COVID-19: Las acciones del sector acuícola en la contingencia actual por la pandemia

Desde marzo de este año, tanto empresas como gremios acuícolas nacionales, han adoptado una serie de acciones, con la finalidad de prevenir brotes por COVID-19, como también con el objeto de mantener exhaustivos controles de bioseguridad en la cadena logística que involucra al rubro.

Más de cinco meses han transcurrido desde el 3 de marzo de 2020, día de la detección del primer caso de enfermedad por Coronavirus COVID-19, en Chile.  Pasaron casi dos semanas más para que el virus comience a causar el cierre de locales comerciales, confinamientos, restricciones al movimiento de personas, entre otras medidas que cambiaron el modo de funcionamiento del país, sus habitantes y los sector productivos.

La industria acuícola no ha estado al margen de la situación y, desde marzo, se han adoptado una serie de acciones, con la finalidad de prevenir brotes por COVID-19, como también de mantener exhaustivos controles de bioseguridad en toda la cadena logística que involucra al rubro.

Una de las primeras medidas vino desde la autoridad sanitaria del sector.  Desde la semana del 16 de marzo, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, Sernapesca, comenzó a promover la adopción de medidas para reducir el riesgo de transmisión del SARS-CoV2 -que produce la enfermedad del coronavirus- en los centros de cultivo de salmónidos.  Junto con ello, se instauraron acciones para disminuir el impacto sobre las exportaciones, ante posibles cierres de fronteras en los principales mercados de exportación.

Así, desde el organismo, se determinaron disposiciones -por medio de la Resolución 565- para disminuir el ingreso de personas a los centros de cultivo, aumentar la vigencia de las autorizaciones de movimiento de siembras y cosechas y, según el riesgo, evaluar la modificación de los descansos sanitarios de los barrios. 

Por medio de estas acciones se logró disminuir, al mínimo, el contacto entre usuarios y funcionarios, para evitar el contagio.  También se crearon líneas telefónicas y correos especiales para la contingencia, y se implementaron las oficinas de partes virtuales, que reconocen como válidos los documentos que se ingresan en formato digital.  Se dictaron resoluciones con el objeto de ampliar el período de siembra, facilitar el envío de muestras, en el marco de los programas de vigilancia de enfermedades, y extender la permanencia de los peces en el agua y en los centros de acopio.

Un mes después, la institución gubernamental anunció algunos avances para la mayor parte de los trámites asociados a la cadena de producción, como certificados de operación, elaboración de informe ambiental o emisión de certificados sanitarios de movimiento y certificación de exportaciones.

Empresas y gremios en acción

Junto con las medidas de la autoridad, las compañías, tanto productoras, como de servicios acuícolas, implementaron, de manera muy dinámica, protocolos de acción para prevenir el Coronavirus, tanto en embarcaciones, artefactos flotantes y las distintas instalaciones utilizadas por la actividad.

AquaChile, la firma productora más grande del país, adoptó diversas medidas de prevención de Covid-19 en sus instalaciones, entre las que se encuentran: la compartimentación de las distintas áreas y operaciones, evitando el contacto entre personas de distintas áreas; sistemas de transporte diferenciados según área, también para evitar contactos cruzados; control de temperatura a las personas al ingreso y salida de plantas.  Sumado a lo anterior, se implementó, en todas las áreas posibles, el teletrabajo, se disminuyó la densidad de trabajo en zonas cerradas, y se extremaron las medidas de autocuidado y control sanitario en todas las operaciones, señalan a Mundo Acuícola desde la compañía.

Desde el sector naviero, la Asociación de Armadores Armasur, desarrolló un conjunto de pasos para ser implementados al interior de sus empresas asociadas, y también aplicables en compañías que no integran el gremio.  El protocolo se preparó y se entregó a los miembros del gremio, autoridades relacionadas con la materia y hoy, se encuentra a disposición de todos quienes los deseen implementar en sus embarcaciones o instalaciones, todo esto con el fin de contribuir y sugerir buenas prácticas, para enfrentar de mejor forma esta pandemia en el rubro.

