
Las proyecciones climáticas para el periodo 2026-2027 han vuelto a situar al fenómeno de El Niño entre las principales preocupaciones para la salmonicultura chilena. Más allá del aumento de la temperatura del agua, este escenario implica desafíos asociados a la disponibilidad de oxígeno, la estratificación de la columna de agua y el riesgo de floraciones algales nocivas, factores que exigen respuestas cada vez más precisas y tecnológicamente avanzadas. En esta columna, Felipe Kauak, gerente comercial de Imenco Chile, reflexiona sobre la evolución de las herramientas de mitigación desarrolladas por la industria y la importancia de avanzar hacia una gestión técnica automatizada para enfrentar los eventos climáticos extremos:
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La industria acuícola chilena se encuentra hoy ante un escenario climático que la ciencia y la historia nos obligan a observar con máxima atención. Las proyecciones para el período 2026-2027 indican una probabilidad del 63% de un evento de El Niño «Muy Fuerte». El perfil de anomalías térmicas y atmosféricas actuales guarda una similitud preocupante con la crisis de 2016, evento que provocó pérdidas por USD 800 millones y más de 40.000 toneladas de mortalidad. Sin embargo, la brecha fundamental entre 2016 y la actualidad no reside solo en la meteorología, sino en la madurez tecnológica y la capacidad de mitigación que hemos desarrollado.
Desde una perspectiva técnica, El Niño no es solo «agua cálida». Es un modulador que incrementa la estratificación de la columna de agua, bloqueando la mezcla vertical y reduciendo drásticamente el oxígeno disponible. A temperaturas sobre los 16°C, el requerimiento metabólico del salmón aumenta más de un 20%, justo cuando el entorno ofrece menos soporte. A esto se suma el riesgo de Floraciones Algales Nocivas (FAN), como Heterosigma akashiwo y Pseudochattonella, que encuentran en estas condiciones de estabilidad y temperatura el nicho perfecto para proliferar.
Evolución técnica: Del anillo HDPE a la validación internacional
En Imenco aceptamos el desafío tras la crisis de 2016, desarrollando a fines de ese año nuestro primer sistema de surgencia en formato HDPE. Lo que comenzó como una respuesta de emergencia ha evolucionado mediante un proceso de innovación constante, pasando por anillos duales de aire y oxígeno en 2019, hasta llegar a validaciones científicas de clase mundial.
Recientemente, los estudios realizados por C-CORE en Canadá (2023/24) han proporcionado datos empíricos que trascienden las simulaciones de diseño. Los ensayos de campo demostraron que nuestros sistemas pueden generar tasas de upwelling con una relación aire:agua de 1:120 por dispositivo. Más impresionante aún es su capacidad de intervención térmica: en condiciones de estratificación, el sistema logró reducir la temperatura superficial de 23-24°C a unos estables 10-12°C, rompiendo la termoclina y succionando agua profunda y fría para mejorar las condiciones de cultivo. Adicionalmente, se observó un incremento en los niveles de oxígeno disuelto, pasando de 11 a 13 mg/L gracias al ascenso de masas de agua profunda.
Airflow Control: La digitalización del lazo de control
La innovación no se detiene en el dispositivo submarino. La industria demanda hoy precisión, trazabilidad y autonomía. Por ello, hemos introducido la tecnología Airflow Control, un sistema de control inteligente que transforma la regulación manual —tradicionalmente inexacta y dependiente del operador— en una plataforma de automatización industrial.
Basado en una arquitectura de PLC industrial y caudalímetros másicos térmicos, Airflow Control permite gestionar cada jaula como una unidad independiente. El sistema no solo mide presión, sino que cierra el lazo de control sobre el caudal real (CFM o Nl/min) inyectado mediante un algoritmo que compensa automáticamente las pérdidas de carga y las variaciones en la red de aire. Esto garantiza que el volumen de agua movilizada (upwelling) sea exactamente el necesario, optimizando el consumo energético de los compresores al evitar la sobreinyección y permitiendo una supervisión remota mediante tecnologías IoT/Cloud.
Prepararse para el fenómeno
La pregunta para los productores hoy no es si El Niño llegará, sino qué tan robusta es su defensa técnica. Contamos con herramientas validadas por estudios de campo, simulaciones de dinámica de fluidos (CFD) y, ahora, plataformas de control digital.
Enfrentar El Niño 2026 requiere sistemas de mitigación activos, automatizados y trazables. La tecnología desarrollada por Imenco, respaldada por la experiencia acumulada desde 2016, los resultados obtenidos por C-CORE y la precisión de su nueva plataforma Airflow Control, constituye un aliado estratégico para enfrentar uno de los desafíos ambientales más complejos que enfrentará la salmonicultura durante la presente década.”

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