
Con actividades desarrolladas en Puerto Montt y Santiago, Blue Week 2026 concluyó posicionando a Chile como uno de los principales referentes regionales en economía azul, innovación oceánica y soluciones climáticas vinculadas al mar. El encuentro convocó a autoridades, científicos, representantes del sector privado, startups tecnológicas e inversionistas internacionales en una agenda enfocada en sostenibilidad, desarrollo territorial y cooperación internacional.
El balance del encuentro consolida una hoja de ruta orientada a avanzar desde una economía oceánica fragmentada hacia una estrategia integral, sostenible y con impacto territorial. Durante las jornadas, se destacó que cada dólar invertido en acciones oceánicas sostenibles puede generar un retorno aproximado de cinco dólares en beneficios económicos, sociales y medioambientales. Asimismo, se relevó que el océano podría aportar hasta un 21% de la reducción de emisiones necesaria para cumplir las metas del Acuerdo de París.
En este contexto, la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, valoró el potencial que tiene Chile para impulsar ecosistemas de innovación vinculados al océano y destacó la importancia de generar condiciones habilitantes para atraer inversión, fortalecer la investigación aplicada y conectar ciencia, emprendimiento y desarrollo territorial. “Chile tiene una oportunidad para posicionarse en innovación oceánica. Tenemos una costa extensa, capacidades científicas instaladas y un ecosistema que puede transformarse en un motor de desarrollo, transferencia tecnológica y soluciones para desafíos globales”, señaló.
Por su parte, María José Urrutia, directora de CINCO y Senior Ocean Fellow de Ocean Visions, destacó el avance institucional que ha tenido esta discusión en Chile: “La agenda oceánica en Chile dejó de ser un asunto sectorial y pasó a ser una agenda de país. Hace apenas un año, hablar de economía azul era una conversación marginal. Hoy, esa conversación está instalada en el corazón institucional del país”.
Innovación desde el territorio: el hito de Los Lagos
Las actividades comenzaron en Puerto Montt con visitas técnicas de la delegación oficial a los laboratorios de PatBio y Suralis. En el lugar, se analizó el potencial industrial de las algas y se presentó la alianza público privada para el primer proyecto piloto de mitigación de emisiones en base a tecnologías climáticas junto a SURALIS y el municipio local.
A bordo de un buque de la Armada de Chile, autoridades regionales, startups y representantes del ecosistema científico abordaron los desafíos de innovación vinculados al océano y el desarrollo sostenible. La jornada incluyó el Blue Demoday, instancia en que startups biotecnológicas y tecnológicas chilenas como Kran, Codebreaker, Watermind, Huiro Regenerativo, BioCalcio y Sudvet presentaron soluciones ante autoridades regionales y delegación internacional.
El alcalde de Puerto Montt, Rodrigo Wainraihgt, destacó el impacto que tuvo el encuentro para la ciudad y la región: “Puerto Montt tiene todas las condiciones para transformarse en un polo de innovación oceánica y economía azul. Aquí convergen ciencia, industria, emprendimiento y una fuerte conexión con el mar, lo que permite proyectar nuevas oportunidades de desarrollo sostenible para el territorio”, señaló.
Santiago: alianzas globales y articulación política en el Ex Congreso
Los días 13 y 14 de mayo, la cumbre se trasladó a la Región Metropolitana, con jornadas desarrolladas en la sede del Ex Congreso Nacional en Santiago. En este espacio se concretó uno de los principales hitos internacionales de la semana: la firma de la Alianza Sur Global entre Chile y Sudáfrica, que selló el lanzamiento de una línea de inversión bilateral para innovación industrial marina y climática.
Como parte de las actividades desarrolladas en Santiago, Ximena Alcayaga, jefa del Departamento de Asuntos Oceánicos de la División de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, destacó el cambio de enfoque que vive el país en esta materia: “La economía oceánica sostenible se ha integrado de forma transversal en el relato de Chile, mediante compromisos internacionales, diplomacia y políticas públicas. La conservación deja de verse como una restricción y pasa a entenderse como una condición para el crecimiento sostenible”, señaló.
Por su parte, Camila Astorga, gerenta de Regulación de la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES), abordó el rol de la desalación en el contexto de la transición climática y la economía azul. “Las desaladoras no solamente vienen a ser un actor clave en la transición climática por el efecto que tiene proveer agua desalada en lugar de ejercer presión sobre las fuentes de agua continentales. El uso del mar permite avanzar en la adaptación de distintos territorios y ciudades. Además, hoy se está piloteando el uso sustentable de la salmuera, principal residuo del proceso de desalación, para que mediante tratamientos con energías renovables pueda volver al mar contribuyendo a soluciones climáticas para mitigación de emisiones”, explicó.
Cooperación internacional y vínculo con Sudáfrica
Uno de los principales focos del encuentro fue el fortalecimiento de alianzas internacionales para impulsar innovación oceánica, financiamiento climático y desarrollo tecnológico vinculado al mar.
En ese contexto, Caitlin Wale, directora de SAILOR South Africa, destacó el alcance de la colaboración impulsada entre Chile y Sudáfrica: “Combinar industria, investigación, ciencia y política es la forma de desarrollar soluciones escalables que beneficien a las personas. Necesitamos capital de inversión que permita apoyar a quienes están dispuestos a crear soluciones”, afirmó.
Durante el cierre del encuentro también se anunció la conformación de una bancada parlamentaria vinculada a la protección del océano y el impulso de la economía azul, integrada por diputados y senadores de distintas tendencias políticas, junto a representantes del mundo científico y productivo.

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