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Revista de Acuicultura.

Salmon Meet Mundo Acuícola: Cena del Salmón 2026 reunió a más de 400 representantes de la industria

Desde las 18:00 horas, el Hotel Patagónico de Puerto Varas comenzó a recibir a los invitados de la Cena del Salmón 2026. Los primeros saludos, las conversaciones y el movimiento propio de una actividad de esta magnitud fueron dando forma a una jornada que, con el paso de las horas, combinaría discursos, análisis del escenario que enfrenta la industria, reconocimientos y espacios de distensión.

Más de 400 representantes de la salmonicultura y de su entorno participaron del encuentro organizado por Mundo Acuícola, que contó con el respaldo de SalmonChile, Consejo del Salmón y la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, además del patrocinio del Club de Innovación Acuícola, Armasur y Plan Salmón 2050.

La recepción dio paso a una primera parte marcada por las intervenciones de representantes del sector, quienes abordaron desde sus distintas posiciones algunos de los principales desafíos y transformaciones que atraviesa actualmente la actividad.

Daniel Más abrió la jornada con un mensaje sobre el aporte de la salmonicultura al sur de Chile

El primer mensaje de la noche llegó a través de una intervención grabada del ministro Daniel Más, quien destacó la importancia de la actividad salmonera y el impacto que tiene en el desarrollo del sur de Chile.

Luego, el escenario pasó a los representantes gremiales. El primero en tomar la palabra fue Patricio Melero, presidente de SalmonChile, quien realizó una revisión del escenario que enfrenta actualmente la industria y de las gestiones desarrolladas durante los últimos meses.

Su intervención estuvo marcada especialmente por el debate en torno a las micro-relocalizaciones y el reciente fallo del Tribunal Constitucional, pero también por un llamado a mantener la capacidad de reacción de un sector acostumbrado a enfrentar períodos complejos.

Patricio Melero y el desafío de recuperar certezas

Melero recordó el trabajo realizado durante el año para avanzar hacia una agenda que permitiera recuperar certezas y competitividad para la salmonicultura, especialmente a partir del cambio de Gobierno y de las señales entregadas por la actual administración.

En ese recorrido, destacó las gestiones realizadas ante el Congreso para impulsar las micro-relocalizaciones, una de las materias que concentró buena parte de la discusión sectorial durante los últimos meses.

El dirigente relató que el proyecto consiguió avanzar tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, pero que posteriormente un grupo de parlamentarios de oposición recurrió al Tribunal Constitucional.

Más allá del resultado adverso para las micro-relocalizaciones, Melero planteó durante la cena que existen otras vías que pueden ser exploradas.

En ese sentido, mencionó disposiciones incorporadas en la denominada Ley de Reconstrucción Nacional y modificaciones vinculadas a materias ambientales que, a su juicio, abren espacios para continuar trabajando en relocalizaciones y otros movimientos necesarios para el desarrollo de la actividad.

También destacó el trabajo que se está realizando con distintos organismos públicos, entre ellos los ministerios de Economía y Medio Ambiente, la Armada de Chile y Sernapesca.

El mensaje hacia el cierre de su intervención fue directo: el fallo representa un tropiezo, pero no el término de la búsqueda.

“Tuvimos una derrota, pero hay un camino y vamos a seguir luchando en eso”, afirmó.

Y en esa idea apareció uno de los conceptos que atravesaría buena parte de la noche: la capacidad de una industria que, pese a las dificultades, busca mantenerse de pie y continuar proyectándose.

Consejo del Salmón

La siguiente intervención estuvo a cargo de Ángela Saavedra, directora regional de Los Lagos del Consejo del Salmón.

Saavedra puso el foco en el trabajo que desarrolla el gremio y en la necesidad de articular a la salmonicultura con otros sectores, instituciones y territorios.

Recordó que el Consejo del Salmón reúne actualmente a seis de las principales empresas productoras del país, que representan cerca del 60% de la producción nacional, y repasó parte de la agenda desarrollada por la organización durante sus primeros años.

Innovación empresarial, colaboración científica, desarrollo humano, estándares laborales, educación y formación fueron algunos de los ejes abordados.

Una industria conectada con la ciencia y el territorio

Saavedra destacó especialmente el trabajo desarrollado junto a organismos internacionales, instituciones científicas y universidades, planteando que la proyección de la salmonicultura requiere incorporar conocimiento, experiencia y evidencia para avanzar hacia mejores formas de producción.

En esa misma línea, relevó la importancia de la investigación y de la colaboración con la academia.

“La ciencia, la investigación, las universidades, el trabajo colaborativo” fueron presentados como elementos fundamentales para enfrentar los desafíos de la actividad.

La directora regional también se refirió a una agenda de desarrollo humano y estándares laborales, junto con iniciativas de vinculación con el mundo de la educación y la formación.

La idea fue ampliar la mirada sobre una actividad que, como señaló, conecta a distintos sectores productivos, emprendedores, instituciones y territorios.

La ronda de intervenciones gremiales continuó con Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes.

