Actualmente, Astilleros y Maestranzas de la Armada, ASMAR, está desarrollando una serie de proyectos nacionales e internacionales en materia de construcción y reparaciones navales. Aquí destacan el Proyecto Medusa, que consiste en la construcción de un buque científico para la Armada de Chile, que contará con modernos equipos, sensores y laboratorios de última generación, incorporados abordo. Este proyecto de construcción naval es una de las más avanzadas plataformas científicas de su tipo en el mundo, para realizar investigaciones pesqueras, oceanográficas, hidrográficas y geofísicas. Además podrá efectuar prospección del subsuelo, estudios de pesca y de materia orgánica utilizable como fuente de energía, conocida como biomasa.
ASMAR también está concretando la construcción de una serie de modernos pesqueros para armadores europeos. Uno de estos buques es el M/S “Nordborg” (Castillo del Norte) perteneciente a la compañía pesquera P/F Hvalnes de Islas Faröe que, a mediados de abril, zarpó rumbo a su país, después de finalizar las pruebas finales de navegación, posterior a su período de construcción en el Astillero de ASMAR Talcahuano.
El M/S “Nordborg” está dotado con el mejor equipamiento del mercado en las artes de pesca pelágica, procesamiento de pescado para consumo humano, planta de harina, sistemas de frío para bodegas de agua enfriada RSW y congelamiento y equipamiento electrónico de pesca, navegación y comunicaciones internas y externas, siendo concebido para operar las plantas procesadoras las 24 horas del día en forma ininterrumpida.
Hay que decir que ASMAR es una Empresa del Estado, de administración autónoma, y está organizada en tres plantas industriales ubicadas en las ciudades de Valparaíso, Talcahuano -la de mayor infraestructura y capacidad- y, Punta Arenas. En total, ASMAR cuenta con una dotación permanente de aproximadamente 3.000 personas, distribuida entre ingenieros, técnicos, administrativos y personal calificado.
En la Octava Región conversamos con Patricio Basili, gerente corporativo de marketing y ventas de ASMAR, quien nos explicó el trabajo que desarrolla uno de los astilleros más modernos de América, refiriéndose de especial manera a la relación de dicha empresa con el sector pesquero nacional
- A simple vista se ve que empresas como ASMAR están protegidas de la crisis económica. ¿Es así o también se ve una baja en la demanda de servicios?
“Creo que la crisis, de alguna u otra manera, igual afecta. Hay que partir de la premisa que nosotros, en los astilleros, no sólo tenemos el negocio de la construcción, también reparamos buques mercantes y de la Armada. En nuestro caso, la crisis de alguna manera se nota a la hora que los clientes vienen a hacer sus reparaciones a dique, donde en lugar de realizar muchos arreglos, hacen lo justo y preciso. Y en el tema de las construcciones, tenemos contratos firmados de manera previa a la crisis, trabajos que concluyen el año 2012. Entonces no estamos viviendo el problema ahora, pero ya a fines del 2009 y el 2010, tendríamos que buscar clientes para nuevas construcciones. Las construcciones son a largo plazo, por lo que los armadores, normalmente y pese a la crisis, se preparan de mejor forma para tiempos mejores”.
- Y, específicamente ¿cómo se ve la situación para el rubro pesquero?
“Creemos que, por lo menos en construcción naval, no debería haber un déficit en el sector pesquero. Más aún cuando uno mira la actual situación en Chile, donde las empresas están saliendo a pescar más allá de las 200 millas. Esto tiene como consecuencia que las empresas modifiquen los buques o agranden su flota. Por ejemplo, Pesquera Itata incorporó un nuevo buque a su flota y se ve una transformación para ir a pescar más allá de las 200 millas. Y en el corto plazo, el resto de las empresas va a tener que hacer una cosa parecida. Se van a hacer cambios y modernizaciones, donde creemos que podemos participar de manera activa”.
- Se sabe que ASMAR está realizando trabajos para armadores europeos ¿cuál es la relación de la empresa con armadores latinoamericanos?
“En Latinoamérica, más que con buques pesqueros, estamos en conversaciones para construir para las armadas extranjeras. En el área comercial estamos más orientados hacia Europa, donde tenemos otras posibilidades. Lo que sí hacemos en Latinoamérica es la modernización de barcos, donde satisfacemos un área distinta a la de Chile. Esta tiene relación con la modernización de buques atuneros de Ecuador, Colombia, Venezuela, Centroamérica y México. Hemos hecho más de 30 modernizaciones de atuneros y es un mercado que podría ampliarse aún más. Tenemos la competencia de astilleros en Panamá, México y en Perú, donde están tratando de hacer cosas parecidas a las que realizamos”.
- Siempre se ha resaltado la tecnología que posee ASMAR, ¿qué astilleros latinoamericanos tienen o podrían llegar a tener el nivel de ASMAR?
“Cuando uno tiene una competencia, tiene que evaluarla en los mercados. Nosotros tenemos los diques secos más grandes de Sudamérica, y en ese campo es difícil hacer una comparación. Lo otro, somos uno de los pocos astilleros de Latinoamérica donde en un mismo lugar se conjugan todas las áreas de trabajo. Nosotros reparamos hasta los buques de guerra, por lo que tenemos una capacidad que va más allá de los buques mercantes o pesqueros. Eso hace que tengamos ventajas comparativas en relación con otros competidores importantes. Cuando los buques han venido es porque nosotros competimos en eficiencia, costos y plazos”.
- ¿Cómo se encuentra ASMAR con relación a astilleros de otros continentes?
“En relación a los astilleros asiáticos, por ejemplo, tenemos algunas desventajas. En comparación con algunos de ese continente, tenemos mano de obra más cara y las regulaciones que existen para los trabajadores son muy diferentes. Esto hace que sea difícil competir con ellos”.