
Hablar de Samuel Valdebenito es hablar de los orígenes técnicos de la salmonicultura chilena. Químico de formación, con más de cuatro décadas de trayectoria, fue uno de los primeros en trasladar conocimientos desde la producción animal terrestre hacia el entonces incipiente cultivo de salmones, enfrentando sin precedentes desafíos sanitarios, nutricionales y ambientales. Su historia está entrelazada con el desarrollo de productos clave para la industria, la adopción de tecnologías diagnósticas pioneras y la creación de vacunas adaptadas a las particularidades del medio chileno.
Desde sus primeros pasos en Veterquimica, pasando por la fundación del laboratorio Biovac en 1996 y su rol activo en crisis como la del virus ISA, Valdebenito ha sido parte activa de la transformación de un rubro que sigue en evolución. Hoy, el reconocido profesional inicia una nueva etapa profesional como asesor y articulador entre ciencia, innovación y mercado.
Nueva etapa profesional
Tras cerrar su ciclo como gerente técnico de Veterquimica y Empresas VQ, Samuel Valdebenito inició una nueva etapa como asesor y mentor en proyectos de base científica, vinculado tanto a startups como a instituciones académicas y centros de innovación. Aunque prefiere no detallar nombres, confirma que ya colabora con equipos enfocados en biotecnología, salud animal y soluciones acuícolas emergentes.
Su rol actual apunta a conectar capacidades científicas con necesidades del mercado. “Hay emprendedores con ideas brillantes, pero lo difícil es transformar eso en un producto real. Lo que falta muchas veces no es ciencia, sino alguien que articule el desarrollo”, afirma. Esa articulación exige visión comercial, comprensión técnica, y un conocimiento profundo de los marcos regulatorios que condicionan la entrada de nuevos productos al sector.
Desde esa posición, Valdebenito se proyecta como un facilitador entre mundos. Apuesta por generar soluciones que respondan a problemas reales, que sean escalables, ambientalmente sostenibles y viables bajo los estándares normativos chilenos e internacionales. “Muchas veces se diseñan los proyectos, pero no los productos. Y lo que la industria necesita son productos que resuelvan dolores concretos”, concluye.
*Más detalles de esta entrevista próximamente, en la edición N° 174 de Mundo Acuícola

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