
El tollo de agua dulce –Diplomystes nahuelbutaensis– es un pez endémico que vive en zonas muy específicas en Chile, se considera como “fósil viviente” debido a su antiguo origen evolutivo de su linaje y su alta singularidad y actualmente se encuentra la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y clasificado como especie ‘en peligro’.
Este pez es el objeto de investigación del Dr. Gustavo Bizama, investigador posdoctoral del Centro Nacional de Investigación en Ríos, Invasiones y Sistemas -IRIS- y de la Universidad Mayor, en el marco de la adjudicación del Fondo Mohamed bin Zayed para la Conservación de Especies de los Emiratos Árabes.
El proyecto, en el que también participa el Dr. Roberto Urrutia y Dr. Claudio Valdovinos del Centro EULA de la Universidad de Concepción, busca actualizar la distribución conocida de este pez mediante prospecciones de campo y modelar su distribución potencial bajo condiciones climáticas actuales y futuras, identificando áreas de pérdida, estabilidad y posibles refugios para su conservación. Además, la investigación permitirá evaluar cómo el cambio climático se suma a presiones como el cambio de uso del suelo y especies invasoras, permitiendo distinguir sectores donde la conservación podría ser más efectiva.
“Actualmente es un enigma si la encontraremos en los lugares donde históricamente estuvo presente. La especie está ‘en peligro’ y, si sus poblaciones continúan disminuyendo, podría enfrentar un escenario de mayor riesgo de extinción. Por eso es fundamental conocer cuál es su situación actual y dónde persisten poblaciones y hábitats adecuados”.
Dr. Gustavo Bizama, Centro IRIS
ESPECIE CON VALOR EVOLUTIVO GLOBAL
El tollo de agua dulce, que mide hasta 26 centímetros en su estado adulto, tiene una relevancia especial para Chile ya que su presencia se limita a este país, sin que se hayan registrado poblaciones fuera de esta región y está confinada a un pequeño número de cuencas hidrográficas asociadas a la Cordillera de la Nahuelbuta y zonas de la región del Biobío y de La Araucanía. Esta zona representa una de las regiones con mayor amenaza ambiental en Chile debido al intenso cambio en el uso del suelo, la fragmentación del hábitat, la extracción de agua, la amenaza de especies invasoras como truchas y salmones, y el aumento de los factores de estrés derivados del clima.
Gustavo Bizama señala que la motivación de estudiar el estado actual de este pez radica en que “tiene un valor evolutivo global, ya que representa un linaje de gran antigüedad y singularidad dentro de los peces de agua dulce. Creo que esa importancia también se ve reflejada en la adjudicación de este proyecto internacional y en la posibilidad de no sólo actualizar su estado de conservación, sino también de identificar dónde persisten sus poblaciones y qué áreas podrían ser prioritarias para su protección y así evitar su extinción”.
La importancia del tollo de agua dulce se debe a que forma parte de procesos ecológicos que están asociados a toda la cadena trófica de la cual es parte, manteniendo un equilibrio y control de macroinvertebrados (insectos acuáticos) y otros organismos que viven en los ríos y son fundamentales para el ecosistema.
“Además el tollo de agua dulce es una especie altamente sensible, lo que lo convierte en un bioindicador de salud ambiental de los ríos, sobrevive a aguas limpias y bien oxigenadas por lo que su presencia nos ayuda a determinar en qué estado se encuentran los ríos donde habitan”, indicó el investigador.
Esta investigación finalizará el 2028 y los resultados permitirán actualizar el conocimiento de este fósil viviente, su distribución y estado de conservación e identificar sectores prioritarios para su monitoreo, para idealmente tener la oportunidad de avanzar hacia su protección.

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