Otra entidad que ha tenido un rol preponderante en la prevención de brotes por COVID-19, en la industria acuícola, es el Instituto Tecnológico del Salmón, Intesal.  Su gerente general, Esteban Ramírez, indica que la industria ha operado poniendo a las personas en el centro de la gestión, asegurando primero la protección a los trabajadores y luego la continuidad operacional.  Ramírez recalca que, desde el inicio de la crisis, las empresas socias desarrollaron e implementaron protocolos para minimizar el riesgo de contagio en las operaciones, así como para actuar en caso de que éstos ocurriesen.  De hecho, Intesal desarrolló un documento guía general, con el apoyo de profesionales de la industria, mutualidad y asesores especialistas en bioseguridad.  “Las empresas del gremio redujeron personal en los turnos, generaron medidas de distancia social, en las plantas y han realizado una serie de acciones orientadas a prevenir cualquier foco de contagio dentro de las operaciones.  Todo esto, sumado a algunas complejidades logísticas, redundó en una disminución de hasta el 50% en la producción, pero era lo correcto para cuidar a nuestros colaboradores y vecinos”, explica Esteban Ramírez.

En el sector de la mitilicultura también han extremado las medidas de control para impedir brotes por COVID-19.  A partir de marzo, y con la llegada del virus a Chile, las empresas agrupadas en la Asociación Gremial de Mitilicultores de Chile (AmiChile), implementaron protocolos sanitarios para todos los trabajadores de la industria, centrados en generar un ambiente de seguridad y bienestar para las personas que trabajan en el sector.  “Como asociación hemos estado en constante contacto con las empresas asociadas al gremio, monitoreando la situación en cada una de ellas y recogiendo las medidas preventivas orientadas al cuidado de los trabajadores y sus familias, que se han implementado en las empresas.  La prioridad de las empresas es el cuidado de las personas y, por lo mismo, se han tomado diferentes medidas, tanto para las plantas de proceso, como para los centros de cultivo”, aseveran desde AmiChile.

Seguridad y prevención en los servicios acuícolas

En cuanto a las empresas de servicios, Luis Caro Lagos, gerente general de Orza, sostiene que, dada la contingencia, tuvieron que asumir el desafío de adaptar su sistema de trabajo a las nuevas normativas de salud, aprendiendo, por ejemplo, a realizar nuevos trámites para poder pasar por las aduanas sanitarias, cada vez que van a Chiloé o a la región de Aysén.  “En estos casos, hemos tenido que ser pacientes con las normativas que cada cierto tiempo se adaptan, cambian o aumentan”, indica Caro.

– ¿Qué medidas han tomado, como empresa, para prevenir brotes de Coronavirus?

“En la entrada de nuestra empresa se realiza un control de temperatura, se toman algunos datos y también todos los empleados deben pasar por un pediluvio.  En cuanto al trabajo en oficina, hemos adaptado los espacios, hemos implementado el distanciamiento social, somos exigentes con el uso de las mascarillas y establecimos un comité de crisis COVID, para abordar situaciones que, muchas veces, no están previstas y también para adelantarnos a nuevas exigencias.

“En el lado de la comunicación interna, realizamos charlas informativas, por parte de nuestros dos prevencionistas de riesgos, a  todos nuestros colaboradores y compartimos con ellos afiches, folletos descriptivos y láminas que recuerdan las medidas de autocuidado; y, hemos puesto a disposición, de todos los empleados, los informes sobre higienización y sanitización de espacios comunes, con copias de esos documentos pegados en cocina, comedores, baños y otros”.

“En el caso de nuestras cuadrillas, que van a terreno, hemos extremado las medidas de coordinación y preparación de los grupos.  Revisamos que acudan a las faenas con toda la implementación, antes de cada salida a terreno reciben charlas de autocuidado COVID y hemos entregado mayores responsabilidades de los supervisores que van a cargo de los grupos”.

