
Frente a los desafíos ambientales y sanitarios que científicos proyectan para 2026 respecto del fenómeno del niño y eventos FAN, BioMar Chile impulsa una estrategia nutricional enfocada en la salud branquial de los peces de cultivo. A través de las soluciones Assist Gill y Control Gill, la compañía tiene como propósito principal apoyar la integridad y resiliencia de las branquias, contribuyendo al bienestar animal y al desempeño productivo en escenarios de mayor presión ambiental.
Las branquias no sólo son el órgano encargado de la respiración de los peces, sino que cumplen un papel multifuncional al estar involucradas en la eliminación de desechos nitrogenados, participar en la osmorregulación y tener un rol clave en la respuesta defensiva contra patógenos.
Una de las principales características de las branquias es su alta exposición al medio, lo que les permite llevar a cabo sus funciones de intercambio de elementos presentes en el agua como la captación de oxígeno (O2) y la eliminación de dióxido de carbono (CO2), así como también de desechos derivados del metabolismo de las proteínas (amonio y urea). Además, anatómicamente las branquias presentan una estructura que favorece ampliamente los procesos de intercambio antes mencionados. Por una parte, las branquias están, cada una, conformada por cuatro arcos branquiales que sostienen un tejido epitelial organizado en laminillas primarias desde las que emergen laminillas secundarias, otorgando a las branquias una gran superficie de contacto con el medio acuático.


El epitelio branquial, por su parte, es delgado, conformado por una sola capa de células, confiriendo una escasa distancia entre los capilares sanguíneos ubicados en el interior de las laminillas secundarias y el medio acuático, lo que se conoce como distancia de difusión efectiva (DDE). Es justamente la DDE la que facilita el intercambio de sustancias desde el agua hacia los capilares branquiales y desde éstos hacia el medio en que se encuentran los peces.
Un componente fundamental para la protección de las branquias es el mucus que recubre el epitelio y que además contiene péptidos antimicrobianos que actúan eliminando patógenos, confiriendo a las branquias su condición de barrera defensiva.
Frente a la presencia de elementos irritantes en el agua, en las branquias se desencadena de manera rápida una respuesta inflamatoria, la que en una fase temprana se presenta con cambios en los capilares branquiales observándose como hemorragia y de manera posterior se produce un engrosamiento del epitelio debido a un aumento del número de las células que lo componen, proceso que se conoce como hiperplasia. Esta última condición se interpreta como una respuesta de protección para evitar que los elementos nocivos presentes en el agua avancen hacia los capilares branquiales y alcancen el torrente sanguíneo. Paradojalmente, la hiperplasia aumenta la DDE, afectando la función fundamental de las branquias: captación de oxígeno y eliminación de desechos. Así mismo la función osmorregulatoria también se encontrará comprometida y además la pérdida de integridad de las branquias tiene efectos negativos sobre su actividad como barrera defensiva primaria del sistema inmune. La respuesta inflamatoria de las branquias con presencia de hiperplasia branquial causada por elementos irritativos ambientales ha sido definida como PGD (proliferative gill disease), mientras que cuando el agente causal es Neoparamoeba perurans, se reconoce como AGD (amebic gill disease). Independientemente de las causas de la inflamación branquial los efectos en los peces son relevantes en términos del desempeño productivo, estatus sanitario y bienestar animal.
En los peces el daño branquial se traduce en la ralentización del crecimiento y procesos de reparación de órganos y tejidos debido a la menor disponibilidad de oxígeno, así como también en un mayor gasto energético para la osmorregulación. Por otra parte, el riesgo de brotes de SRS aumenta debido a que las branquias son, junto con la piel, la puerta de entrada de Piscirickettsia salmonis (P. salmonis) y frente a la pérdida de integridad de las branquias, la infección por P. salmonis aumenta. Además, para los casos de AGD se pueden presentar brotes de mortalidad.
«La salud branquial es un factor determinante para el bienestar y desempeño sanitario y productivo de los peces. Por ello, desarrollamos soluciones nutricionales que permiten acompañar a los productores tanto de manera preventiva como frente a escenarios donde ya existe un desafío branquial identificado«, señaló Alin Casado, HealthCare Lead de BioMar Chile.
Soluciones nutricionales
Assist Gill es una solución nutricional preventiva diseñada para apoyar la función branquial durante períodos de mayor riesgo. Su formulación está enriquecida con micronutrientes seleccionados que contribuyen a:
- Mantener la integridad de la mucosa
- Apoyar el balance oxidativo
- Contribuir a una función inmune normal
Control Gill fue formulado para promover una salud y función branquial robustas frente a desafíos continuos o sostenidos. Aporta nutrientes clave que refuerzan el tejido branquial y favorecen la resolución de los cambios inflamatorios. Estos efectos se logran mediante:
- El apoyo a la fortaleza e integridad del tejido branquial
- El refuerzo de la función de la barrera mucosa
- Niveles elevados de antioxidantes y vitaminas que contribuyen a la protección de los tejidos y a una función inmune normal
«Nuestro objetivo es entregar herramientas nutricionales que ayuden a la industria a enfrentar escenarios productivos cada vez más desafiantes, contribuyendo a una salmonicultura más resiliente y sostenible«, agregó Gabriela Heim, Directora Comercial de BioMar Chile.

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