- ¿Cómo están desarrollando ustedes la estrategia de esta vacuna?
“Lo que hacemos nosotros es producir virus que contengan la misma forma del virus inicial, pero que no contenga material genético. Por lo tanto, son altamente seguras, ya que no son capaces de producir una infección, porque es el material genético el que ayuda a que exista una progenie del virus”.
- Originalmente, ¿cómo lograron la fabricación de este producto?
“Nosotros obtuvimos varios aislados con brotes del virus ISA provenientes del sur de nuestro país, y lo que hicimos fue caracterizarlos, a través de técnicas de cultivo celular; conjunto de técnicas que permiten el mantenimiento de las células 'in vitro', manteniendo al máximo sus propiedades fisiológicas, bioquímicas y genéticas. La identificación de los anticuerpos, por lo general, se realiza en la sangre, mediante un análisis de RT-PCR".
- ¿En qué consiste el RT-PCR?
“Es una variante de PCR donde primero se realiza una transcripción reversa, a partir de ARN, para sintetizar el ADN complementario, que luego es amplificado mediante PCR convencional, para posteriormente secuenciarlo”.
- ¿Es importante secuenciarlo?
“El virus tiene muchos aislados diferentes y ellos se pueden comportar de diversas maneras ante una respuesta. Entonces, es sumamente importante saber con qué aislado estamos trabajando; que en este caso son los chilenos”.
- Respecto a lo anterior, ¿qué resultados obtuvieron tras realizar este estudio?
“Primero, el virus ISA tiene dos proteínas externas que están a la vista y que es lo primero que el sistema inmune detecta, y éstas son las que varían. En otras palabras, estas variaciones se producen para que el sistema inmune no los reconozca. En resumen, al tener las variaciones de estas dos proteínas, nosotros pudimos desarrollar la vacuna”.
- ¿Podemos señalar que estas variaciones son diferentes en el mundo?
“Efectivamente, por ejemplo, tanto el brote que hubo en Noruega como el de Estados Unidos no son el mismo virus que el chileno. Por lo tanto, no podemos atacarlos con vacunas producidas en Noruega porque, simplemente, no van a dar resultados positivos”.
- ¿Y por qué se producen estas diferencias?
“De manera simple, comparémoslo con el virus de la influenza que es de la misma familia que el ISA. Como sabemos, el virus de la influenza va cambiando en el tiempo, entonces la gente que lo estudia tiene que investigar qué virus nuevo aparece, y de acuerdo a ese resultado, se crea una nueva vacuna. En ese sentido, no podemos usar el mismo antídoto que se utilizaba hace 10 años atrás, porque no serviría. Por eso, es importante el seguimiento que nosotros hacemos, tras colocarle la vacuna del ISA al salmón”.