– ¿Qué medidas se han tomado, desde el punto de vista logístico, para poder cumplir con los productos y servicios solicitados por los clientes?

“Nos hemos vuelto más flexibles, y a la vez más cuidadosos, con tal de no exponer a nuestros trabajadores y cumplir a cabalidad los trabajos.  Puesto que las medidas de prevención y seguridad han cobrado mayor relevancia y requieren mucho más tiempo que antes, tomamos la decisión de contratar una prevencionista de riesgos únicamente para enfocarse en el área de servicios.  Ello nos ha permitido ser más precisos, en cuanto a las exigencias de salud y laborales, y cumplir con lo exigido también por nuestros clientes.  Lo importante de esto es que sabemos que estamos haciendo todo lo posible por realizar faenas seguras y sin dejar de entregar productos y servicios de calidad”, comenta el gerente general de Orza.

Esteban Ramírez, gerente general Intesal:

“Esperamos que, una vez superada la crisis sanitaria, rápidamente las empresas vuelvan a operar con completa normalidad”.

Según el gerente general del Instituto del Salmón, en la actualidad, la industria salmonicultora opera  en torno al 70% de su capacidad.  Esto como consecuencia de todas las medidas de cuidado que se han tomado en plantas, pisciculturas, centros de cultivos y a los impactos que,  a la fecha, el COVID ha generado en los mercados de destino.  “Esperamos que, una vez superada la crisis sanitaria, rápidamente las empresas vuelvan a operar con completa normalidad y aportar activamente en la reactivación social y económica del país.  Somos un sector económico sumamente relevante para la zona sur austral de Chile y muy importante para el país.   Si logramos superar  todos juntos, con éxito, este desafío, manteniendo la continuidad en operaciones y nos va bien en ello,  le  irá va bien a miles de chilenos, pero, en especial a la de la zona sur austral donde estamos y vivimos”, acota.

¿Qué medidas se han tomado, desde el punto de vista logístico, para poder abastecer a los distintos mercados de destino?

“La operación ha requerido ajuste, en particular para lo que son los movimientos de personal, materiales, insumos y productos, de manera de reducir, al mínimo posible, la circulación por zonas pobladas, así se ha maximizado el uso de transporte marítimo, en particular desde P. Montt directo a los centros de cultivo, mientras dura la emergencia.   Los buses de las empresas bloquean asientos y reducen a la mitad su capacidad para generar el distanciamiento, los horarios y turnos se han modificado para bajar el contacto al ingreso de  una planta, permitir el control de temperatura y, en algunos casos de exámenes,  generar los espacios de sanitización entre turnos, etc.  También algunos turnos, en centros de cultivo, se han ajustado para lograr cumplir con los períodos de permanencia mínima en un lugar, que las regulaciones indirectamente demandan, además de poder contar con los exámenes que aseguren un ingreso seguro a las operaciones y, así, un sin fin de detalles logísticos que permiten dar seguridad a los colaboradores y a las comunidades, manteniendo la continuidad operacional,  pero con claras dificultades para la  competitividad”.

“Para el caso de los productos, una vez que llegan a la zona continental, logran acceder a  las rutas para la exportación, las que  se han mantenido disponibles con mayores tiempos de desplazamiento, para llegar al aeropuerto, por ejemplo, pero se logra realizar el transporte”.

¿Cuáles han sido las principales dificultades que han enfrentado, desde marzo, producto de la situación por COVID-19?

Como se explica en los puntos anteriores, la protección de la salud  a los trabajadores, como eje central de la acción y mantener la continuidad de operaciones, sin la cual no es posible dar sustentabilidad ambiental, sanitaria o productiva y, con el paso del tiempo, tampoco social, en cuanto a seguir sosteniendo el nivel de empleo en la zona sur austral, han sido los mayores desafíos.  Es bueno destacar que la última información del INE muestra como nuestra área de operación tiene 3 de las 4 regiones con menor desempleo en Chile y muy por debajo del resto del país”.

