Cultivo de erizo rojo

Proyecto, denominado Caletas rurales: Innovando con erizo, de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello, fue dirigido por el Dr. Juan Manuel Estrada y coordinado por Francisca López.  La iniciativa se desarrolló en tres módulos de transferencia, el primero de inducción al desove e incubación, el segundo sobre cultivo larval, y el último sobre cultivo de semillas.

Mundo Acuícola acompañó al equipo profesional del proyecto “Innovación social y tecnológica para impulsar la Acuicultura a Pequeña Escala. (BIP30480912-0), también llamado Caletas rurales: Innovando con erizo, de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello, durante el proceso de transferencia tecnológica del cultivo de semillas de erizo rojo (Loxechinus albus) a los pescadores artesanales de tres caletas de la Región de Valparaíso: Caleta Quintay, Laguna Verde y El Quisco.  Desarrollado en el Centro de investigación Marina de Quintay (CIMARQ) y financiado con aportes del Gobierno Regional de Valparaíso.

El proyecto, dirigido por el Dr. Juan Manuel Estrada y coordinado por Francisca López, se desarrolló en tres módulos de transferencia, el primero de inducción al desove e incubación, el segundo sobre cultivo larval, y el último sobre cultivo de semillas.  Esto, acompañado de diversas actividades de difusión, como conversatorios de avances de proyecto, capacitación a estudiantes ligados a las ciencias del mar y talleres de trabajo con autoridades sectoriales.  El proyecto incluyó, además, la capacitación de pescadores de otras nueve caletas de la Región, realizada por los propios pescadores de las caletas antes mencionadas, junto a las profesoras Alejandra Cabezas, Carolina Vera, apoyadas por Mónica Ramírez e Ítalo Barrios de CIMARQ.

Módulo 1: Inducción al desove e incubación

Lo primero fue familiarizarse con equipos de laboratorio y con la especie Loxechinus albus, para luego comenzar con la inducción al desove, la que se realizó inyectando reproductores con KCl (cloruro de potasio) al 0.5M en la membrana peristomal del erizo, dando como resultado la evacuación de los gametos, tanto masculinos como femeninos (dioicos), a través del gonoporo.  Cada hembra fue fertilizada con un pool de espermatozoides (de cinco erizos), a razón de 1 ovocito: 10-20 espermatozoides, donde los pescadores pudieron ver en vivo, la fecundación de los erizos. Una vez fecundado el ovocito, comenzó la división celular, dando paso a la etapa de incubación, hasta llegar al estado de gástrula, luego de 24 hrs. de realizada la fecundación.

Al respecto, Luis Concha, pescador de Quintay, comentó que “fue una experiencia bonita, siempre me gusta aprender pero esto saltó todos los límites”.  En tanto, la profesora Alejandra Cabezas expresó “lo que hemos venido haciendo es optimizar de manera sintetizada la tecnología que ya existe de cultivo de erizo, haciéndola más simple, de manera de poder transmitirla y transferirla a los pescadores artesanales.  Lo que ellos aprendieron en este módulo fue reconocer los reproductores que sirven para la inducción, hicimos inducción al desove, fertilización de los gametos e incubamos los huevos ya fertilizados”.

Módulo 2: Cultivo larval

En el segundo módulo, los pescadores aprendieron sobre el cultivo larval de erizo rojo, sembrando las gástrulas viables en estanques troncocónicos de 1.000 litros con agua de mar filtrada y esterilizada con UV (flujo continuo), donde registraron las variables: temperatura (ºC), pH (nivel de acidez o alcalinidad) y Oxígeno Disuelto (mg/L).  Posteriormente, tomaron muestras para revisar al microscopio la motilidad de las lavas, el estómago (presencia de alimento), densidad (entre 0,8 y 2,5 larvas/mL). Con estos últimos datos, aprendieron a calcular el alimento necesario a entregar de microalga.

