Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Investigación propone innovador método para estudiar parásitos en ecosistemas marinos

El trabajo liderado por la Dra. Sara M. Rodríguez permite equilibrar muestras en estudios de parasitismo, abriendo nuevas posibilidades para comprender cómo estos organismos influyen en la conducta y ecología de sus hospedadores.

Un importante avance en el estudio de las relaciones entre parásitos y sus hospedadores fue desarrollado por la Dra. Sara M. Rodríguez, académica de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), quien lideró una investigación que propone un método innovador para abordar una de las principales dificultades en la parasitología experimental.

El estudio titulado: “Balanceo del tamaño de las muestras en parasitología: un método estandarizado de infección experimental utilizando huevos de parásitos fecales y hospedadores intermediarios acuáticos”, fue publicado en la revista científica Current Research in Parasitology and Vector-Borne Diseases. La investigación surge a partir de una problemática habitual relacionada con la imposibilidad de identificar a simple vista qué organismos están parasitados en ambientes naturales y con esto, balancear el número de muestras en experimentos.

En sistemas de ciclo de vida complejo, donde los parásitos requieren más de un hospedador para completar su desarrollo, esta limitación dificulta la comparación entre individuos. “Muchos de estos hospedadores intermediarios se parasitan y uno no es capaz de visualizar por fuera si están parasitados o no”, explicó la investigadora.

Para enfrentar este desafío, el equipo diseñó un experimento que permitió controlar el proceso de infección en condiciones de laboratorio. Utilizando un sistema compuesto por pequeños crustáceos, aves marinas y parásitos transmitidos a través de fecas, lograron generar organismos parasitados de manera experimental.

Emerita analoga, un tipo de cangrejo común en playas arenosas, fue uno de los modelos utilizados. Los individuos fueron recolectados en etapas tempranas de desarrollo y mantenidos en condiciones controladas para evitar infecciones naturales. Posteriormente, se les inocularon parásitos mediante soluciones preparadas a partir de fecas de aves.

“Lo que hicimos fue crear un método que nos permite tener organismos parasitados y no parasitados en proporciones similares, algo que en la naturaleza es muy difícil de lograr”, detalló la Dra. Sara M. Rodríguez.

Este avance permite, por primera vez, diseñar experimentos comparativos más precisos, especialmente en áreas como la ecología del comportamiento. A partir de este método, es posible evaluar cómo el parasitismo influye en aspectos como la respuesta ante depredadores, la agresividad o el apareamiento.

“Ahora podemos saber a priori qué organismo está parasitado y cuál no, lo que permite hacer experimentos mucho más equilibrados”, añadió la académica.

Además, el método tiene un carácter no invasivo, ya que no requiere sacrificar animales vertebrados para obtener los parásitos. En cambio, se basa en la recolección de fecas, lo que amplía su aplicabilidad a distintos sistemas ecológicos.

Según explica la investigadora, esta metodología no solo es útil para crustáceos, sino que puede extenderse a otros organismos como peces, moluscos o incluso mamíferos marinos, siempre que exista un ciclo de transmisión similar.

“Este trabajo sienta una base para el futuro, como un modelo que puede ser replicado en distintos sistemas con ciclos de vida complejos. La idea es utilizarlo en todo sistema donde exista un hospedador intermediario y que se parasita con fecas de un depredador”, señaló.

De hecho, la investigación ya dio origen a un segundo estudio, recientemente aceptado en la revista científica Marine Ecology Progress Series (MEPS), en el que el método fue aplicado para analizar cambios conductuales en otra especie, confirmando su versatilidad y potencial científico.

Con este aporte, la Facultad de Ciencias de la UCSC continúa fortaleciendo su investigación en biodiversidad y ecología, contribuyendo al desarrollo de herramientas que permiten comprender de mejor manera las complejas interacciones que ocurren en los ecosistemas marinos y de manera no invasiva.

DOI: https://doi.org/10.1016/j.crpvbd.2026.100364