En el mediano plazo, Aquainnovo podrían liderar estudios relacionados con la genética de salmónidos y tilapia a nivel latinoamericano. Así al menos se lo han propuesto quienes lideran esta revolucionaria iniciativa.
En el mes de septiembre se cumplió un año desde el lanzamiento del Consorcio Aquainnovo, una iniciativa que pretende convertirse en un referente latinoamericano y mundial en investigación y transferencia tecnológica en el área de la genética aplicada a la acuicultura. Todo ello manteniendo un enfoque en la sustentabilidad de esta industria.
Visitamos sus instalaciones, ubicadas en Puerto Montt, y conversamos con dos de sus representantes: Rodger Miranda, gerente general, y Roberto Neira, gerente de investigación, quienes nos mostraron la moderna infraestructura y equipamiento, de primer nivel, que posee Aquainnovo, además de explicarnos los avances logrados por la organización. A su vez, nos contaron acerca de sus principales desafíos para los próximos años.
Hay que decir que este consorcio empresarial es un proyecto de 10 millones de dólares, donde el 50% es un aporte de fondos concursables y el otro 50% son aportes de Empresas AquaChile S.A., el tiempo de desarrollo de este proyecto será de 5 años.
El proyecto, que comenzó a gestarse el año 2004, contempla en materia de infraestructura la construcción y habilitación de un Centro de Investigación y Transferencia Acuícola (CITA) y un laboratorio central de genética molecular de última generación, centros de desafío, centros de cultivo experimentales y servicios de biotecnología, además de un centro de investigación y formación de estudiantes de doctorado. En el proyecto colaborarán los principales genetistas a nivel nacional y mundial.
Presencia internacional
Aquainnovo dio sus primeros pasos en el año 2007, aunque fue recién el año pasado cuando se efectuó su lanzamiento. Y hasta el momento el balance es más que positivo.
“Somos una empresa que se ha posicionado en el mercado, especialmente en el área de la genética y la biología molecular, así como también en otras áreas, como la de diagnóstico de enfermedades de peces. Ya contamos con un laboratorio que está funcionando de la mejor manera y también hemos ido consolidando nuestra presencia internacional”, indica Rodger Miranda.
El ejecutivo cuenta que como organización han participado ya de dos congresos importantes. Uno fue el Congreso de Genética en Acuicultura, que se hizo en junio de este año en Tailandia, en el cual se presentaron tres trabajos, principalmente sobre genética en tilapia. Otro trabajo estaba relacionado con bases de datos para la administración de programas de mejoramiento genético. “Por otra parte, estuvimos en las Segundas Jornadas de Actualización en Tilapia, que hace poco se realizaron en México. Allí también presentamos tres trabajos: uno en genética, otro en acuicultura, propiamente tal, y uno en salud de peces”, agrega Miranda.
“Por lo tanto, ya tenemos hechos concretos que avalan nuestra presencia en el extranjero, específicamente en Latinoamérica. En términos de programas de mejoramiento genético, también hemos concretado los trabajos que ya veníamos haciendo en AquaChile, en Aguas Claras y también en AquaCorporación (Costa Rica). Por otro lado, ya han empezado a aparecer nuevas alternativas de desarrollo de programas de mejoramiento genético en Colombia, México y Brasil, que para nosotros son mercados muy interesantes”, explica el gerente general de Aquainnovo.
Laboratorio de diagnóstico
Por otra parte, la empresa también ha ido posicionando muy bien su laboratorio de diagnóstico dentro de la industria acuícola. “Creo que las cosas se han hecho súper bien en esa área. Hoy contamos con el equipamiento, la gente y las técnicas necesarias para poder dar soporte a la industria en lo que necesita. Esto va más allá de entregar un resultado y punto. Siempre vamos más allá, en el sentido de ir marcando las tendencias y las formas de hacer las cosas. Para nosotros, hacer bien las cosas es súper importante”, sostiene Miranda.
