Domingo
19/11/2017
Empresa que rescató al "Costa Concordia" sacará buque hundido en Chiloé
La operación más delicada es sacar los peces en descomposición por el gran riesgo ambiental que conlleva (El Mercurio).
06/11/2017


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Empresa que rescató al

Era el "chiche" de la empresa CPT. Había costado US$ 20 millones, se había hecho en China con la última tecnología y se lanzó al mar en una parafernálica inauguración a inicios de octubre. Siete días después, a las 11:00 de la mañana del 18 de octubre pasado, el buque "Seikongen" empezó a tener problemas. Venía cargado con 45 mil salmones de Camanchaca, que había sacado del centro de cultivo de Pilpilehue y los llevaba a Chonchi para que siguieran su proceso de crecimiento. Pero empezó a hundirse y, a las 4:00 de la tarde de ese miércoles, se ladeó y detuvo totalmente, con 214 toneladas de salmones vivos nadando en sus bodegas.

Esa tarde, buzos profesionales de la empresa Oxxean cerraron las válvulas de la nave y los puntos desde los cuales podía salir combustible. Instalaron barreras en el perímetro para evitar un derrame de hidrocarburos en la zona, mientras los vecinos de Chonchi miraban y sacaban fotos.

Ya han pasado 18 días de aquello. Los salmones murieron y pasaron de ser una carga viva a un residuo orgánico que, de derramarse, puede generar una emergencia ambiental de proporciones. Sus cuerpos en descomposición producen ácido sulfhídrico, que además de ser altamente tóxico huele mal, como a huevos podridos.

Ricardo García, presidente de Salmones Camanchaca, explica que CPT Empresas Marítimas, la propietaria de "Seikongen", ingresó un plan de retiro dentro de las 48 horas de ocurrido el accidente, y ellos mismos han monitoreado el estado de las aguas en las inmediaciones para evitar cualquier atisbo de contaminación.

Pero luego de cuatro versiones, recién este miércoles 1 de noviembre la Gobernación Marítima de Castro aprobó el plan de acción para iniciar las labores de rescate. Estas tardarán 21 días y comienzan sacando los salmones muertos de las bodegas del "Seikongen", para lo cual tendrán la ayuda de Ardent, la empresa holandesa que estuvo a cargo del rescate y reflotamiento del trasatlántico "Costa Concordia", que naufragó en enero de 2012 por aproximarse demasiado a la isla de Giglio, en la Toscana (Italia), chocando con las rocas y provocando la muerte de 32 personas, además de la evacuación de más de 4 mil pasajeros en plena noche.

"Nos da confianza que CPT esté siendo asesorada por Ardent... Creemos estar en las mejores manos", señala Ricardo García, de Camanchaca.

¿Por qué tanta demora? El capitán Héctor Aravena, gobernador marítimo de la V Zona Naval de Puerto Montt y encargado de supervisar el proceso, señala que lo importante es que este se lleve a cabo de manera más idónea, porque sacar los residuos orgánicos "es la labor de mayor riesgo". Por eso pidió información y detalles técnicos a la empresa.

Aravena detalla que el plan, que se aprobó el miércoles, tiene tres etapas: retiro de los residuos orgánicos, después de los hidrocarburos y, por último, de la nave.

Empresas niegan burocracia

Alberto Camacho, gerente general de CPT -la empresa dueña de la nave y responsable del rescate-, explica que si se demoraron tanto en tener listo el plan y en que este fuese aprobado, fue porque "este plan se desarrolló de acuerdo a todas las normativas técnicas para minimizar los riesgos humanos o ambientales durante la operación". Hace ver que estas labores toman tiempo y ejemplifica que cuando naufragó en Chile el barco "Amadeo" en 2016 su rescate tardó 14 meses, y el propio "Costa Concordia", en Italia, casi dos años.

Ricardo García, de Salmones Camanchaca, añade que la experiencia internacional indica que para que sea exitoso el retiro, este debe hacerse con especial cuidado y con los tiempos que técnicamente se necesiten. Y ante la consulta de si hay excesiva burocracia, estima: "Partimos de la base de que las autoridades que intervienen en este caso están haciendo todo lo humanamente posible por entregar las respuestas que les competen en el mínimo tiempo, y solicitando acciones que sean materiales e importantes, para no entrabar los procesos".

En todo caso, sí hay líos burocráticos. Sernapesca denunció a Camanchaca porque no había sacado los salmones muertos en las 48 horas que establece la norma, pero la empresa responde que tal muerte ocurrió fuera de sus instalaciones, en una nave de otra empresa (CPT) y en la jurisdicción de la Armada. "Camanchaca no puede actuar libremente frente a un naufragio de este tipo y tomar medidas unilaterales por muy bien intencionadas que estas sean, sino que debe dar cumplimiento a las normas establecidas por los organismos del Estado pertinentes, en este caso la Armada de Chile", sostiene Ricardo García.

Por ahora, la emergencia está controlada. El buque "Seikongen" está en una zona de solo 10 metros de profundidad, cercana a la costa, monitoreada durante las 24 horas por un equipo de 35 personas, 8 embarcaciones y modernos equipos, precisa Camacho, de CPT.

"En los planes presentados por CPT, su ejecución podría tardar 21 días hasta la completa evacuación de riles y combustibles, toda vez que nos acompañen las condiciones climáticas y oceanográficas, y que no tengamos imponderables que afecten la planificación", dice. Y agrega que "una vez eliminados los riesgos de contaminación ambiental, nos enfocaremos en la remoción de la nave de la bahía de Terao".

Paralelamente a su labor de monitorear el rescate, la autoridad marítima investiga qué pasó y quién es el responsable del accidente.

Y la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) solicitó que la dueña de los salmones que transportaba la nave hundida, Salmones Camanchaca, adopte medidas para monitorear el estado de los residuos y contener los líquidos, materia orgánica y percolados durante las labores de retiro de los salmones muertos del barco "Seikongen".



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