Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Vacunación y vigilancia marcan estrategias frente al ISA en Chile, Noruega y Canadá

Especialistas de Chile, Canadá y Noruega analizaron la evolución del ISA, el riesgo asociado a la circulación de HPR0 y las estrategias utilizadas para prevenir nuevos brotes. La experiencia internacional destacó el rol de la vacunación, la detección temprana y la vigilancia sanitaria, mientras en Chile los recientes casos reactivaron la atención sobre una enfermedad que mantiene una incidencia acotada en comparación con otros mercados.

Especialistas de Chile, Noruega y Canadá analizaron la situación actual de la anemia infecciosa del salmón (ISA), sus mecanismos de vigilancia y las estrategias utilizadas para reducir el riesgo de brotes, durante un webinar organizado este miércoles 4 de noviembre por PHARMAQademy.

La actividad, conducida por Julio Mendoza, gerente general de PHARMAQ Chile, contó con las presentaciones de Lars Gaute Jørgensen, gerente de ventas de área para Noruega y países nórdicos de PHARMAQ Noruega; Michael Ness, Business Manager Aquaculture de PHARMAQ Canadá; y Marcos Godoy, académico e investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad San Sebastián y director del Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas.

Uno de los principales puntos de la jornada fue la situación comparativa de Chile. Jørgensen detalló que Noruega registra entre 10 y 25 detecciones de ISA al año, con un promedio de 16 durante la última década. Hasta fines de octubre de 2026 contabilizaba nueve detecciones, el número más bajo para ese momento del año desde 2019. A diferencia de Chile, la vacunación contra ISA no es obligatoria en Noruega, aunque actualmente alrededor del 40% de los salmones son vacunados.

A partir de datos correspondientes al periodo 2020-2025, el especialista indicó que los salmones no vacunados presentaron un riesgo 3,3 veces mayor de registrar ISA respecto de aquellos vacunados.

“Vemos que en Noruega, entre 2020 y 2025, existe un riesgo 3,3 veces mayor de detectar ISA en salmones no vacunados en comparación con salmones vacunados contra ISA. Por lo tanto, los datos respaldan la vacunación contra ISA como una medida para reducir el riesgo”, señaló Jørgensen.

El especialista también comparó la frecuencia de brotes en Noruega, Islas Feroe y Chile. Según los antecedentes presentados, Noruega registra un brote por cada 100.000 toneladas producidas, Islas Feroe 0,3 y Chile 0,12, equivalente a un brote por aproximadamente 800.000 toneladas.

“Entiendo que en Chile existe actualmente una mayor atención sobre ISA a partir de los dos casos que han tenido, pero el hecho es que tienen la mejor situación de ISA entre todos los mercados que han enfrentado problemas con esta enfermedad durante los últimos años”, afirmó.

Jørgensen vinculó estas diferencias con distintas medidas de control, entre ellas la vigilancia del HPR0, la vacunación y la detección temprana para disminuir el riesgo de transmisión secundaria. Noruega, además, implementó recientemente un nuevo plan de contingencia que permite retirar las jaulas positivas y continuar temporalmente la producción en jaulas negativas bajo condiciones reforzadas de bioseguridad y vigilancia.

Vacunación y detección temprana en Canadá

La experiencia canadiense fue presentada por Michael Ness, quien explicó que las detecciones notificadas de ISA se concentran en la costa atlántica, mientras British Columbia mantiene oficialmente un estatus libre de la enfermedad. En el Atlántico canadiense, la vacunación no es obligatoria, pero actualmente es aplicada por todos los productores.

“La primera línea de defensa es absolutamente la vacunación. Actualmente toda la industria en el Atlántico canadiense vacuna sus peces con una vacuna que contiene un componente contra ISA. La vacunación no es obligatoria, pero funciona, y todos los productores han optado por utilizarla porque saben que cuando no lo hacen aumentan los brotes”, sostuvo Ness.

A esta estrategia se suma la vigilancia de HPR0 en pisciculturas, la decisión de no trasladar peces positivos al mar, la separación de generaciones, limpieza y desinfección entre ciclos productivos y un programa obligatorio de muestreo. Este último considera cinco peces por centro al mes, frecuencia que aumenta ante detecciones positivas.

Ness destacó que el seguimiento de mortalidades y la supervisión veterinaria han permitido identificar los casos en etapas cada vez más tempranas.

“Creo que está claro que actualmente ISA se detecta muy temprano y eso ayuda mucho en la prevención. Las tendencias de mortalidad son monitoreadas estrechamente y, cuando existen aumentos, se muestrean muchos más peces y los veterinarios están en terreno evaluando la situación”, explicó.

HPR0 y los casos registrados en Chile

En el caso chileno, Marcos Godoy abordó la evolución genética y epidemiológica del ISAV desde el brote iniciado en 2007. De acuerdo con su presentación, los virus detectados en Chile pertenecen al genogrupo europeo EUG3, incluidos los aislados asociados a los casos registrados durante 2026.

Godoy destacó que desde 2010 no se ha vuelto a identificar la variante HPR 7B con un inserto en el segmento 5 que estuvo vinculada al brote de alta virulencia ocurrido entre 2007 y 2010. Sin embargo, advirtió que la circulación de HPR0 continúa siendo relevante, ya que estas variantes pueden dar origen a virus virulentos mediante procesos de mutación.

Durante 2026 se registraron dos casos de ISA en Chile luego de dos años sin reportes. Entre 2013 y 2026, Godoy contabilizó 29 casos, de los cuales un 72% se concentró en la Región de Aysén, con un promedio aproximado de 2,1 casos por año.

“La preocupación de estos dos casos surge porque en los últimos dos años no se habían presentado casos, pero desde el punto de vista biológico, dada la alta frecuencia de HPR0 que tenemos tanto en agua dulce como en agua de mar, y que en algunos de estos casos se observan cargas virales relativamente altas, se le está dando al virus la posibilidad de mutar. Es altamente probable que permanentemente estén resurgiendo de forma esporádica variantes virulentas”, explicó Godoy.

Ante una consulta sobre si los recientes casos permiten anticipar un cambio en la situación sanitaria del país, el investigador llamó a mantener la cautela y fortalecer las medidas que han permitido controlar la enfermedad.

“Lo peor que podemos hacer como industria es menospreciar cualquier patógeno. Cada caso de ISA es un llamado a mantener las medidas que han permitido que se mantenga controlado en Chile, a fortalecer estas medidas de protección y control y tomar las experiencias de otros países. No hay posibilidad de predecir; no hay que menospreciar al virus ISA y el llamado es a mantener y fortalecer las medidas que han sido exitosas para prevenir y controlar la enfermedad”, concluyó.