
Durante el bloque de actividades de la tarde de la conmemoración de los 50 años de la salmonicultura chilena, organizada por Mundo Acuícola y realizada el pasado 28 de mayo en Puerto Montt, uno de los espacios de reflexión estuvo dedicado a analizar cómo la experiencia acumulada por la acuicultura nacional durante las últimas cinco décadas puede transformarse en una plataforma para el desarrollo futuro del país.
Bajo el título “Chile Potencia Azul: 50 años creando industria, 50 años creando capacidad país”, el panel reunió a Alicia Gallardo, presidenta de la Comisión de Normas Sanitarias para los Animales Acuáticos de la OMSA; Adolfo Alvial, director ejecutivo del Club de Innovación Acuícola; y Fernando Villarroel, gerente general de Mowi Chile para las Américas, en una conversación moderada por Tomás Vigneaux, director de la serie documental Agua Viva: El Futuro del Mar.
La actividad formó parte de la programación conmemorativa desarrollada durante la jornada, que reunió a autoridades, ejecutivos de empresas productoras y proveedoras, representantes gremiales, investigadores, académicos y trabajadores del sector para revisar los principales hitos que han marcado la evolución de la salmonicultura chilena y proyectar los desafíos que definirán su futuro.
Más allá de la producción: las capacidades construidas por la salmonicultura
Uno de los principales ejes del panel estuvo asociado a las capacidades que la industria ha desarrollado durante sus cinco décadas de historia. Más allá de la producción de alimentos, la conversación abordó cómo la salmonicultura contribuyó a la formación de capital humano especializado, al desarrollo de investigación aplicada y a la consolidación de un ecosistema de innovación que hoy forma parte de la identidad productiva del sur austral.
En ese contexto, Adolfo Alvial puso énfasis en el proceso histórico que permitió construir la industria, relevando el aporte de pioneros, investigadores, emprendedores y organizaciones que impulsaron el desarrollo de capacidades científicas, tecnológicas y productivas que hoy posicionan a Chile entre los principales referentes acuícolas del mundo.
Durante la conversación también se destacó cómo la articulación entre empresas, academia, sector público y centros de investigación permitió generar un entorno favorable para el aprendizaje, la transferencia tecnológica y la innovación, elementos que fueron fundamentales para acompañar el crecimiento de la actividad y enfrentar distintos desafíos a lo largo de su historia.
Desarrollo territorial y ciencia
Otro de los aspectos abordados fue el impacto que la salmonicultura ha tenido en el desarrollo económico y social de regiones como Los Lagos, Aysén y Magallanes.
Desde esa perspectiva, Fernando Villarroel destacó el rol que ha desempeñado la actividad en la generación de empleo, el fortalecimiento de proveedores especializados y la creación de nuevas oportunidades para miles de familias vinculadas directa e indirectamente a la cadena de valor salmonicultora.
La conversación permitió revisar además cómo el crecimiento del sector impulsó infraestructura, servicios, capacidades profesionales y nuevas oportunidades de emprendimiento, configurando un ecosistema productivo que hoy trasciende ampliamente la producción de salmón y se extiende a múltiples áreas vinculadas a tecnología, logística, servicios marítimos, alimentación, salud animal e innovación.
La evolución sanitaria y regulatoria de la industria también ocupó un espacio importante dentro del panel. En ese ámbito, Alicia Gallardo abordó los aprendizajes acumulados por Chile en materias de gestión sanitaria, destacando cómo distintos desafíos enfrentados por el sector permitieron fortalecer capacidades regulatorias, sistemas de monitoreo y mecanismos de coordinación que hoy son observados a nivel internacional.
La presidenta de la Comisión de Normas Sanitarias para los Animales Acuáticos de la OMSA relevó además la importancia de la colaboración entre organismos públicos, sector privado y comunidad científica en la construcción de herramientas que han permitido fortalecer la gobernanza sanitaria de la acuicultura nacional.
A partir de esa experiencia, la conversación derivó hacia el potencial que tiene Chile para exportar no solo productos del mar, sino también conocimiento, tecnologías, servicios especializados y profesionales formados al alero de cinco décadas de desarrollo acuícola.
Diversificación y oportunidades para una nueva etapa
Junto con revisar los avances alcanzados por la salmonicultura, el panel también puso la mirada en los desafíos que marcarán las próximas décadas para la acuicultura chilena.
Entre los temas abordados figuraron las oportunidades asociadas a la diversificación productiva, incluyendo el desarrollo de nuevas especies, el cultivo de algas, ostras y ostiones, así como iniciativas orientadas a restauración de ecosistemas marinos y nuevas aplicaciones de innovación tecnológica.
La conversación concluyó con una reflexión compartida respecto de la necesidad de proyectar las capacidades construidas durante estos 50 años hacia una nueva etapa de desarrollo, donde ciencia, sostenibilidad, innovación y colaboración continúen siendo pilares fundamentales para consolidar a Chile como una verdadera potencia azul y fortalecer el aporte de la acuicultura al desarrollo del país.


Desarrollo territorial y ciencia
Noticias relacionadas
Mundo Acuícola encabezó en Puerto Montt la conmemoración de los 50 años de la salmonicultura chilena