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Revista de Acuicultura.

Subpesca revisa uso de zanjas sanitarias ante eventual mortalidad masiva de salmones

La alternativa fue planteada por la industria para disponer mortalidades ante un evento de Floraciones Algales Nocivas de gran magnitud. La autoridad señaló que existen aspectos normativos y reglamentarios que están siendo revisados.

La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) informó que se encuentran en revisión aspectos normativos y reglamentarios asociados al eventual uso de zanjas o celdas sanitarias para disponer mortalidades masivas de salmones, una alternativa planteada por la industria ante un escenario extremo de Floraciones Algales Nocivas (FAN).

El antecedente fue dado a conocer durante la sesión de la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputadas y Diputados del miércoles 23 de septiembre, donde representantes de Subpesca, IFOP, Senapred y la Armada abordaron los posibles efectos del fenómeno de El Niño y las capacidades disponibles para enfrentar un episodio de gran magnitud.

Alejandro Barrientos, subdirector de Acuicultura de Subpesca, explicó que actualmente se trabaja bajo la coordinación de Senapred para determinar cómo actuar frente a un escenario en que una mortalidad de alto impacto supere la capacidad de retiro desde los centros de cultivo.

“Puede suceder que un evento de gran o mayor magnitud, que debiera ser mayor al del 2016, generara una mortalidad de alto impacto y en ese sentido, claro, se genera o existe el riesgo de que una eventual cantidad de mortalidad no se pueda retirar y se pueda descomponer. Respecto de eso, hoy en día se está trabajando precisamente al alero de Senapred en identificar, en caso que se genere un escenario de esta manera, cuál sería la forma de poder actuar”, señaló.

En ese contexto, Barrientos dio cuenta de la alternativa planteada desde el sector salmonero para disponer de la biomasa en tierra y evitar un eventual vertimiento al mar.

“Desde la industria del salmón plantean, por ejemplo, el poder disponer de zanjas sanitarias o de celdas sanitarias para disponer de esta mortalidad y, en el fondo, pensando en evitar a toda costa que se ha vertido al mar en la situación que fue el 2016. Hay temas normativos y reglamentarios que se están revisando respecto de esto”, sostuvo.

El representante de Subpesca precisó, sin embargo, que un escenario de estas características requeriría un evento de magnitud excepcional, considerando las medidas implementadas durante la última década.

“Para llegar a una situación así, la verdad que tendría que ser un evento catastrófico, ¿ya? Y tendría que, además, tendría que superar todas las normas que hoy en día existen y los avances tecnológicos que también existen para evitar este tipo de situación”, agregó.

El antecedente de 2016

La discusión tomó como referencia la crisis registrada en 2016. De acuerdo con los antecedentes presentados ante la Comisión por la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), el episodio afectó cerca de 40.000 toneladas de salmones.

Del total de mortalidad, un 57% fue trasladado a plantas para su transformación en harina de pescado y un 30% fue dispuesto en fosas sanitarias. Sin embargo, cerca de 4.600 toneladas, equivalentes al 12,6%, no pudieron seguir esas vías y fueron vertidas al mar.

Barrientos explicó que aquella situación se produjo tras una respuesta que calificó como no coordinada o lenta para retirar la mortalidad desde las jaulas. La biomasa comenzó a descomponerse y a generar ácido sulfhídrico, lo que posteriormente impidió su disposición en tierra.

“En cuanto al tema de la disposición final de mortalidad o a lo que sucedió en el año 2016, es súper necesario precisar por qué se generó este vertimiento, y fue por una reacción no coordinada o lenta para extraer la mortalidad de las jaulas de cultivo. Una vez que generó esto, generó que la mortalidad se empezara a descomponer, eso genera ácido sulfídrico, lo cual es tóxico. Entonces, no se podía disponer en tierra. Esa fue la razón por la cual se llevó a mar”, explicó.

Desde entonces, indicó, se han incorporado modificaciones al Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA), herramientas de prealerta y alerta acuícola y planes de contingencia destinados a acelerar el retiro de mortalidades desde los centros de cultivo.

A ello se suman nuevas capacidades tecnológicas. Según explicó Subpesca, algunos centros cuentan con sistemas de monitoreo que permiten obtener imágenes de las microalgas y apoyar su identificación, junto con tecnologías como microburbujas o surgencia que pueden ser activadas para proteger a los peces. Coordinación frente al riesgo de FAN

Las medidas fueron abordadas en medio del seguimiento de los posibles efectos que El Niño 2026-2027 podría tener sobre las costas chilenas y, particularmente, sobre las actividades acuícolas.

Durante la sesión, Subpesca informó además que se encontraba terminando un informe para enviar a Senapred con miras a proponer una alerta temprana preventiva frente a la amenaza de floraciones algales nocivas.

La autoridad señaló también que se mantienen activos mecanismos de coordinación en el sur del país, con presencia de la Subsecretaría a través de sus direcciones zonales en Los Lagos, Aysén y Magallanes.

En este escenario, la revisión de las zanjas o celdas sanitarias aparece como una de las alternativas que se analizan para un caso excepcional en que las medidas preventivas, la capacidad logística y las tecnologías disponibles no resulten suficientes para manejar oportunamente una mortalidad masiva de salmones.