
Un estudio experimental evaluó los efectos de la exposición de mediano plazo a nanoplásticos de poliestireno en el chorito chileno (Mytilus chilensis), una de las especies de moluscos más relevantes para la acuicultura nacional y la exportación de productos marinos.
La investigación fue liderada por la Universidad Austral de Chile, a través de su Programa de Doctorado en Ciencias de la Acuicultura, con la participación del Centro IDEAL del Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la misma casa de estudios. El trabajo contó además con la colaboración de investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, España, de la Universidad de Chile y del Centro de Investigación y Gestión de Recursos Naturales (CIGREN) de la Universidad de Valparaíso.
Los resultados mostraron que, tras exposiciones de corto y mediano plazo, los choritos activaron respuestas asociadas al estrés oxidativo, la inmunidad innata y los mecanismos de reparación celular, especialmente en las branquias. Este tejido destacó como el principal sitio de acumulación de nanoplásticos, junto con la glándula digestiva, lo que sugiere una mayor sensibilidad frente a contaminantes emergentes presentes en el ambiente marino.
A nivel histológico, el estudio no identificó daños severos generalizados, aunque sí observó alteraciones leves en branquias y tejido digestivo, compatibles con procesos inflamatorios y cambios en la estructura epitelial. Los autores señalan que estos efectos, si bien fueron moderados, podrían adquirir mayor relevancia bajo escenarios de exposición crónica o combinada con otros contaminantes.
Según concluye la investigación, los resultados aportan nueva evidencia sobre la interacción entre nanoplásticos y organismos filtradores de importancia productiva, y refuerzan la necesidad de profundizar el estudio de estos contaminantes en zonas de alta actividad acuícola, considerando tanto riesgos ambientales como potenciales implicancias para la seguridad alimentaria.


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