Los
peligros de la exposición a los rayos del sol sin algún tipo de protección
llegaron al mundo subacuático y provocaron que las especies que habitan en la
Gran Barrera de Coral de Australia desarrollaran cáncer a la piel.
Según reportes, el 15% de la trucha de coral tiene lesiones cancerosas en sus escamas y las posibilidades para el resto no son muy auspiciosas si consideramos que Australia está bajo el mayor agujero en la capa de ozono y muchas previsiones apuntan a que dos de cada tres australianos será diagnosticado con cáncer de piel antes de los 70 años.
Los investigadores
del Instituto Australiano de Ciencia Marina detectaron extrañas manchas en la
piel de algunos peces y en un primer momento pensaron que se trataría de alguna
enfermedad infecciosa, hipótesis que se descartó tras las pruebas de
laboratorio que arrojaron como resultado malformaciones tumorales.
Puede leer el estudio publicado en PLoS ONE en el siguiente enlace
http://dx.plos.org/10.1371/journal.pone.0041989