“Para enfrentar estos desafíos claramente surgen problemáticas a resolver, cómo evitar contagios, cómo se opera con menos personas por turno y más turnos, cuánto se puede realizar por teletrabajo, cómo se administra la logística, cómo se hacen controles sanitarios de ingreso o se accede a PCR o test rápido y, así, un sinfín de etc.  No existe un problema único, cada día surge algo nuevo, por lo reciente del descubrimiento del virus, las nuevas regulaciones que van dictando las autoridades, en función de los indicadores de la pandemia, y, el natural temor de las personas frente a ello, ya que lo que más valoramos es la salud”.  

“En ese sentido, un aspecto relevante es generar tranquilidad y confianza en las medidas adoptadas, tanto para evitar contagios como para actuar en caso de que se detecten personas contagiadas en una operación, lo cual va a ocurrir cada vez más, pues todos estamos insertos en la comunidad y lo que hagan las empresas no evita el contagio en las actividades privadas.  Pero el trabajo  no solo ha sido hacia  adentro,  sino que también hacia afuera, apoyando con medios logísticos los cercos y aduanas sanitarias decretados por la autoridad, aportando con equipos y EPP al sistema de Salud Pública, para que estén mejor preparados y otras iniciativas enmarcadas en la campaña Comprometidos con el Sur, por lo que el hecho de que la industria siga operando y mantenga los empleos de todos los que aquí trabajamos, además del encadenamiento con miles de PYMES  y el entramado económico social de toda la región, es fruto del trabajo  de todos, por lo que aprovecho de agradecerles”.

“Otro desafío, inesperado ciertamente, ha sido el impredecible comportamiento de los mercados,   quién podría suponer que China pudiese,  a la luz de los hechos de una desafortunada coincidencia,   iniciar una desconfianza en sus consumidores, respecto de que un empaque de Salmón o un producto contaminado pudiese transportar el virus, por días, hasta llegar a China y enfermar una persona.  Esta situación, desmentida por todos los científicos del área, por la FAO, por  la OMS y otros organismos internacionales, igualmente mantiene casi cerrado el mercado chino, lo que ha obligado a buscar alternativas.  Como dije antes, cada día un nuevo desafío”.

¿Cómo se visualizan las cifras de exportaciones de cara a los próximos meses de 2020? ¿Se prevé una baja en comparación a 2019?

Como saben, las asociaciones gremiales, ni las instituciones a ellas ligadas, como Intesal, no podemos hacer proyecciones asociadas a producción o exportaciones.  Si podemos describir lo que se observa hasta ahora,  en que ya al cierre de mayo , expresada en USD, se observaba una caída del 11 % de las exportaciones de salmón y trucha (Fuente: Banco Central)”. 

“La logística de  exportaciones está operando con bastante normalidad, dentro de un complejo escenario mundial.  La demanda se ha visto afectada principalmente en el sector de food service, pero se ha mantenido muy estable en el retail.  Hoy, el mercado con mayor normalidad es el americano, el cual está con una importante demanda de salmón  que, como indiqué, se ha mudado de food service hacia el retail.  Brasil y China han tenido situaciones distintas, como la anteriormente descrita, pero se ha logrado re dirigir envíos”.

“En estos momentos, como industria, estamos 100% enfocados en ser un actor relevante de apoyo contra la pandemia, ayudando a las distintas comunidades en donde nos encontramos, protegiendo a nuestros colaboradores y  manteniendo la continuidad operacional, única forma de asegurar la sustentabilidad de la industria para cuando esta crisis, con carácter de pesadilla, termine”.

Mitilicultura: Prevención y a la flexibilidad laboral como premisa de la contingencia

En AmiChile destacan el contacto permanente con las empresas para saber la situación en que se encuentran y poder brindar todo su apoyo, como gremio, en las distintas acciones que necesiten implementar.  Para el gremio, la salud, el cuidado y el bienestar de las personas son el principal foco de preocupación en estos momentos.

