Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

La tenacibaculosis activa distintas defensas según el tejido del salmón Atlántico

Investigadores de la Universidad Andrés Bello, INCAR², CIMARQ, Universidad de Santiago y PUCV analizaron cómo responde el salmón Atlántico a una infección experimental por Tenacibaculum dicentrarchi. El estudio mostró patrones inmunitarios distintos entre bazo, riñón cefálico, branquias y piel/músculo, e identificó siete genes que podrían servir como indicadores transcripcionales en futuras investigaciones y evaluaciones de vacunas.

Un estudio desarrollado por investigadores chilenos mostró que la infección por Tenacibaculum dicentrarchi, bacteria asociada a la tenacibaculosis, desencadena respuestas inmunitarias diferentes según el tejido y el momento de la infección en salmón Atlántico. Los resultados también identificaron señales moleculares que podrían servir en futuros estudios para seguir la respuesta de los peces y evaluar vacunas contra la enfermedad.

La investigación, publicada en Journal of Fish Diseases, fue desarrollada por Ruben Avendaño-Herrera, del Laboratorio de Organismos Acuáticos y Biotecnología Acuícola de la Universidad Andrés Bello, el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola Aplicada (INCAR²) y el Centro de Investigación Marina Quintay (CIMARQ); Camila Kossack y Kevin Maisey, del Laboratorio de Inmunología Comparativa del Centro de Biotecnología Acuícola de la Universidad de Santiago de Chile; y Cristian A. Valenzuela, del Grupo de Marcadores Inmunológicos en Organismos Acuáticos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

El trabajo aborda una enfermedad cuya importancia sanitaria ha aumentado en la salmonicultura nacional. De acuerdo con antecedentes de Sernapesca citados por los autores, la tenacibaculosis representó el 31,5% de la mortalidad infecciosa atribuida en salmón Atlántico, posicionándose como la segunda causa infecciosa de mortalidad en esta especie.

Una respuesta que cambia según el tejido

Para estudiar cómo responde el pez frente a la bacteria, los investigadores realizaron un desafío experimental por inmersión con la cepa chilena TdCh06 de T. dicentrarchi. Sesenta salmones Atlántico fueron expuestos durante cinco horas y posteriormente mantenidos durante diez días, junto a un grupo control que pasó por el mismo procedimiento sin contacto con la bacteria.

Durante el ensayo se registró una mortalidad acumulada promedio de 40% en los peces expuestos. Las muertes comenzaron al segundo día y cesaron aproximadamente una semana después, mientras que no se observaron mortalidades en los controles. La bacteria fue recuperada desde las lesiones de los peces afectados y confirmada mediante PCR.

El objetivo principal, sin embargo, fue seguir la respuesta inmunitaria. Los investigadores analizaron la expresión de 20 genes asociados a distintos mecanismos de defensa en bazo, riñón cefálico, branquias y piel/músculo. Siete de ellos pudieron ser evaluados de manera consistente y mostraron patrones que variaron según el tejido y el momento posterior a la infección.

En el bazo se observó una respuesta temprana, con cambios detectables desde el segundo día que posteriormente disminuyeron hacia el final del ensayo. El riñón cefálico mostró un patrón diferente, con una activación más progresiva y señales que alcanzaron sus mayores niveles hacia el día 10.

En las branquias, en tanto, se registró activación temprana de distintos marcadores y una respuesta inflamatoria que persistió hasta el final del experimento. En piel y músculo también se observaron cambios desde los primeros días, con algunas señales mantenidas hasta el día 8.

Posibles marcadores para futuras investigaciones

A partir de estos resultados, los autores plantean que siete genes, IL-1β, MHC-I, MHC-II, IFN-α1, IL-2, IL-10 y Arg-1, podrían utilizarse como indicadores transcripcionales para caracterizar la interacción entre el salmón Atlántico y T. dicentrarchi. También señalan que podrían ser útiles en estudios futuros orientados a evaluar la eficacia de vacunas contra esta bacteria.

Los investigadores advierten, sin embargo, que una señal inmunitaria persistente no implica necesariamente que el pez esté eliminando eficazmente la infección. En algunos tejidos, la mantención o aumento tardío de determinados marcadores podría reflejar una estimulación inmunitaria sostenida e incluso una respuesta insuficiente o desregulada durante la progresión de la enfermedad.

El estudio completo, Immune Response of Atlantic Salmon (Salmo salar) Experimentally Infected by Immersion Challenge With Tenacibaculum dicentrarchi, fue publicado en Journal of Fish Diseases.