En lo que tiene relación con investigación, Aquainnovo está trabajando con otras empresas dentro de la industria. Un ejemplo de aquello es lo realizado en el área de la biología molecular, que es un campo bastante nuevo en el área de investigación y desarrollo de la industria chilena, no así en otros países desarrollados como Noruega o Canadá. No obstante, esto no ha sido obstáculo para que ya tengan resultados concretos de estudios realizados con algunas empresas en Chile, aplicando esta nueva tecnología.
Experiencia con tilapia
Más que la experiencia de AquaChile con tilapia, Aquainnovo está aplicando su propia experiencia con esta especie. En el caso de Miranda y Neira, están trabajando con tilapia desde el año 2005 y ha estado vinculado con el proyecto de tilapia desde ese entonces.
“Más que apoyar este proyecto, nuestro trabajo ha consistido en aplicar un programa de mejoramiento genético que ha sido muy exitoso, que ya está entregando resultados concretos, con mejoras de un 20% de crecimiento sobre los que ellos (en Costa Rica) tenían históricamente. Ya hemos montado los planteles de mejoramiento genético y, sobre lo que ya se obtuvo (20% más crecimiento), vamos a tener un 10% más por generación”, afirma Rodger Miranda.
A juicio del ejecutivo, eso es algo súper novedoso, “porque si uno mira lo que se hace en tilapia a nivel mundial, cuando uno menciona genética, para ellos es mantención de líneas en producción de peces “todo macho”, pero mejoramiento genético no es algo que esté en la jerga habitual de la producción de tilapia. Por lo tanto, eso también va a marcar una diferenciación importante, al menos en Sudamérica”, añade.
Según Miranda, uno de los programas de mejoramiento genético más reconocidos a nivel mundial es el desarrollado en Malasia, pero también es un poco lejano para la gente, porque compran los peces, los ponen en sus sistemas y los siguen reproduciendo con un tipo de selección de masas, lo que finalmente no se traduce en una mejor performance a largo plazo. “Por ello, lo que estamos haciendo en Costa Rica es muy novedoso para la zona y estamos marcando la tendencia en lo que se debería hacer de aquí en adelante en tilapia, si es que se quieren tener buenos resultados productivos”, acota.
Genética aplicada en salmón
En cuanto a investigación aplicada a genética de salmonídeos, Aquainnovo está realizando un minucioso estudio en resistencia genética a enfermedades, asociado a los compromisos con Innova Corfo. Es así como el año pasado se terminó la primera parte del estudio y este año se encuentran ad portas de partir con la segunda etapa. Ésta consiste en desafiar las familias del programa genético de salmón del Atlántico contra SRS, virus ISA y caligus.
Con esto se podrá obtener información muy relevante para proceder a buscar marcadores genéticos asociados y los genes involucrados a características de resistencia genética a estas enfermedades, estudios que van a aportar información para varios grupos de trabajo. “Esto también es interesante, porque estamos tratando de aprovechar al máximo cada investigación que se hace dentro del grupo, de tal manera que sea multidisciplinario. Hay mucha gente involucrada, tanto en la Universidad de Chile, en Aquainnovo o en otras universidades, quienes plantean a qué otros aspectos se les podría sacar provecho en esa investigación. Por esto, los estudios que vamos a hacer este año, van a ser un aporte muy relevante de cara a lo que vamos a hacer en unos años más, en términos de resistencia genética de enfermedades”, dice Miranda.
Investigación para la industria
Uno de los aspectos que se destacan al interior de Aquainnovo es la apertura de la empresa hacia otras organizaciones o universidades. “Somos una empresa abierta a compartir sus resultados. Ése en un estilo de trabajo distinto, ya que montamos nuestros experimentos de desafíos contra enfermedades, que son súper difíciles de hacer, y los compartimos con grupos de universidades como la Universidad Católica de Valparaíso, la Universidad de Chile o la Universidad Austral, entre otras. El único requisito que exigimos es que los grupos de investigadores sean competentes, para que nos interese trabajar con ellos. No somos una empresa que haga investigación para nosotros”, señala Roberto Neira. “Entendemos que vamos a sacar mucho provecho de eso, pero más provecho sacamos si abrimos el sistema a buenos grupos, no sólo chilenos, sino también de afuera. Por ejemplo, en la parte de Caligus estamos con investigadores de Canadá, con quienes compartimos información. Es un estilo que no es nuevo en el mundo, pero que es novedoso para Chile”, puntualiza el gerente de investigación de Aquainnovo.
