El proyecto de Reconstrucción Nacional incorporó cambios largamente esperados por la salmonicultura, desde microrelocalizaciones y un nuevo régimen para concesiones hasta medidas de monitoreo ambiental. Ahora que parte de la iniciativa enfrenta requerimientos ante el Tribunal Constitucional, trabajadores, productores, proveedores y toda la cadena tienen razones para volver a unirse por la actividad acuícola.
