Según investigación publicada por Science of Total Environment, la acidificación del océano, más el aumento de temperatura en el mar (ambos relacionadas con la absorción de gases de efecto invernadero emitidos al ambiente), estarían generando el debilitamiento de las pinzas que el cangrejo de los mantos de choritos (Acanthocyclus hassleri) utiliza para alimentarse, con potenciales consecuencias en otros invertebrados de su entorno.