Otra forma de ir abriendo ese camino también es mediante publicaciones. Y este año, por parte baja, se tiene contemplada entre cinco a seis publicaciones, lo cual adquiere mayor relevancia si se toma en cuenta que provienen de un centro de investigación que prácticamente partió este año como empresa. “La verdad es que tener esa cantidad de publicaciones, para cualquier centro de investigación, es un gran aporte para el conocimiento. Y también pretendemos marcar la pauta en ese sentido. No sólo estamos haciendo cosas para nosotros o nuestros clientes, sino que para la industria y ese es el camino que queremos seguir”, indica Rodger Miranda.
Con la mira puesta en Latinoamérica
Al dialogar con los representantes de Aquainnovo, hay un aspecto que llama la atención: la visión de liderazgo internacional. Es que el trabajo de este consorcio pretende trascender las fronteras de Chile y al parecer van bien encaminados.
“Estamos marcando presencia. Hoy ya nos conocen, saben que existimos, dónde estamos y lo que hacemos. Desde el extranjero ya nos han demostrado interés por trabajar con nosotros, ya que no existen muchas empresas de este tipo a nivel mundial. Esa es la realidad. Pero una de nuestras ventajas es que podemos ser un aporte bastante integral para quien quiera trabajar con nosotros”, enfatiza Rodger Miranda.
Esto lo reafirma el investigador Roberto Neira, quien agrega que como institución han sido invitados a distintas partes de Latinoamérica a dar conferencias. “En varios países hemos estado dando a conocer lo que estamos haciendo, entre ellos México, Costa Rica, Ecuador y Brasil. Si bien llevamos un año en nuestras instalaciones, como Aquainnovo estamos trabajando desde mediados del 2007. Es importante decir que somos una empresa de la cual se sabe el tipo de trabajo que hace. Y como empresa esperamos tener una gran relevancia en Latinoamérica. Ya hemos demostrado que podemos hacer cosas fuera del país”.
Según Neira, un buen ejemplo de esto es la investigación en tilapia aplicada en Costa Rica que, a su juicio, debe ser el programa de mejoramiento genético más importante en Latinoamérica. “Hemos estado en distintas reuniones a nivel regional y no nos hemos encontrado con proyectos de esta envergadura y de esta importancia. Probablemente, para nosotros ha sido un poco más sencillo por el hecho de aplicar nuestro modelo de lo realizado en salmones, que es una industria con más experiencia en esta materia. Esos mismos estándares los estamos aplicando en tilapia, que es más nueva”, explica el gerente de investigación de la entidad. Añade que “la industria de la tilapia va a necesitar de la genética y Aquainnovo va a ser una de las empresas involucradas en el desarrollo de esta área en la industria productora de tilapia”.
A su parecer hay oportunidades para trabajar en esta área, que tiene una serie de problemas que requieren de implementación tecnológica. “Para el tema de salmones no son muy novedosas, pero que son aplicables en tilapia. Pero también hay problemas nuevos, que aún no tienen una solución tecnológica concreta a nivel mundial”, sostiene.
