Mejorar los estándares de calidad para la comercialización de algas y generar valor agregado en torno a distintos recursos del mar, es el sueño que comparten 36 mujeres que componen el Sindicato de Recolectoras de Orilla de Mehuín. Con este objetivo la organización se adjudicó la construcción de un galpón de acopio y secado de algas, proyecto que considera una inversión de más de $20 millones, financiado por el Fondo de Fomento para la Pesca Artesanal (FFPA).
La presidenta de la organización, Julieta Vega, destacó la importancia de contar con infraestructura especialmente acondicionada para el tratamiento de algas y así poder trabajar con volúmenes más grandes, sin perder calidad y lograr aumentar el valor de venta de recursos como el cochayuyo.
Igualmente, la dirigente enfatizó en el beneficio social del proyecto, pues éste permitirá que el grupo de emprendedoras pueda continuar de manera asociativa un trabajo que hasta el momento realizaban de forma individual en sus hogares. Al respecto precisó que "lo que pretendemos es poder mantener un stock permanente de algas para poder comercializarlas y también generar valor agregado en otros productos, porque estamos trabajando con choritos en aceite de oliva y maravilla y otras socias con cochayuyo para poder venderlo a un mejor precio", aseguró.
Por su parte, Patricia Mondaca, secretaria del sindicato de recolectoras, explicó que tienen más iniciativas en carpeta, las que permitirán además que otras personas dedicadas a la recolección de orilla tengan a quien vender sus productos. "Esto nos va a permitir trabajar asociativamente, porque en el sindicato son 37 familias y la mayoría de las socias somos jefas de hogar, además vamos a dar trabajo a otras mujeres de Mehuín que también recolectan, pero que no están organizadas", señaló Mondaca.
El grupo de mujeres espera que la segunda etapa del proyecto presentada al Concurso Regional de Pesca sea financiada por el FFPA y así además de generar empleo para las familias de las socias del sindicato, la organización pueda conformar un poder comprador de recursos del mar que beneficie a las personas que viven de la recolección de orilla en Mehuín.