El centro plantea que los efectos asociados a El Niño podrían evidenciarse con mayor fuerza durante el verano y otoño 2026-2027 en el sur de Chile. Mapas de riesgo, indicadores de exposición y sensibilidad y herramientas de adaptación desarrolladas por INCAR buscan apoyar decisiones frente a amenazas como floraciones algales nocivas, enfermedades, parasitismo y condiciones climáticas extremas.
