Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Pescadores artesanales expresan preocupación por Plan de Manejo del Parque Kawésqar

Desde el sector de la pesca artesanal de Magallanes manifestaron inquietud por el proceso de elaboración del Plan de Manejo del Parque Nacional Kawésqar, señalando que, a su juicio, debió contemplar una mayor participación de instituciones vinculadas directamente al ámbito marítimo y pesquero.

La Corporación Nacional Forestal (CONAF) oficializó el 9 de marzo de 2026 la aprobación del Plan de Manejo del Parque Nacional Kawésqar mediante la Resolución N° 313/2026, estableciendo las directrices para la administración y conservación de esta extensa área protegida ubicada en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. El instrumento define objetivos, medidas y reglas para ordenar las actividades que se desarrollan en el territorio, así como mecanismos de gobernanza y participación en su gestión.

Con una superficie de 2.842.329 hectáreas, el Parque Nacional Kawésqar es el segundo parque más grande de Chile y protege un complejo sistema de fiordos, canales e islas de la Patagonia austral. La aprobación del plan se produce en un territorio donde conviven actividades de conservación, pesca, acuicultura, investigación científica, turismo y tránsito marítimo, sectores que en conjunto representan una importante porción de las actividades económicas de la región de Magallanes.

En este marco, el presidente del Sindicato de Armadores y Pescadores Artesanales de Magallanes, Patricio Ampuero, manifestó inquietud en el sector por el proceso de elaboración del Plan de Manejo del Parque Nacional Kawésqar, señalando que, a juicio de los usuarios del mar, el instrumento debió incorporar una participación más activa de actores vinculados directamente a la actividad pesquera.

Durante una entrevista en Radio Polar, el dirigente abordó diversos temas que hoy marcan la agenda de la pesca artesanal en la región, entre ellos el aumento de los costos operacionales, el vínculo con instituciones públicas y las implicancias del plan de manejo del Parque Nacional Kawésqar para el trabajo en el borde costero.

En relación con este último punto, Ampuero explicó que uno de los aspectos que más preocupa al sector es la forma en que se desarrolló el proceso. “Dos días antes que termine el gobierno anterior salió la información de que se aprobó el plan de manejo del Parque Kawésqar. Lo malo de esto es que nosotros estuvimos en reuniones y talleres, pero nunca se nos informó el detalle final de cómo iba a salir este plan de manejo”.

El dirigente señaló que el parque abarca una extensa superficie territorial y marítima, lo que implica que su regulación puede tener efectos directos en el desarrollo de las actividades tradicionales de la pesca artesanal. “Uno como pescador ocupa el parque para subsistir. La pesca se hace en el mar, pero cuando llegas a la costa necesitas agua, amarrar la embarcación, calefacción o reparar la lancha. Son cosas básicas para poder trabajar y sobrevivir en esta región”.

Cuestionamientos

Desde la perspectiva del sector, la principal crítica apunta a que la elaboración del plan fue liderada por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), organismo que, según Ampuero, no cuenta con la especialización necesaria para abordar los aspectos vinculados al ámbito marítimo.

“CONAF puede tener competencias para desarrollar un plan de manejo de un parque, pero cuando hablamos de maritorio creemos que debieron participar instituciones con mayor conocimiento del tema, como Sernapesca, la Subsecretaría de Pesca o la Armada”, indicó.

El dirigente también sostuvo que la preocupación del sector no se limita al contenido del plan, sino también al proceso mediante el cual se adoptaron las decisiones. “Nosotros fuimos críticos desde el primer momento. Participamos en reuniones, pero al final nunca se transparentó cómo iba a quedar el plan definitivo. Por eso esperamos que ahora se pueda revisar cómo se hicieron las cosas”.

En ese contexto, Ampuero expresó que el sector mantiene expectativas respecto del nuevo ciclo político, particularmente en relación con la posibilidad de revisar ciertos aspectos del instrumento y fortalecer los espacios de participación.

“Esperamos que las nuevas autoridades escuchen a los usuarios de la región y que las decisiones se tomen con conocimiento del territorio. Esta es una región muy grande, con una realidad marítima muy particular, y quienes llegan a tomar decisiones tienen que conocer lo que se vive acá”.