Hacia la diversificación acuícola
El Consorcio Aquainnovo también fue invitado a participar en proyectos de diversificación acuícola que impulsa InnovaChile y Fondef, en los cuales ya se está pensando desde un comienzo en hacer genética. Y no solamente en hacer genética para las especies nuevas, que se van a cultivar el día de mañana, como la merluza, bacalao, la corvina o el dorado, sino también mirando desde el punto de vista de las poblaciones naturales. Esto porque la experiencia de las últimas décadas en Europa, con respecto al desarrollo de su acuicultura con especies nativas, es muy instructiva en indicar los daños que puede imprimir el desarrollo de una acuicultura en esas condiciones. Evidencias de lo anterior fueron evacuadas en 2007, producto del estudio de dos años de duración en el proyecto“Genimpact” (Genetic impact from aquaculture) en una reunión en la que Roberto Neira y Rodger Miranda participaron. “Debe esperarse que una de las consecuencias de llevar especies nativas a cultivo y realizar con ellas acuicultura intensiva, será producir grandes cambios genéticos a las poblaciones en cautiverio y se espera que en un corto plazo los inevitables escapes que se produzcan producirán graves daños a las poblaciones de origen. Nuestra propuesta es dar el énfasis adecuado, desde un comienzo, a los aspectos de conservación de los recursos genéticos, aprovechando la experiencia europea, y no esperar a que el daño sea evidente para actuar”, explica Roberto Neira.
Rodger Miranda agrega que la idea es “hacer genética desde un punto de vista más integral, para nuestras especies autóctonas. Es decir, no sólo hacer mejoramiento genético en cultivo, sino que también entender cómo se comportan las poblaciones naturales y cómo podemos hacer esta genética dentro de los cultivos sin afectar a las poblaciones silvestres”, asevera el gerente general de Aquainnovo.
Preparando la estación experimental
Para el próximo año hay un tema muy importante para Aquainnvo, al cual están dedicando bastante tiempo: la Estación Experimental, que estará ubicada en la Carretera Austral y que se debería empezar a construir antes que termine el 2009.
Se trata de instalaciones que están pensadas a un nivel tecnológico y de infraestructura que no existe en Chile y que, según cuentan en la empresa, van a ser capaces de codearse con los mejores centros de investigación a nivel mundial.
“La idea es tener esta infraestructura para nosotros y para otros institutos o empresas que requieran de algún estudio, pero bien hecho y con clase de nivel mundial. Ahora queremos construir la primera etapa, que corresponde a dos unidades multiuso de investigación, donde se podrán hacer desafíos de enfermedades, estudios de crecimiento, entre otros”, cuenta Rodger Miranda.
Además, el proyecto contempla una unidad diseñada para trabajar con ovas y alevines, otra para producir parásitos. “Si vamos a hacer estudios de caligus, tenemos que ser capaces de producir parásitos de manera masiva, una unidad cuarentenaria, porque se necesita trabajar con un adecuado nivel de bioseguridad. Si esto funciona como pensamos, la segunda etapa contempla una unidad para trabajar con reproductores y replicar la unidad al doble, para hacer los distintos ensayos”, indica Miranda.
Según el representante de Aquinnovo, todo esto está diseñado en un concepto muy distinto a lo que se ha estado haciendo en Chile hasta el día de hoy. “Esto está pensado para hacer ciencia aplicada, que solucione los problemas reales de la acuicultura. Ni siquiera estamos hablando de salmonicultura, propiamente tal, sino que para hacer trabajo en distintas especies de peces, tales como el dorado, la trucha e incluso tilapia”, concluye.
Mejores condiciones sanitarias para la salmonicultura
Actualmente, Aquainnovo está presentando en CORFO el proyecto “Reducción del impacto de enfermedades de la industria salmonera”. Mediante esta iniciativa se busca evaluar y monitorear las condiciones sanitarias de la industria. “Siempre hemos sido críticos que la salud de los peces va detrás del patógeno, es decir, una vez que tenemos la enfermedad, nos preocupamos del problema. Creo que esto hay que mirarlo desde dos puntos de vista. El primero, es que hay que entender a los peces y saber cómo pueden ser más fuertes y defenderse de estos patógenos. Pero, por otro lado, debemos tener un sistema de monitoreo que nos permita prevenir algo que no se tiene. Hay que trabajar en un sistema de salud de peces que funcione de manera preventiva”, indica Rodger Miranda, gerente general de Aquainnovo.