Su participación completó una primera parte de la noche en la que tres representantes gremiales expusieron distintas perspectivas sobre el presente de la salmonicultura: las condiciones regulatorias y de competitividad, el trabajo colaborativo y científico, y la realidad de una industria que también se desarrolla en los territorios australes.

Con los discursos, el programa avanzó hacia una parte más propia de la celebración, aunque sin abandonar del todo el contenido sectorial que había marcado el comienzo.

Las empresas que hicieron posible el encuentro

Más tarde, Claudio Berkhoff, director de Mundo Acuícola, tomó la palabra para referirse precisamente a ese apoyo.

Berkhoff agradeció especialmente a las empresas que confiaron en la propuesta y se sumaron a la realización de la Cena del Salmón.

“Quiero agradecer muy especialmente a las 24 empresas auspiciadoras que confiaron en Mundo Acuícola, se sumaron a esta iniciativa y fueron protagonistas de este encuentro”, señaló.

Su intervención también tuvo un momento dedicado al equipo que estuvo detrás de la organización.

Horas de trabajo, conversaciones, coordinación y atención a los detalles fueron parte, según destacó, del proceso que permitió llevar adelante la actividad.

“A cada uno de ustedes, muchas gracias de todo corazón”, expresó.

Era también una forma de cerrar la primera parte de la noche antes de entrar de lleno al momento que daba nombre al encuentro.

Reconocimientos

El programa comenzó entonces a cambiar de ritmo. Después de los discursos y de la revisión del escenario sectorial, llegó el momento de sentarse a la mesa y compartir la cena. El foco se desplazó desde los proyectos, las regulaciones y las discusiones de la industria hacia quienes han formado parte de su trayectoria.

Fue en ese contexto que se desarrollaron los Salmon Awards 2026, con reconocimientos en las categorías Trayectoria, Pioneras, Mérito y Familia.

La ceremonia distinguió a personas y organizaciones vinculadas a distintas etapas y áreas del desarrollo de la salmonicultura.

En Trayectoria fueron reconocidos Andrea Catalán Hernández, Carlos Aguayo Lozano y Carlos Díaz Verdugo.

La categoría Mérito distinguió a Hans Kossmann Perl, Martín Hevia Werkmeister, Patricio Bustos Salgado y a representantes del Centro INCAR.

En Pioneras fueron reconocidos Sitrans, Innovex, Acuasesorías y SUDVET.

Más que una enumeración de nombres, la ceremonia permitió poner sobre el escenario una parte de la historia de la actividad: profesionales, empresas de servicios, investigadores, desarrolladores y organizaciones que han participado en su crecimiento desde distintos ámbitos.

Ese recorrido tuvo especial sentido dentro de una cena que reunió a representantes de diferentes partes de la cadena.

La salmonicultura apareció así no solo desde la perspectiva de sus productores, sino también desde quienes han trabajado durante décadas en tecnología, transporte, logística, investigación, salud, servicios y desarrollo.

Los reconocimientos permitieron detenerse por algunos minutos en esas trayectorias y hacer visible una dimensión humana que habitualmente queda detrás de las cifras de producción, exportaciones o empleo.

Jorge Alís cambió el tono de la noche

Tras los reconocimientos, el escenario quedó en manos de Jorge Alís.

El humor marcó un cambio de ritmo después de una extensa primera parte institucional y de los reconocimientos, dando paso a un momento más distendido entre los asistentes.

La noche continuó luego con la apertura de la barra libre de cortesía y los sorteos preparados para los participantes.

Entre los premios hubo dos dobles invitaciones a Termas de Cochamó, una página completa de publicidad en la Agenda de la Acuicultura 2027 y dos pasajes ida y vuelta de SKY para una ruta nacional.

Una cena que buscó recuperar el espacio para encontrarse

Al final de la jornada, después de los discursos, las discusiones, los reconocimientos y el humor, quedó instalada una idea que había aparecido de distintas maneras durante la noche.

La actividad permitió reunir en un mismo lugar a representantes gremiales, empresas productoras, proveedores, autoridades y otros actores vinculados a la salmonicultura.

Fue también el sentido que Mundo Acuícola buscó imprimirle a la iniciativa.

Como expresó Claudio Berkhoff durante su intervención, la industria “necesita espacio para encontrarse, conversar, escucharse y reconocer a quienes han contribuido a su desarrollo”.

A las 18:00 horas habían comenzado a llegar los primeros invitados. Varias horas después, la Cena del Salmón 2026 terminaba con las mesas todavía ocupadas y las conversaciones prolongándose más allá del programa.

Entre lo que se dijo durante la noche quedaron los desafíos regulatorios, la búsqueda de competitividad, la importancia de la ciencia y la colaboración, y también una mirada hacia quienes han construido la historia de la actividad.

Pero, sobre todo, quedó el ejercicio de volver a compartir un mismo espacio: conversar sobre el presente, reconocer lo recorrido y abrir una nueva conversación sobre lo que viene para la salmonicultura chilena.