
En esta columna, Katia Inostroza, presidenta de Acuiprov, reflexiona sobre cómo el desarrollo regional en Aysén se construye desde las pymes proveedoras, el trabajo territorial y su impacto directo en la vida cotidiana de las comunidades:
«En Aysén, cuando comienza un nuevo ciclo de desafíos productivos, el desarrollo regional no se explica sólo desde los grandes proyectos o las cifras macroeconómicas. Se construye, sobre todo, en el trabajo diario de quienes viven y emprenden en el territorio, en las pequeñas y medianas empresas, en los oficios y en los servicios que sostienen la actividad productiva regional.
Quienes prestamos servicios a la actividad acuícola somos parte de esa realidad. Desde el territorio aportamos conocimiento local, experiencia y capacidad de respuesta a una actividad productiva que tiene un peso relevante en la economía regional y nacional. Nuestro rol no es accesorio: formamos parte de una cadena de valor que genera empleo, dinamiza economías locales y fortalece el arraigo en las comunidades. En la región de Aysén existen cientos de empresas proveedoras que dan trabajo formal a miles de personas, y cuando estas capacidades locales se fortalecen, el impacto se multiplica en los hogares, en las comunas y en la vida cotidiana de la región.
Ese mismo vínculo con el territorio ha permitido que desde la patagonia surjan soluciones concretas a desafíos que también afectan a la actividad productiva, como la gestión de residuos y el cuidado del entorno. Iniciativas nacidas desde la experiencia local demuestran que es posible transformar problemas en oportunidades, generar nuevos usos, impulsar empleo y vincular a comunidades, municipios y distintos sectores productivos.
Trabajar junto a empresas de mayor escala que operan en la región, como AquaChile, es clave para el fortalecimiento de los proveedores locales. Cuando una empresa relevante integra a pymes del territorio en sus procesos, no solo mejora su capacidad de respuesta y eficiencia, sino que también contribuye a desarrollar competencias, profesionalizar servicios y generar relaciones de largo plazo. Ese tipo de vínculos permite que una mayor parte del valor que se genera a partir de la actividad productiva permanezca en la región, fortaleciendo el empleo, la economía local y el arraigo de quienes viven y trabajan en Aysén.
Avanzar hacia un desarrollo regional equilibrado implica reconocer el valor de estas capacidades locales y fortalecer una relación más integrada entre la actividad productiva y el territorio. Cuando el desarrollo considera a quienes viven y trabajan en Aysén, su impacto deja de ser abstracto y se vuelve parte real de la vida cotidiana.»

Noticias relacionadas
Cerca de 200 proveedores serán parte de nueva plataforma impulsada por PTI Industria Sostenible del Salmón
Mowi apuesta por la inteligencia artificial para anticipar riesgos y optimizar la producción de salmón
De ova a producto final: Multi X abre sus puertas para mostrar innovación, tecnología y valor agregado
Pisciculturas: ¿Por qué limpiar seguido aumenta la mortalidad?
Sernapesca presenta resultados de fiscalización de manejo de desechos en el litoral de la Región de Aysén
Red de Mentores del Salmón suma nuevos aliados y abre convocatoria 2026
América Latina alcanza superávit de US$21.000 millones en comercio de productos acuáticos y la FAO destaca al salmón chileno
Vacuna recombinante contra virus PRV-1 en salmón del Atlántico avanza hacia su escalamiento industrial
Exportaciones de salmón chileno a Rusia caen 47,1% en volumen durante enero-abril de 2026