
La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado aprobó por cuatro votos a favor y ninguno en contra la idea de legislar un proyecto que permitiría excepcionalmente a determinadas embarcaciones industriales volver a utilizar redes de arrastre para la captura de jibia en las regiones de Ñuble y Biobío.
La iniciativa, correspondiente al boletín 18.173-21, fue presentada en abril de 2026 por los senadores Gastón Saavedra, Fidel Espinoza, Sebastián Keitel, Javier Macaya y Enrique Van Rysselberghe, y busca establecer una excepción a la normativa que actualmente permite capturar la jibia únicamente mediante potera o línea de mano.
La propuesta apunta específicamente a los armadores titulares de autorizaciones de pesca sobre el recurso Dosidicus gigas, cuyos barcos se encontraban autorizados para operar con arte de arrastre y mantenían dichas autorizaciones vigentes al 16 de febrero de 2019.
De esta forma, la modificación no habilitaría de manera general la pesca industrial de jibia mediante arrastre, sino que permitiría utilizar nuevamente este arte de pesca a las embarcaciones comprendidas en las condiciones establecidas por el proyecto y en las regiones de Ñuble y Biobío.
La moción fundamenta la modificación en la búsqueda de fortalecer la actividad económica vinculada al sector pesquero en ambas regiones.
Debate por el arrastre
La eventual modificación vuelve a poner en discusión el método autorizado para la captura de jibia. La legislación vigente establece que este recurso solo puede ser extraído mediante potera o línea de mano, mientras que el proyecto busca permitir una excepción para determinados actores industriales.
El uso de redes de arrastre ha sido cuestionado por organizaciones ambientales y representantes de la pesca artesanal debido a sus posibles efectos sobre los ecosistemas marinos y la captura de especies distintas de aquella que constituye el objetivo de la operación.
En el caso del arrastre pelágico o de media agua, la red es remolcada a través de la columna de agua para capturar especies que se desplazan entre la superficie y el fondo. Entre los cuestionamientos planteados a este sistema se encuentra su menor selectividad respecto de artes dirigidas específicamente a la jibia y el riesgo de captura incidental de otros organismos marinos.
La discusión también involucra el volumen de extracción que puede alcanzar la operación industrial y sus posibles efectos sobre el recurso, aspectos que forman parte de las críticas formuladas al regreso de este método de captura.
La jibia cumple además un papel dentro de la trama trófica del Pacífico, al funcionar tanto como depredador de distintas especies como presa de otros organismos marinos.
Con la aprobación de la idea de legislar en la Comisión de Pesca, la propuesta continúa su tramitación legislativa. La votación realizada hasta ahora no implica que la excepción se encuentre vigente, sino que permite que el proyecto siga avanzando en el Congreso y que su articulado continúe siendo discutido.

Noticias relacionadas
Salmonicultura participa en diálogo de Los Lagos para modernizar el Estado
Skretting Ecuador redefine la nutrición del camarón con el lanzamiento de la extensión completa del programa Optiline
TC declara inconstitucionales normas sobre microrelocalizaciones de concesiones acuícolas