Desde el gremio mitilicultor precisan que cuando inició el COVID-19, en la región de Los Lagos, estuvieron paralizados alrededor de 15 días, y debido a los altos costos, el sector no pudo operar vía marítima. “Afortunadamente la autoridad, con el reforzamiento de la barrera sanitaria en Chacao, permitió el paso de camiones de otros sectores, como el nuestro”, indican en AmiChile.

“Desde el punto de vista logístico no hubo mayores problemas en puertos ni mercados de destino, más que lo comentado anteriormente sobre la paralización del rubro en esos 15 días y luego, debido a la implementación de barreras sanitarias, la lentitud en el proceso de distribución y abastecimiento”, agregan Yohana González, gerente general  del gremio, con sede en Castro, Chiloé.

“Como gremio estamos trabajando intensamente, en contacto con autoridades y empresas, para seguir gestionando, monitoreando y coordinando acciones preventivas y buenas prácticas, focalizadas siempre en el bienestar de los trabajadores”, añade la gerente general de AmiChile.

– ¿Cuáles han sido las principales dificultades que han enfrentado, desde marzo, producto de la situación por COVID-19?

“Sin duda que la dificultad más grande fue el tema logístico y operacional, cuando, debido a la llegada del coronavirus a Chile, restringieron la entrada al archipiélago, impidiéndonos operar con “normalidad”, a través del Canal de Chacao, por alrededor de 15 días, lo que significó una paralización casi total de la producción de la industria, no podían entrar camiones con semillas, ni salir camiones con producto final, o tampoco podían salir camiones con residuos industriales y, así, un sinfín de transportistas, ligados al servicio de la mitilicultura, que no podían ingresar ni salir del archipiélago”.

“Esas dos semanas fueron críticas, todos los días salían nuevas resoluciones.  Hasta que, finalmente, y gracias a un arduo trabajo, en conjunto con autoridades y otros gremios, pudimos operar de manera “normal” por vía terrestre, cumpliendo con todos los protocolos establecidos por las autoridades.  Ha sido difícil y todos hemos tenido que ir ajustándonos a esta nueva realidad”.

– ¿Cómo se visualizan las cifras de exportaciones de cara a los próximos meses de 2020? ¿Se prevé una baja, en comparación a 2019?

“La situación es de mucha incertidumbre aún.  En los mercados la situación es compleja, pero de igual forma tenemos una demanda que nos permite seguir operando, sobre todo en el mercado ruso que se ha mantenido estable, a pesar de la pandemia”.

“Por otro lado, y debido a que las plantas de proceso tuvieron que disminuir sus turnos y trabajar a menor capacidad, para cumplir con los protocolos sanitarios, las cosechas de chorito experimentaron una baja drástica, desde abril, de este año, a la fecha, por lo que se estima una producción menor a la del año pasado y, por ende, las proyecciones, en cifras de exportaciones, podrían ser menores, si la situación no mejora”.

En general, las empresas del rubro mitilicultor han tomado medidas que apuntan a la prevención y a la flexibilidad laboral, como:

  • Sanitización de medios de transporte, baños, pasillos, comedores e instalaciones en general.
  • Disposición de alcohol gel en puntos estratégicos.
  • Control de salud preventiva, con toma de temperatura, para monitorear la salud de los trabajadores.
  • Disminución de trabajadores por metro cuadrado y reducción de las jornadas para evitar aglomeración de personas en lugares de trabajo.
  • Las personas, en grupos de riesgo, han sido enviadas a sus casas para evitar complicaciones.

Con relación a la barrera sanitaria, González agrega que establecieron un protocolo, para reforzar el control sanitario y documental, en los transportistas que presten servicios a la mitilicultura, que transiten por Chacao.  Para ello, se establecieron las siguientes medidas, donde los choferes deben:

