
La alimentación adecuada del salmón del Atlántico es clave para el éxito biológico y económico de la salmonicultura, representando más de la mitad de los costos operativos. Actualmente, la ración se estima mediante biomasa, tablas de
alimentación y la experiencia del personal, complementadas con cámaras subacuáticas y sistemas de sonar. Sin embargo, estas prácticas pueden generar errores que provocan sobrealimentación, desperdicio de recursos y efectos ambientales y económicos negativos. Para mejorar la eficiencia, investigadores de SPAROS Lda. y la Universidad de Bergen desarrollaron un modelo matemático que predice el consumo de alimento usando solo dos variables: peso corporal y temperatura del agua. Basado en datos de tres décadas y 25 tablas de alimentación comercial, el modelo es simple, preciso y aplicable en distintos entornos de cultivo. Esta herramienta permite optimizar la alimentación, reduciendo costos, minimizando impactos ambientales y mejorando la operación y reputación del sector, demostrando que la simplicidad científica puede generar grandes dividendos.



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