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Revista de Acuicultura.

La sangre entrega nuevas pistas sobre qué salmones Atlántico resisten mejor la hipoxia

Investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Salmones Camanchaca identificaron diferencias sanguíneas y entre familias de salmón Atlántico sometidas a hipoxia aguda, resultados que abren una línea de investigación para futuros biomarcadores y estrategias de selección de peces más resilientes.

Investigadores chilenos identificaron diferencias fisiológicas y moleculares entre salmones Atlántico con distinta tolerancia a episodios agudos de bajo oxígeno, además de variaciones entre familias que abren nuevas líneas de investigación para el monitoreo y la selección de peces con mayor resiliencia frente a la hipoxia.

El estudio, publicado el 18 de agosto en la revista Animals, fue desarrollado por Nicolás Salinas-Parra y José Gallardo-Matus, del Laboratorio de Genética y Genómica Aplicada de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV); Paz Caballero, de la PUCV y del Programa de Doctorado en Acuicultura de la PUCV, Universidad Católica del Norte y Universidad de Chile; Karin Martínez, de la Escuela de Tecnología Médica de la PUCV; y Alfonso Romero y Carlos Soto, de Salmones Camanchaca.

La investigación abordó la hipoxia, una condición de baja disponibilidad de oxígeno que representa un desafío ambiental y productivo para la salmonicultura. En Chile, el propio artículo señala que durante 2025 se registraron 4.577 toneladas de mortalidad de salmones asociadas a hipoxia, equivalentes al 45% de las muertes atribuidas a factores ambientales ese año.

Diferencias frente al bajo oxígeno

Los investigadores trabajaron con 223 salmones Atlántico parr de la cepa Lochy, proporcionados por Salmones Camanchaca desde su Piscicultura Polcura, en la comuna de Tucapel. La población experimental estaba compuesta por diez familias.

Los peces fueron sometidos a un desafío de hipoxia aguda progresiva, reduciendo paulatinamente la concentración de oxígeno hasta que cada individuo perdía el equilibrio. A partir de ese comportamiento, fueron clasificados como tolerantes o susceptibles de acuerdo con el tiempo que lograban mantener su capacidad funcional y el nivel de oxígeno al que perdían el equilibrio.

Los salmones clasificados como tolerantes mantuvieron el equilibrio durante un promedio de 224 minutos, frente a 115 minutos en los susceptibles. Asimismo, los primeros llegaron a concentraciones de oxígeno significativamente menores antes de perder el equilibrio, con un promedio de 1,89 mg/L frente a 2,55 mg/L en los peces susceptibles.

Los autores también observaron diferencias significativas entre las familias analizadas. En cambio, el peso corporal no mostró una asociación significativa con el tiempo de resistencia a la hipoxia dentro de las condiciones evaluadas.

La sangre como herramienta de estudio

Uno de los objetivos del trabajo fue determinar si las diferencias entre ambos grupos podían observarse a través de la sangre, evitando depender exclusivamente de análisis de órganos que requieren sacrificar a los peces.

La exposición a hipoxia produjo cambios marcados en parámetros asociados al transporte de oxígeno. Tanto los peces tolerantes como los susceptibles presentaron menores niveles de hematocrito y hemoglobina respecto de los ejemplares mantenidos en condiciones normales de oxígeno. También se observaron cambios metabólicos, particularmente aumentos de glucosa y lactato y una reducción de las proteínas totales.

A nivel molecular, los salmones tolerantes mostraron una respuesta más pronunciada en genes relacionados con la señalización frente a la falta de oxígeno, el metabolismo energético, la defensa antioxidante y la regulación inmunitaria. Los resultados, según los investigadores, sugieren una respuesta más coordinada frente al estrés hipóxico.

A partir de estos antecedentes, los autores plantean que la sangre podría convertirse, previa validación, en una herramienta no letal para identificar en el futuro fenotipos asociados a una mayor tolerancia a la hipoxia y apoyar estrategias de monitoreo sanitario.

Posibles aplicaciones futuras

La variación observada entre familias también abre una línea de investigación vinculada al mejoramiento genético. Sin embargo, el trabajo no estimó la heredabilidad de la tolerancia ni identificó genes responsables de este rasgo, por lo que los autores señalan que serán necesarios nuevos estudios para determinar las regiones genómicas involucradas y evaluar su eventual utilización en programas de selección.

El estudio también reconoce limitaciones. Si bien el desafío incluyó una población amplia para evaluar diferencias de tolerancia y entre familias, los análisis sanguíneos se realizaron sobre un número reducido de ejemplares debido a las dificultades asociadas al muestreo. Los autores plantean que los resultados deben ser replicados en nuevas cohortes y bajo otras condiciones antes de avanzar hacia aplicaciones productivas.

El estudio completo, titulado Blood-Based Characterization of Hypoxia-Tolerant and Hypoxia-Susceptible Atlantic Salmon (Salmo salar) Under Acute Hypoxic Stress, fue publicado en Animals.