Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Extractos de Quillay muestran efecto antiviral frente a ISAv e IPNv en salmón Atlántico

Un estudio desarrollado por la empresa Desert King en colaboración con universidades chilenas y de Estados Unidos evaluó el uso de extractos de quillay como alternativa natural frente a infecciones virales en salmón Atlántico.

Un estudio experimental evaluó el uso de extractos de Quillaja saponaria como estrategia natural para prevenir infecciones virales en salmón Atlántico, demostrando efectos antivirales tanto in vitro como in vivo frente al virus de la anemia infecciosa del salmón (ISAv) y el virus de la necrosis pancreática infecciosa (IPNv), dos de los principales desafíos sanitarios de la salmonicultura.

La investigación fue desarrollada por investigadores de la empresa Desert King, la Universidad de Las Américas, la Universidad de California en Berkeley (Estados Unidos), la Universidad Andrés Bello y la Universidad Bernardo O’Higgins, en un trabajo colaborativo entre el ámbito académico y el sector privado.

Publicado en la revista Frontiers in Veterinary Science, el estudio evaluó tres formulaciones comerciales de extractos de Quillaja saponaria con distintos niveles de purificación de saponinas. En ensayos in vitro, los extractos lograron inhibiciones superiores al 90 % en la replicación de ISAv y reducciones significativas en la infección por IPNv, a concentraciones muy inferiores a los umbrales de citotoxicidad.

Además, los investigadores realizaron ensayos in vivo en alevines de salmón Atlántico alimentados con dietas suplementadas con extractos de quillay y posteriormente desafiados con IPNv. Los resultados mostraron una reducción significativa de la mortalidad acumulada en los peces suplementados, con una disminución del riesgo de mortalidad cercana al 75–80 % en comparación con los grupos no tratados.

El trabajo destaca que estos extractos vegetales podrían constituir una alternativa no farmacológica para fortalecer la respuesta frente a infecciones virales en salmonicultura, reduciendo la dependencia de tratamientos convencionales. No obstante, los autores advierten que se requieren estudios adicionales para evaluar su desempeño bajo condiciones productivas y con modelos de infección más cercanos a la realidad de campo.