Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Se revela el mayor riesgo sanitario de los RAS.

Cuando todos los esfuerzos en bioseguridad estaban enfocados en los peces, los estanques, el control de visitantes, la limpieza de pisos y la desinfección del agua, la verdadera amenaza sanitaria se ha movilizado desde siempre a través del aire. La transmisión viral por aerosoles ha permitido que el material infeccioso permanezca en el aire casi indefinidamente y logre transmitirse a largas distancias.

La columna destaca que, pese a los avances y beneficios de los sistemas de recirculación acuícola (RAS) —como menor uso de agua, producción cercana a mercados y alto control sanitario—, la industria ignoró un riesgo crítico: la transmisión viral por aerosoles. Mientras la bioseguridad se enfocó en peces, estanques y agua, un estudio liderado por el Dr. Dhiraj Krishna en dos pisciculturas RAS de Islas Feroe reveló por primera vez la presencia de virus ISA, IPN y SGPV suspendidos en el aire. Publicados en Nature, los resultados muestran que los aerosoles generados por desgasificadores y filtros de tambor pueden transportar patógenos durante largos periodos, con cargas directamente influenciadas por los niveles virales del agua.

El hallazgo se relaciona con fenómenos ya descritos en el mar, donde aerosoles y espuma marina dispersan microbios a grandes distancias. En los RAS, que operan con altos flujos de aire y sistemas que generan continuamente microgotas, el riesgo se multiplica: estas instalaciones podrían funcionar como “fábricas” permanentes de virus durante un brote, favoreciendo contagios tanto dentro como fuera de la piscicultura, incluso hacia centros cercanos. La columna concluye que la industria subestimó este vector de transmisión y que, ante este nuevo escenario, se deben incorporar de forma urgente filtros y sistemas de desinfección del aire para reducir el riesgo, entendiendo que la bioseguridad también debe mirar hacia el entorno aéreo.

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