1.         Pasar con su vehículo por el arco de sanitización.

2.         Deben permitir la desinfección de sus cabinas con ozono.

3.         Pasar por zona de pediluvios.

4.         Entregar declaración jurada, firmada, comprometiéndose a detenerse solo en su destino final.

5.         Portar, al menos, 2 pares de guantes y mascarillas.

6.         Portar colación propia, agua y alcohol líquido o de gel.

7.         Utilizar los baños destinados para transportistas en Chacao.

8.         Contar con una bolsa de basura para guardar y eliminar sus desechos.

Aporte solidario del sector

Las empresas integrantes de AmiChile también han desplegado una campaña solidaria en diversas comunas de la región de Los Lagos, específicamente en el archipiélago de Chiloé, entregando diversos aportes.  Las donaciones, que han realizado, abarcan aportes en choritos (frescos y producto final) a las familias más necesitadas de comunas como Ancud, Dalcahue, Castro y Chonchi. También han aportado una importante cantidad de insumos sanitarios a hospitales, Cesfam y postas rurales, a fin de apoyar y fortalecer la gran labor de los equipos de salud.

Además, las empresas también se han comprometido y aportado, activamente, con el reforzamiento de la barrera sanitaria implementada en Chacao, colaborando con equipos de profesionales especializados para sanitización y control de trazabilidad, con distintos insumos sanitarios y materiales para su funcionamiento.

El alcance y visualización de la campaña “Comprometidos con el Sur” en tiempos de pandemia

Uno de los aspectos por los que ha destacado, desde marzo, el sector salmonicultor, es su presencia solidaria en distintos puntos del sur de Chile.  Esto, a través de la campaña “Comprometidos con el Sur”, que impulsa SalmonChile A.G. en conjunto con sus empresas asociadas.  Consultamos a Tomás Monge, director territorial SalmonChile y a José Joaquín Valdés, director de comunicaciones y asuntos públicos de la entidad, sobre cuál es el balance y cuáles son los alcances que ha tenido esta iniciativa, durante la contingencia por Coronavirus.

– ¿Cómo se puede calificar la participación, de las empresas del rubro, en la campaña hasta el momento?

Tomás Monge: “Estamos muy contentos y motivados por la recepción que hemos tenido por parte de toda la cadena de valor de la industria, compuesta por trabajadores, empresas productoras, proveedoras y prestadoras de servicios, que han apoyado, de diversas formas, esta iniciativa”.

“Comprometidos con el Sur” es una campaña de prevención, protección y apoyo, enfocada especialmente en nuestros trabajadores, familias, equipos, y vecinos, de las cientos de comunas donde opera la industria, en sur austral de Chile, desde La Araucanía hasta Aysén, en el marco de la pandemia del Covid-19.  Hasta ahora, se han sumado 83 pequeñas, medianas y grandes empresas.  Ha sido una iniciativa transversal, que ha unido a la industria y su cadena de valor, para desarrollar una serie de acciones dirigidas a las personas en esta contingencia, como la creación de un fondo solidario de $2 mil millones que irá en directa ayuda de hospitales y centros de salud y población vulnerable.  Además, los laboratorios de la industria han sido puestos a disposición del sistema de salud para el análisis de muestras PCR, con el objetivo de mejorar la capacidad de testeo nacional”.

“Esta instancia ha sido una gran oportunidad de trabajo, mancomunado, entre empresas de diversos tamaños, trabajadores,  autoridades, organizaciones solidarias y gremios.  Nos llena de orgullo el espíritu de colaboración y el trabajo de las empresas participantes y, esperamos que pueda mantenerse en el tiempo, ya que ha sido un trabajo necesario, que ha sido muy valorado por nuestros vecinos y autoridades”.

– ¿Qué tipo de ayuda es la que se ha entregado, principalmente?

Tomás Monge: “Desde el inicio de esta pandemia mundial, las empresas han tomado este desafío con la mayor seriedad, haciendo esfuerzos de todo tipo,  poniendo a las personas en el centro de la gestión, tomando medidas para prevenir el contagio, que han implicado una reducción de hasta el 50% de la operación, cambios logísticos e implementación de protocolos, con la convicción de que, en este momento, lo más importante es el bienestar de nuestros colaboradores, sus familias y los vecinos de la industria”.

