Ante las críticas de algunas compañías salmoneras, en cuanto a que ha tardado la implementación del gobierno de las normas sanitarias y ambientales para la industria local –en el marco de la “crisis de precios” que viven-, el encargado de la División de Acuicultura de Subpesca, José Miguel Burgos, rechazó estas posiciones.
“No compartimos eso, pues creemos que sólo queda pendiente un reglamento que es relevante, que es el de las densidades. Es muy complejo y requiere bastante evaluación, no sólo biológicamente, sino ambiental y económicamente además”, indicó Burgos.
De esta manera, según Burgos, la norma que limita las densidades de producción en el sector salmonero nacional, estaría implementada antes de finalizar este año.
Este reglamento, busca limitar la producción en ciertas agrupaciones de concesiones. De hecho, estará referido a aquellas áreas que presenten algún grado de riesgo sanitario, pero en ningún caso significa poner cuotas como en el caso de la pesca. La idea es establecer resguardos ante crecimientos desmedidos de las salmoneras.
Así las cosas, lo que se medirá es el desempeño sanitario de las empresas salmoneras. Pero en todo esto, aunque el rendimiento individual es importante, el grupal también lo es, de lo contrario se volvería al esquema anterior y existiría un alto riesgo de regresar a niveles de producción similares a los vividos con la crisis del virus ISA. Este será otro cambio que se aplicará al sector.
En tanto, cada macrozona deberá tener un plan de manejo sanitario, el que corresponde a las medidas de mitigación que los barrios o la concesión usará como base productiva.