Observación y comparación de larvas

Los pescadores aprendieron, además, a comparar el estado de las larvas a través de la observación directa al microscopio.  Comenzando con la gástrula (día 1), prisma (día 2), pasando diferentes estados de equinoplúteo, hasta llegar el día 28, con la post larva metamorfoseada (Imagen 2).  Al llegar a esta última etapa, se dio por finalizado el cultivo larval.

Módulo 3 Cultivo de Semilla

Previo a la capacitación de cultivo de semillas (15 días antes), las profesoras prepararon el estanque donde iban a ser recibidas las larvas competentes (presemillas), que venían en estado premetamórfico o metamorfaseadas.  El estanque de cultivo, tipo raceway, se mantuvo con flujo abierto de agua de mar, filtrada a 60µm y temperatura ambiente.  Para aumentar la superficie del estanque, pusieron 20 sets de 20 placas biologizadas con microalgas bentónicas y biofilm.

Cada uno de estos sets, estaba compuesto, a su vez, por 20 placas de fibra de vidrio transparente de 40x40cm y 1mm de espesor.  Las que estaban unidas con un tubo de PVC, 20mm, con separación entre placas de 25mm, al inicio de esta etapa.

Cosecha y siembra

Con la cosecha de las post larvas, de los estanques troncocónicos, se procedió a la etapa de cultivo de semillas en los raceway acondicionados.  Para la cosecha, se disminuyó la cantidad de agua del estanque en un 70%, con la ayuda de un filtro banjo de 50 a 100 µm.  En la medida que bajaba el nivel de agua, las postlarvas quedaban asentadas en la pared del estanque, las que fueron desprendidas con un flujo suave de agua.  En este momento, y cuando ya era el atardecer, comenzó la cosecha de postlarvas, las que fueron sembradas en el estanque previamente acondicionado (con placas biologizadas y alimento).

Los pescadores aprendieron a reconocer las presemillas asentadas, las que ya medían 1 mm. y coloración violeta.

Manejo de cultivo

El cultivo de presemillas, requiere menos atención que los estados iniciales de cultivo.  A partir del día 3, una vez que las larvas se han asentado en los sustratos, se aumentó el flujo de aire y se comenzó con el recambio de agua gradual, para comenzar desde el día 30 con un recambio al día. Además, una vez por semana se giraban los sets de placas, en 90°, para favorecer la formación de microalgas bentónicas.

A partir del segundo mes, comenzó la limpieza del estanque, ésta se realizó sifoneando, de manera localizada, utilizando una manguera de diámetro menor a las presemillas y con ayuda de un tamiz en la descarga para evitar pérdidas.

Alimentación

La alimentación, en la primera etapa, se realizó con microalga planctónica Chaetoceros gracilis, de acuerdo a la densidad de larvas por ML, luego, en la etapa de cultivo de semillas, fue necesario agregar diariamente 50 lt de la misma microalgaPor su parte, la alimentación bentónica, comenzó entre los días 10 a 15, después de realizada la siembra, comenzando con el ramoneo y durará hasta los 10 meses.

Cuando han transcurrido 10 meses, se han convertido en semillas de 1 cm y comienzan a alimentarse con macroalgas pardas a saciedad (Lessonia sp., Macrocystis sp., Durvillea sp.). Este alimento se entrega semanalmente y se recambia en la medida que es consumido.

Aunque este proyecto contempló el cultivo larval, los pescadores igualmente fueron instruidos en realizar muestreos, conteo y desdobles.  En la ocasión, el muestreo se realizó al azar, con erizos del cultivo de CIMARQ y solo con un porcentaje de la población.  Para ello, se consideraron 3 sets de placas de cada estanque.  Las semillas fueron desprendidas de las placas y dispuestas en un canasto.  Luego se procedió a contar la totalidad de las semillas y se muestrearon 30 ejemplares al azar.  Luego, se comenzó a pesar en una balanza digital y a medir el diámetro de la testa de los erizos con un pie de metro.