“Rápidamente, tanto empresas socias como de fuera del gremio, y de todos los tamaños, vieron la necesidad de ir un paso más allá.  Por eso, creamos un fondo solidario de salud de hasta $2 mil millones, para robustecer los distintos centros de salud de la zona sur del país.  Así nació “Comprometidos con el Sur”, que se enfocó en esta área para apoyar a todas las comunidades con elementos duraderos y que beneficiaran a todas las personas”.

“A la fecha, la campaña “Comprometidos con el Sur”, gracias a las más de 80 empresas salmoneras participantes en ella, ha donado más de 700.850 Elementos de Protección Personal (EPP), en diferentes centros de salud, como: hospitales, cesfam, postas, etc; 2 ambulancias; 25 camas hospitalarias de alta complejidad; más de 20 monitores para diferentes usos; decenas de equipos tecnológicos y de infraestructura hospitalaria; kits de higiene, entregados directamente a las familias“.

“Por otra parte, se han entregado más de 7.000 raciones de salmón, en hogares y lugares de acogida de adultos mayores y, en conjunto con trabajadores de la industria, se está entregando una tonelada de harina a población vulnerable, entre varias otras acciones que han realizado las empresas, por cuenta propia”.

– ¿Existe alguna meta en cuanto a los aportes que se entregarán?

José Joaquín Valdés: “El fondo solidario de la campaña “Comprometidos con el Sur” se creó con el fin de juntar $2 mil millones para ir en ayuda del sur del país.  Hasta el momento, ha recolectado casi $1.800 millones, gracias al aporte de las más de 80 empresas.  Pero, más allá de lo monetario, la meta es que el compromiso trascienda esta crisis, y sea el reflejo de que, en esta industria, somos mucho más que salmoneros, sino que actores sociales relevantes y que están apoyando constantemente a sus comunidades”.

– ¿En qué sectores y comunidades están focalizando la ayuda?

Tomás Monge: “La ayuda se ha focalizado desde la Región de La Araucanía hasta la de Aysén, donde está la mayor presencia de la industria.  Uno de los principales objetivos es cubrir todo el territorio salmonero, llegando a los sectores más aislados y necesitados de las regiones donde operamos”.

– ¿Cómo ha sido la recepción de la ayuda por parte de las comunidades beneficiadas?

José Joaquín Valdés: “Las comunidades han recibido esto con mucha alegría y satisfacción.  Muchos dirigentes y vecinos nos han comentado que están muy agradecidos, por todos los esfuerzos que hemos hecho como industria.  Antes de realizar las entregas, se efectuó un trabajo intenso, donde conversamos con muchos funcionarios de centros asistenciales, detectando qué insumos, equipos o materiales necesitaban.  De la misma forma, se conversó con agrupaciones de trabajadores de la industria, alcaldes, y uniones comunales de juntas de vecinos y diversos grupos de interés.  Para nosotros, era importante entender cuáles eran las mayores necesidades y realizar donaciones que hicieran sentido en la región”.

“De la misma forma, para las empresas participantes en la campaña también ha sido una experiencia muy valiosa y enriquecedora, debido a que han podido compartir, en forma más cercana, con  las comunidades”.

“Además, hemos realizado un fuerte trabajo comunicacional, el cual nos ha permitido explicar y dar a conocer, en detalle, todas las medidas que hemos tomado.  Este trabajo también ha sido reconocido por las comunidades, las cuales han expresado que hoy sienten que la industria salmonera es más cercana”. 

“Junto a este trabajo, hemos establecidos diferentes convenios con medios de zonas recónditas del país para poder llegar con la información y transparencia a todo el territorio.  Además, con estos convenios hemos podido aportar a mejorar las condiciones de educación de las zonas rurales, en el contexto de la pandemia y las clases suspendidas, trabajando con la fundación Enseña Chile y su programa “La Radio Enseña”, que nos ha permitido  estar en localidades muy escondidas, entregando cápsulas educativas a los niños de aquellas zonas”.

Pedro Barra Léniz

Edición 128

Revista Mundo Acuícola

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