Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

La salmonicultura como eje del ecosistema de innovación en Los Lagos

El director del Centro de Innovación Regional Los Lagos, Julio Brintrup, aborda los aprendizajes acumulados en la articulación del ecosistema de innovación, el peso estructurante de la salmonicultura y la proyección de nuevas capacidades productivas y tecnológicas en la región.

La consolidación de un ecosistema de innovación con identidad territorial en la Región de Los Lagos tiene, según Julio Brintrup, un punto de apoyo difícil de eludir: la salmonicultura. En conversación con Mundo Acuícola, el director del Centro de Innovación Regional Los Lagos planteó que el desarrollo innovador de la región no puede entenderse sin el rol estructurante que ha tenido esta industria en la atracción de capital humano, la formación de capacidades y la diversificación productiva.

“Este ecosistema en sí, uno de sus entes relevantes es la industria acuícola, la industria salmonera, porque finalmente, a nivel global, los ecosistemas siempre tienen que tener algo en los gatillos, y en este caso la Región de Los Lagos y el sur de Chile es la salmonicultura”, sostuvo Brintrup. A su juicio, el auge histórico del sector permitió la instalación de academias, el surgimiento de proveedores especializados y el desarrollo de nuevas áreas como la biotecnología, configurando un entorno fértil para la innovación aplicada.

Aprendizajes

Desde la experiencia del Centro, Brintrup destacó que uno de los principales aprendizajes tras más de dos años de operación ha sido constatar el potencial innovador existente en el territorio, junto con la necesidad de fortalecer los vínculos entre mundos que tradicionalmente no conversan. “Más que instituciones, son personas las que cumplen ese rol de enlace. Generar espacios donde nos atrevamos a apostar y equivocarnos es súper importante”, afirmó, subrayando que la innovación suele emerger cuando se conectan miradas distintas bajo un objetivo común.

En ese marco, explicó que el trabajo del Centro ha avanzado hacia una comprensión más fina de las realidades locales, apoyada en herramientas que permiten identificar desafíos específicos por comuna y provincia. “Hoy día la región logra tener un panorama más claro de cómo es a nivel regional en sí. Eso es súper importante para poder innovar”, señaló, apuntando a la construcción de una línea base que articule esfuerzos públicos y privados.

Respecto de la salmonicultura en particular, Brintrup enfatizó que su peso como industria tractora explica buena parte del dinamismo del ecosistema regional. “Tienes academias que se instalan porque había un auge en la industria; tienes proveedores y nuevas industrias que nacen porque había un ecosistema ya efervescente. Sin duda, para mí es una de las partes centrales del desarrollo de la innovación acá en la región”, indicó.

Apoyo a 300 startups

Mirando hacia adelante, el director del Centro adelantó que uno de los hitos más relevantes será el Foro de Innovación y Tecnología, instancia que reunirá a expositores nacionales e internacionales y que busca mostrar los resultados acumulados del trabajo realizado. Brintrup detalló que hoy el Centro acompaña cerca de 300 soluciones de innovación, bajo un modelo de despliegue presente en las 30 comunas de la región. El foco productivo inicial ha estado en salmonicultura, mitilicultura, agro y construcción, con una apertura creciente hacia comercio, turismo y retail.

Brintrup también relevó la importancia de activar los llamados “enlaces débiles” dentro del ecosistema. “Con la industria salmonera, los gremios y los proveedores se entienden muy bien entre sí. Pero con la academia, el emprendimiento, la sociedad civil o los servicios públicos no siempre hay una conversación directa. Y ahí es donde se pueden pensar proyectos conjuntos y atreverse a probar”, explicó, recordando que muchas innovaciones surgen precisamente del cruce entre disciplinas y sectores.

Finalmente, el directivo subrayó que la Región de Los Lagos ya se ha posicionado como un espacio atractivo para discutir innovación y tecnología a nivel nacional, con una agenda cargada de encuentros y una creciente participación de actores externos. En ese contexto, la salmonicultura aparece no solo como una industria relevante, sino como una plataforma desde la cual escalar soluciones innovadoras con impacto territorial, en diálogo permanente con el resto del ecosistema productivo y emprendedor.