
Una nueva herramienta de ciencia ciudadana permitirá registrar varamientos y mortalidad de fauna marina a lo largo de las costas de Chile, con el objetivo de generar información que contribuya al estudio de estos eventos y a la protección de las especies.
Se trata de la Red de Varamientos de Fauna Marina en Chile (REVAM), iniciativa impulsada por Oikonos junto al Ministerio del Medio Ambiente y alojada en la plataforma iNaturalist Chile. El proyecto se alimentará de fotografías y observaciones realizadas por personas que encuentren ejemplares muertos en playas y sectores costeros del país.
El subsecretario del Medio Ambiente, José Ignacio Vial, explicó que para participar las personas deben fotografiar los ejemplares encontrados y subir el registro a iNaturalist, ya sea desde un teléfono celular o posteriormente desde un computador.
Una vez ingresada la observación, la comunidad de la plataforma puede contribuir a validar información como la especie y características del ejemplar. Para que el registro sea incorporado a REVAM, además debe indicarse que corresponde a un individuo muerto.
Hasta ahora, la red reúne 976 observaciones correspondientes a 79 especies distintas, aportadas por 299 observadores ciudadanos. Entre las especies con más registros se encuentran el guanay, el lobo marino común, el piquero, la gaviota dominicana y el yeco.
Información para detectar patrones de mortalidad
Chile alberga cerca de 130 especies de aves marinas y más de 50 especies de mamíferos marinos, además de registrar en sus aguas cinco de las siete especies de tortugas marinas existentes. Esta biodiversidad está expuesta a factores ambientales y de origen humano que pueden provocar eventos de mortalidad.
La gerenta de proyectos de Oikonos, Verónica López, explicó que los varamientos pueden aportar antecedentes sobre fenómenos que están ocurriendo en el océano.
“Cuando un animal aparece varado en una playa, nos está entregando información sobre lo que está ocurriendo en el océano: puede estar relacionado con enfermedades, capturas incidentales, cambios ambientales o fenómenos climáticos. Por eso, cada registro que realizan las personas en nuestras playas es un aporte fundamental para entender qué está pasando en el mar, conocer el estado de nuestras especies y fortalecer su protección”, señaló.
La información recopilada permitirá construir una línea base para analizar posibles patrones, determinar áreas con mayor ocurrencia de varamientos e identificar las especies más afectadas.
Los datos también podrán complementar el trabajo desarrollado por Sernapesca mediante el programa Centinelas del Mar, el Proyecto Piloto de Estudio de Varamientos que ejecuta el SAG en la Región de Coquimbo y las investigaciones realizadas por universidades y organizaciones de la sociedad civil.
Qué hacer ante un animal varado
REVAM funciona como una herramienta de recopilación de información y no reemplaza el aviso a las autoridades cuando se encuentran animales muertos, heridos o enfermos.
Ante un varamiento, la recomendación es mantener distancia, no tocar al ejemplar ni intentar devolverlo al mar y evitar que otras personas o mascotas se acerquen.
En el caso de pingüinos, mamíferos marinos y tortugas, el hallazgo debe ser informado a Sernapesca. Para otras aves marinas muertas o con signos de enfermedad, corresponde contactar al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
Al realizar el aviso es útil entregar antecedentes como la ubicación exacta, cantidad de animales, especie si puede ser identificada y referencias que permitan localizar el lugar.

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