Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Blue Week 2026 impulsa debate sobre economía azul y desarrollo oceánico

En esta columna, María José Urrutia aborda cómo Blue Week 2026 evidenció el avance de la economía azul en Chile y el desafío de transformar el océano en un eje estratégico para la innovación, el desarrollo sostenible y la resiliencia climática.

Durante muchos años, Chile entendió el océano principalmente desde la pesca, los puertos o la actividad extractiva. Sin embargo, hoy el desafío es mucho más amplio: comprender que el mar también representa innovación, desarrollo tecnológico, resiliencia climática y nuevas oportunidades económicas para el país.

Lo ocurrido en Blue Week 2026, tanto en Puerto Montt como en Santiago, reflejó precisamente ese cambio de mirada. El encuentro reunió a científicos, startups, autoridades, inversionistas y representantes de la industria en torno a una convicción compartida: el océano dejó de ser únicamente un espacio productivo y comenzó a posicionarse como parte de la solución frente a desafíos globales como el cambio climático, la transición energética y el desarrollo sostenible.

Uno de los hitos más relevantes fue la confirmación de una bancada parlamentaria transversal vinculada a la protección del océano y al impulso de la economía azul, integrada por diputados de distintos sectores y apoyada por senadores de diversas tendencias. Esta señal refleja que la agenda oceánica dejó de ser una discusión sectorial y comienza a consolidarse como una prioridad estratégica para el país.

Innovación oceánica

Chile tiene condiciones únicas para liderar este proceso. Contamos con más de 5.000 kilómetros de costa, capacidades científicas consolidadas y ecosistemas regionales que comienzan a posicionarse en innovación oceánica. Puerto Montt fue un ejemplo concreto de aquello, proyectándose durante Blue Week como la capital chilena de la economía azul, con startups trabajando en biotecnología, monitoreo oceánico y soluciones vinculadas al mar.

Ese es quizás uno de los cambios más importantes que estamos viviendo: entender que sostenibilidad y desarrollo no son conceptos opuestos. La economía azul no busca frenar el crecimiento, sino impulsarlo de una manera más inteligente, competitiva y conectada con los desafíos ambientales del futuro.

La alianza impulsada entre Chile y Sudáfrica durante Blue Week reflejó además la importancia de construir cooperación internacional para acelerar innovación, financiamiento climático y soluciones compartidas desde el hemisferio sur.

Blue Week 2026 dejó algo claro: el océano ya no puede seguir siendo una conversación periférica en Chile. En un país con más de 5.000 kilómetros de costa, el mar debe pasar de ser paisaje a transformarse en estrategia. Porque el verdadero desafío no es solamente proteger el océano, sino comprender que una parte importante del desarrollo económico, científico y climático del Chile del futuro dependerá de la relación que seamos capaces de construir con él.