Las enfermedades fúngicas continúan siendo uno de los principales desafíos sanitarios para la producción de salmón Coho en agua dulce, con impactos directos sobre la supervivencia de los peces y la eficiencia productiva. En paralelo, el desarrollo de nuevas herramientas biotecnológicas y el creciente conocimiento sobre la interacción entre la microbiota y la salud animal están impulsando un cambio en las estrategias tradicionales de control. En esta columna, Axel Paulsen, director de BioCambio, reflexiona sobre la necesidad de avanzar desde tratamientos reactivos hacia enfoques preventivos que fortalezcan las defensas naturales del pez y contribuyan a una salmonicultura más sostenible
«Si trabajas con salmón Coho en Chile, hay un dato clave en el último informe cerrado de Sernapesca que te va a quitar el sueño: existe una especie de «alga carnívora» en el agua dulce que se está devorando tus ganancias en silencio, ¡y los químicos de siempre ya no la pueden detener!
«A todos los productores y veterinarios que trabajan día y noche en las pisciculturas, les debemos el éxito de nuestra industria. Cuidar al salmón Coho no es una tarea fácil.
Sin embargo, los datos oficiales recién consolidados nos obligan a mirar la realidad de este 2026 con mucha atención. Según las estadísticas anuales de Sernapesca, las infecciones en el agua dulce se han vuelto el mayor dolor de cabeza de la temporada.
Hoy en día, el enemigo número uno del Coho es la famosa micosis, una enfermedad causada por un hongo llamado Saprolegnia parasitica.
Las cifras son alarmantes porque de cada diez peces que mueren por infecciones en las pisciculturas, seis mueren por culpa de este hongo. Esto le cuesta a la industria mundial el diez por ciento de todo su dinero año tras año.
Para salvar a los salmones, durante años se ha usado una especie de guerra química en el agua. Hablamos de baños con productos fuertes como la formalina, el bronopol o grandes cantidades de sal.
Pero seamos honestos, estas soluciones tradicionales traen graves problemas.
Por un lado, los químicos causan mucho estrés y cansan tanto al pez que este deja de comer y deja de crecer. Por otro lado, el exceso de sal puede provocar daños internos graves en los órganos de los salmones jóvenes, una condición conocida como nefrocalcinosis.
Además, son compuestos muy difíciles de limpiar en los riles y resultan peligrosos para los trabajadores que los manipulan a diario.
Ante este escenario, cabe preguntarse si tiene sentido debilitar al pez con químicos agresivos para intentar salvarlo de una enfermedad, y la verdad es que no.
La buena noticia es que la ciencia ya descubrió una mejor forma de pelear.
Estudios recientes demostraron que si le damos a los salmones bacterias buenas, que son probióticos llamados Lactobacillus plantarum en su comida, su cuerpo se vuelve mucho más fuerte, digieren mejor el alimento y activan sus defensas naturales.
En Biocambio tomamos esta idea científica y creamos el Programa Bioescudo 24/7, que funciona como ponerle un chaleco antibalas biológico a tus salmones.
Este sistema entrega una defensa por dentro mediante el uso de componentes de la levadura Saccharomyces cerevisiae, que despiertan las defensas del pez y hacen que su piel sea más gruesa y abundante en mucosa protectora.
De esta manera, el hongo resbala y no puede pegarse a su cuerpo. Al mismo tiempo, realiza una limpieza por fuera porque las bacterias buenas limpian el agua de la piscicultura y se comen los desechos orgánicos, dejando al hongo de la micosis sin comida y sin espacio para vivir.
Esto no es una promesa en el aire. Es tecnología probada en las aguas frías de nuestra Patagonia y respaldada por el Centro de Investigación Mokiti Okada, una institución internacional con más de treinta años de experiencia en soluciones naturales y amigables con el medio ambiente.
El trabajo en las pisciculturas ya es lo suficientemente duro, por lo que este 2026 es el momento de dejar que la biotecnología moderna haga la parte más pesada en la lucha contra las enfermedades.
Cambiar los químicos por soluciones vivas no es solo cuidar el planeta, es la decisión más inteligente para proteger tu negocio y asegurar que tus salmones crezcan sanos.
Es hora de modernizar la salud de nuestros peces desde el origen, y puedes revisar toda la evidencia de esta solución en www.biocambio.cl»
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