
Los Pescadores Industriales del Biobío denuncian que la sardina enfrenta un grave daño que compromete su futuro debido a capturas bajo talla.
“Para decirlo de manera directa, nos encontramos procesando pescados que no han madurado, que no han logrado reproducirse y cuya calidad genera bajos rendimientos económicos y negativos efectos ambientales en las comunidades. Un verdadero desastre, pues literalmente es pan para hoy y hambre para mañana”, afirmó Monserrat Jamett Leiva, gerenta de Sustentabilidad del gremio.
El sector advierte que capturar ejemplares que aún no han reproducido, en una especie sobreexplotada, agravará la situación en los próximos años. “Se le está endosando un problema social y ambiental muy complejo a las autoridades de una próxima administración”, señalaron.
Desde hace casi un mes, los Pescadores Industriales del Biobío han denunciado que la Subsecretaría de Pesca (SUBPESCA) permitió el levantamiento de la veda de sardina, pese a que el recurso no ha alcanzado el crecimiento y madurez adecuados para su captura. A 30 días del inicio de la pesca por parte de la flota artesanal mayor, los estudios disponibles confirman que la situación no mejora. De continuar con la extracción, un recurso pesquero clave para la Región del Biobío sufrirá un daño grave con consecuencias a mediano plazo.
El gremio pidió a sus empresas socias monitorear de manera independiente las descargas de pesca entregadas por el sector artesanal para la producción de harina y aceite. Los resultados fueron alarmantes: los muestreos registraron tallas de entre 4 y 8 cm, siempre por debajo del indicador biológico seguro de 8,5 cm.
Además, solicitaron al Instituto de Investigación Pesquera (INPESCA) revisar y dar seguimiento a los desembarques, considerando el estado de sobreexplotación de la sardina. Un informe de la entidad concluyó: “Frente a la actual situación de muy alta proporción de sardina común en las capturas, y el alto número de ejemplares reclutas (no maduros) en todas las zonas de pesca de la Región del Biobío, recomendamos y solicitamos a la SUBPESCA decretar una veda biológica extraordinaria del proceso de reclutamiento en toda la región, con el propósito de mejorar los actuales indicadores de tamaño del recurso dominante (sardina común)”.
Verónica Ceballos Barrón, gerenta de Asuntos Públicos de los Pescadores Industriales del Biobío, indicó que el gremio y sus empresas socias comprenden la delicada situación del empleo artesanal y los efectos sociales de una veda. Sin embargo, advirtió que “la pesca de ejemplares que no han logrado reproducirse en una especie sobreexplotada generará una situación mucho más grave el próximo año y en los venideros que sostener una veda hoy que busque proteger la sostenibilidad de este recurso”.
El gremio responsabilizó directamente a la Subsecretaría de Pesca por este escenario, señalando que la información disponible indicaba que la temporada de pesca nunca debió abrirse y que aún debería mantenerse cerrada. También advirtió que ignorar los criterios científicos y técnicos provocará un daño profundo en las próximas temporadas, afectando el empleo y el crecimiento económico y social de la Región del Biobío.

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