Respecto al desdoble de las semillas, se explicó que considerando que las semillas aumentan su tamaño mes a mes, es necesario separar la placas organizando dos estanques tipo raceway para distribuir 20 sets de 10 placas, separadas cada 5 cm, cada uno.

Respecto a la importancia de indagar con erizo rojo, el Dr. Estrada indica que “es uno de los recursos marinos invertebrados más importantes, en términos de volumen desembarcado.  Su extracción es llevada a cabo exclusivamente por pescadores artesanales”, agregando que “a enero de 2018, y de acuerdo con la información de Subpesca, en la región de Valparaíso existían un total de 42 AMERB (23 operativas, 13 disponibles y  seis suspendidas), las  23 AMERB operativas  corresponden a más de 2.300 hectáreas de superficie, cuyos principales recursos son el loco, la lapa frutilla, la lapa negra, la lapa reina, el erizo, el huiro palo y el chascón o huiro negro”, puntualiza.

Por su parte, la coordinadora del proyecto, Francisca López, explica, en cifras, el alcance del proyecto a los pescadores de las caletas participantes, expresando que la optimización de la tecnología más la estrategia de intervención, dieron como resultado una exitosa transferencia, tanto para los 17 pescadores de Caleta Quintay, El Quisco y Laguna Verde como también para los más de 20 pescadores de Caleta Embarcadero, El Manzano, Pichicuy, Ventanas, Montemar, Las Cruces, Cartagena, Papagayo y San Pedro.  La profesional, se muestra muy contenta por la participación y compromiso de los pescadores con este proyecto.

Respecto a la jornada de difusión y avances del proyecto, José Barrios, pescador artesanal de Quintay, indica que la jornada fue provechosa porque “uno pudo expresar lo aprendido y lo que está pensando a futuro y esperar que sea acogido por las personas que tiene que ser acogido para mañana, cuando nos toque iniciarnos solos, nos tiendan la mano que tengan que tendernos, sobre todo en la implementación que es lo que cuesta”.

Al finalizar el proyecto, Cecilia Bello, alguera de Caleta Laguna Verde, manifiesta la factibilidad de llevar a cabo este proyecto en su caleta, así como por otros pescadores interesados, invitándolos a continuar con esta iniciativa; mientras que José Barrios, agrega que “esta transferencia que hemos recibido, va mucho más allá de cuántos pesos más o cuántos menos, mañana, pasado o futuro, sino que acá hay un problema que también es social y ambiental, porque tenemos que demostrar nosotros a la opinión pública, a las autoridades, que fuimos los depredadores y que hoy día estamos preocupados de reparar el daño que hicimos, no lo vamos a reparar al 100%, eso es imposible, pero queremos hacer un aporte y al largo plazo sanar las pesquerías que hoy día hemos dañado”.

Cabe destacar que a través del proyecto “Innovación social y tecnológica para impulsar la Acuicultura a Pequeña Escala. (BIP30480912-0), se generó el “Manual para la producción de semillas de erizo rojo”, cuyos autores son: Alejandra Cabezas, docente, CIMARQ. Facultad de Ciencias de la Vida. UNAB;  Carolina Vera, docente, CIMARQ. Facultad de Ciencias de la Vida. UNAB; Mónica Ramírez, técnico, CIMARQ, Facultad de Ciencias de la Vida UNAB; Ítalo Barrios, técnico, CIMARQ, Facultad de Ciencias de la Vida UNAB; y Juan Manuel Estrada, director, CIMARQ, Facultad de Ciencias de la Vida, UNAB.

El manual que está disponible de manera gratuita, se puede solicitar al correo electrónico: mestrada@unab.cl, mientras que el registro del proyecto se puede revisar en la página de Facebook: Caletas rurales: Innovando con erizo.

Katherine Silva A.

Edición 121

Revista Mundo Acuícola 

 

 

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