
La necesidad de fortalecer las condiciones que permitan proyectar el desarrollo de la pesca y la acuicultura en Chile, junto con promover un mayor consumo de productos del mar entre la población, fueron algunos de los principales mensajes planteados por el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Osvaldo Urrutia, durante su participación en la conmemoración de los 50 años de la salmonicultura chilena, realizada en Puerto Montt y organizada por Mundo Acuícola.
La autoridad participó en el panel “Pasado, presente y futuro de la salmonicultura”, instancia en la que abordó la evolución del rol público durante las últimas cinco décadas, los desafíos regulatorios que enfrenta la actividad y la importancia de fortalecer la colaboración entre el Estado y el sector productivo para impulsar el desarrollo de la acuicultura nacional.
El desafío de modernizar la regulación
Consultado respecto a la evolución que ha tenido el rol del Estado durante los últimos 50 años de salmonicultura, Urrutia sostuvo que la regulación suele avanzar a un ritmo distinto al de las actividades productivas, debido a la complejidad de los marcos normativos y administrativos que rigen al aparato público.
En ese contexto, explicó que uno de los principales desafíos es generar condiciones que permitan mejorar la eficiencia regulatoria sin descuidar los estándares sanitarios y ambientales que exige la actividad. “Este gobierno, con las herramientas que tenemos, quiere avanzar decisivamente para facilitar que estos sectores productivos puedan producir más y mejor”, señaló.
La autoridad agregó que actualmente Subpesca trabaja tanto en optimizar procedimientos existentes como en impulsar cambios regulatorios orientados a mejorar el funcionamiento del sector. “Queremos trabajar en esos dos niveles: mejorar el marco regulatorio, pero además optimizarlo de manera ojalá lo más eficiente posible”, indicó.
Si bien durante su intervención no abordó específicamente la Ley Lafkenche, sus planteamientos se produjeron en un contexto donde diversos actores de la industria han relevado la necesidad de avanzar en mecanismos que entreguen mayor certeza para el desarrollo de actividades productivas en el borde costero, particularmente en materias vinculadas a planificación territorial, relocalizaciones y uso de espacios marítimos.
El rol de Subpesca y la articulación público-privada
Durante el panel, Urrutia destacó que uno de los principales desafíos de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura es coordinar la acción de múltiples organismos públicos vinculados a la regulación de la actividad, resguardando al mismo tiempo el patrimonio sanitario y ambiental. “Con la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, el Estado tiene el rol de garantizar el patrimonio sanitario y ambiental con el que trabajamos”, señaló.
Asimismo, enfatizó la importancia de mantener una relación permanente con los distintos actores del sector para recoger inquietudes, identificar oportunidades de mejora y promover soluciones que permitan avanzar hacia una acuicultura más eficiente y sostenible. “Tenemos una política de puertas abiertas. Nos reunimos constantemente con todos los grupos, con industrias, con empresas y con privados para conocer sus inquietudes y generar mejoras tanto regulatorias como en el uso de nuevas tecnologías”, afirmó.
En esa línea, destacó iniciativas desarrolladas junto al sector productivo para fortalecer el monitoreo sanitario, disminuir el uso de antibióticos e incorporar nuevas herramientas tecnológicas orientadas a mejorar el desempeño ambiental y productivo de los centros de cultivo.
Certezas para el futuro y más salmón en la mesa de los chilenos
Uno de los momentos más destacados de la conversación se produjo durante la dinámica de cierre del panel, cuando los participantes fueron invitados a completar la frase: “Para que la salmonicultura siga siendo un motor de orgullo y desarrollo para Chile en los próximos 50 años, el compromiso que asumimos es…”.
En su respuesta, Urrutia identificó dos compromisos que, a su juicio, resultan fundamentales para el futuro del sector.
El primero dice relación con la necesidad de entregar estabilidad y confianza a la actividad mediante condiciones regulatorias claras y predecibles. “El compromiso de Subpesca y de acuicultura es decididamente otorgar todas las certezas necesarias, jurídicas, legales y políticas, para que este sector se pueda proyectar de manera estable y con confianza en los próximos 50 años, de manera que contribuya a la productividad, al empleo y al desarrollo económico y social de Chile”, sostuvo.
El segundo compromiso estuvo vinculado a un desafío que trasciende a la propia industria y que apunta a fortalecer el vínculo entre los chilenos y los productos del mar. “Ojalá todos podamos seguir incentivando el consumo de salmón chileno, de manera de acercar el salmón a todos los hogares y que todos los chilenos se sientan parte”, afirmó.
Para el subsecretario, una mayor presencia de estos alimentos en la dieta nacional no solo contribuiría a fortalecer la identidad marítima del país, sino también a mejorar la calidad de vida de las personas. “Así también contribuir a una mejor nutrición, a una mejor salud, a una dieta equilibrada y en general a la salud de Chile”, concluyó.

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