
Un equipo de académicos del Departamento de Ecología y Biodiversidad de la Universidad Andrés Bello (UNAB) identificó y describió una nueva especie de pulpo de aguas profundas, ampliando el conocimiento sobre la biodiversidad marina del Pacífico suroriental y reforzando el valor científico de esta zona como reservorio de especies aún poco exploradas.
El hallazgo fue liderado por los investigadores Christian Ibáñez y María Cecilia Pardo, y sus resultados fueron publicados recientemente en la revista científica Journal of Marine Science and Engineering. Con esta descripción, el género Graneledone alcanza un total de 11 especies reconocidas a nivel mundial. “Con este descubrimiento, el género Graneledone pasa a contar con 11 especies reconocidas a nivel mundial, lo que subraya la importancia del Pacífico suroriental como reservorio de biodiversidad marina”, señaló Ibáñez.
La investigación se inició a partir de un extenso trabajo taxonómico que incluyó la revisión y comparación de ejemplares recolectados mediante pesca de arrastre y cruceros de investigación, los cuales se encontraban conservados en colecciones biológicas de museos en Alemania, Estados Unidos y Nueva Zelanda. Este proceso permitió identificar características distintivas que diferenciaban a la nueva especie de otros pulpos del mismo género.
Rasgos distintitvos
Al respecto, la doctora María Cecilia Pardo explicó que, si bien existen similitudes generales entre las especies del género, las diferencias se hacen evidentes en ciertos rasgos específicos. “Lo que más nos sorprendió fue que no solo su constitución genética revelaba una historia distinta, sino también sus rasgos fenotípicos visibles”, indicó, refiriéndose a variaciones en el número y disposición de las verrugas que cubren la piel del animal.
Para el doctor Christian Ibáñez, uno de los aspectos más relevantes del hallazgo es que muchas de las claves para identificar esta nueva especie habían estado disponibles durante décadas. A su juicio, “lo más fascinante es que muchas de las pistas estuvieron guardadas durante décadas en colecciones de museos, esperando a que alguien las mirara con atención y las interpretara en su justa dimensión”.
La nueva especie fue denominada Graneledone sellanesi, en honor al Dr. Javier Sellanes, académico de la Universidad Católica del Norte e investigador del Instituto Milenio de Oceanografía. Según explicó Ibáñez, el nombre busca “reconocer su destacada contribución al conocimiento de la biodiversidad marina de Chile, en particular de los moluscos”.
En paralelo, los autores del estudio participan actualmente en una red de colaboración internacional junto a científicos de Argentina, Brasil, México, Estados Unidos, España, Portugal, Rusia, India y Nueva Zelanda. Este trabajo conjunto apunta a profundizar en la diversidad y distribución global de los cefalópodos, integrando análisis morfológicos y moleculares para avanzar en la comprensión de su compleja historia evolutiva.

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