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Revista de Acuicultura.

Quitralco se convierte en el primer fiordo euxínico descrito en la Patagonia

Una investigación liderada por científicos del Centro i-mar de la Universidad de Los Lagos y COPAS Coastal confirmó condiciones naturales de anoxia y altas concentraciones de sulfuro de hidrógeno en el fiordo ubicado en Aysén. Sus características ofrecen una oportunidad para estudiar ambientes similares a los que predominaron en el océano antiguo.

El fiordo Quitralco, ubicado en la Patagonia chilena, fue identificado como el primer sistema euxínico descrito en esta zona del planeta, tras una investigación que confirmó la presencia de aguas profundas con condiciones de anoxia y elevadas concentraciones de sulfuro de hidrógeno (H2S).

El hallazgo forma parte del proyecto Fondecyt 1251038, liderado por investigadores del Centro i-mar de la Universidad de Los Lagos y COPAS Coastal de la Universidad de Concepción. El trabajo buscó, entre otros aspectos, determinar si las particulares condiciones observadas en Quitralco tenían un origen humano o natural.

Los resultados apuntaron a procesos naturales vinculados a las características geológicas del área. El fiordo se extiende desde el canal Moraleda hasta la falla Liquiñe-Ofqui y forma parte del Santuario de la Naturaleza Estero Quitralco.

“Lo notorio de este lugar es que tiene mucha influencia de fluidos hidrotermales o de origen volcánico, los cuales transportan compuestos reducidos como el sulfuro de hidrógeno hacia las aguas profundas del fiordo que, al reaccionar con el oxígeno del agua, lo agotan, contribuyendo así con la anoxia y euxinia de sus aguas”, explicó Iván Pérez-Santos, investigador del Centro i-mar, académico de la Universidad de Los Lagos y líder de la investigación.

Altas concentraciones de sulfuro de hidrógeno

Los análisis también revelaron microorganismos cuyo metabolismo está principalmente relacionado con el ciclo del azufre. Uno de los resultados que llamó especialmente la atención de los investigadores fue la concentración de sulfuro de hidrógeno registrada en las aguas profundas.

“Detectamos concentraciones altísimas en la cuenca anóxica profunda que alcanzaron un máximo de 112,9 µM a los 150 metros de profundidad”, señaló Gerdhard Jessen, académico de la Universidad Austral de Chile e investigador asociado de COPAS Coastal.

El investigador agregó que “estos valores superan a los reportados en otros sistemas euxínicos globales y responden a una combinación de lo que parecen ser aportes de geofluidos”.

Estos aportes estarían asociados a la falla Liquiñe-Ofqui y al complejo volcánico Mate Grande. El flujo de sulfuro de hidrógeno también tendría efectos sobre la materia orgánica presente en el sistema, mientras que desde los 100 metros de profundidad los investigadores observaron una importante acumulación de materia orgánica disuelta.

Una ventana al océano antiguo

La combinación de anoxia, sulfuro de hidrógeno y baja circulación convierte a Quitralco en un ambiente de especial interés para estudiar condiciones que estuvieron ampliamente presentes durante determinados periodos de la historia de la Tierra.

“Desde la perspectiva de la historia del planeta, este tipo de ambientes puede ser considerado una representación de condiciones que predominaron en el océano primitivo y su estudio ayuda a entender cómo evolucionó la vida bajo estas condiciones”, explicó Marcelo Gutiérrez, investigador de COPAS Coastal.

La investigación, desarrollada durante cinco años con la participación de 17 afiliaciones de cuatro países, incorporó además equipamiento capaz de medir concentraciones de oxígeno por debajo del micromol por litro. Esto permitió estudiar con mayor precisión aguas que tradicionalmente han sido descritas como “zonas muertas”.

“Todavía no hay nada que tenga cero oxígeno, se pensaba que sí, pero era porque no teníamos instrumentos lo suficientemente sensibles”, afirmó Pérez-Santos.

Implicancias para la protección del fiordo

Los investigadores también plantearon que la caracterización de Quitralco entrega antecedentes relevantes para su manejo ambiental. Paulina Montero, investigadora de CIEP y COPAS Coastal, sostuvo que conocer el funcionamiento de estos sistemas permite entregar información para la toma de decisiones sobre los ecosistemas de fiordos.

En el caso particular de Quitralco, señaló que “tenemos definida una condición para esta área, por lo tanto, no se pueden agregar más variables/actividades que disminuyan el oxígeno”.

Pérez-Santos apuntó además a la necesidad de resguardar este tipo de ambientes para continuar su estudio. “Claramente son lugares que tenemos que proteger hoy para seguir estudiando y entender también cómo funcionaba el océano antiguo: eso es lo que estamos comunicando en esta área de la Patagonia”, concluyó.

La identificación de estas condiciones naturales entrega así nuevos antecedentes sobre el funcionamiento del Santuario de la Naturaleza Estero Quitralco y sobre las particularidades ambientales que deben considerarse en la conservación y manejo de estos ecosistemas patagónicos.