La junta de acreedores de Nova Austral ha aprobado con más del 92% de los votos la reorganización de la salmonera, que enfrentaba deudas por cerca de $560 millones.
Nova Austral
Argumentan un doble cobro de impuestos y dificultades históricas en compras de alimentos para peces. Buscan negociar una propuesta de pago mientras resuelven el problema legal, temiendo una crisis financiera que afectaría a cientos de empleados directos e indirectos en Porvenir
Perciben un actuar gubernamental que pareciera desestimar las consecuencias sociales y el impacto económico para Porvenir.
iriam Chávez, representante de la Multisindical de Trabajadores del Salmón, mencionó en una entrevista en Radio SAGO que el ministro de Economía, Nicolás Grau, respaldó la preservación del empleo en medio del debate entre la industria y el Gobierno sobre las Áreas Protegidas.
Las organizaciones ecologistas han expresado su confianza en que la Superintendecia de Medio Ambiente defenderá la sanción impuesta.
El alcalde de Porvenir ha expresado su inquietud por las posibles repercusiones económicas y sociales, resaltando la limitada capacidad de la región para absorber a los trabajadores afectados en caso de un cierre.
Las autoridades buscan soluciones a corto y largo plazo, trabajando con diversas instituciones y planificando proyectos de infraestructura para impulsar la economía local.
La salmonera emplea a cerca de 3.500 personas de la pequeña localidad, y no hay ninguna actividad en la zona que pueda absorber esa cantidad de puestos de trabajo.
El enfoque estará puesto en controlar los riesgos asociados al escape de peces con medidas basadas en el levantamiento de información.
La salmonera Nova Austral, reconocida en la industria acuícola, se encuentra en un punto de inflexión crucial mientras su relato continúa en una nueva fase de incertidumbre.
