Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Subpesca y el giro natural: El nuevo rumbo del salmón

Axel Paulsen analiza cómo las soluciones basadas en la naturaleza, la innovación y la colaboración pueden impulsar una salmonicultura más sostenible.

Durante los últimos años, la búsqueda de una salmonicultura más sostenible ha impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías orientadas a reducir el impacto ambiental de la actividad. En ese contexto, la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza y el fortalecimiento de la colaboración entre el sector público, la industria y las empresas de base tecnológica comienzan a abrir nuevas oportunidades para la innovación. En esta columna, Axel Paulsen, director de Biocambio, reflexiona sobre el rol que puede desempeñar este nuevo enfoque para acelerar la adopción de herramientas biotecnológicas y avanzar hacia una acuicultura más sustentable:

«Imagínate que para limpiar tu casa no usaras una ruidosa aspiradora eléctrica o cepillos de plástico, sino un equipo de limpieza invisible y natural que hace que todo vuelva a brillar por sí solo. Aunque suene a película de ciencia ficción, algo muy parecido está comenzando a ocurrir en las profundidades del mar en el sur de Chile gracias a un sorprendente cambio de rumbo en la forma de proteger nuestro océano.

En las bellas regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes, la vida de miles de familias gira en torno al océano. De ahí se cosechan al año más de 1,15 millones de toneladas de salmón —principalmente el Salmón del Atlántico, el ágil Salmón Coho y la tradicional Trucha Arcoíris— que alimentan a personas en más de 100 países de todo el mundo. Pero más allá de estas enormes cifras, el verdadero reto hoy es responder a una pregunta muy humana: ¿cómo mantenemos el fondo del mar limpio de manera respetuosa con el medioambiente?

Durante mucho tiempo, la respuesta a esa pregunta estuvo atrapada en oficinas llenas de trámites lentos. Por eso es tan positivo el aplaudido giro que está dando la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) bajo su nueva estrategia de gobernanza. La autoridad decidió cambiar las reglas rígidas del pasado para ponerse a trabajar codo a codo con los emprendedores. Como prueba de esta nueva cercanía, el pasado 30 de junio en Valparaíso, Subpesca organizó un histórico taller de conversación junto a las agrupaciones Acuanativa y Patagonia Biotech Hub. En esa reunión, la autoridad abrió sus puertas de par en par para escuchar ideas frescas y encontrar la manera de que la tecnología de las startups pueda probarse y ayudar directamente en las zonas de cultivo.

El corazón de este nuevo rumbo son las Soluciones Basadas en la Naturaleza. Es muy importante entender de qué se trata esto: intentar limpiar el fondo marino utilizando grandes palas de metal, filtros de plástico o aspiradoras mecánicas gigantes no es una solución basada en la naturaleza; son solo intervenciones artificiales de ingeniería. Las verdaderas soluciones naturales son las que imitan a la propia biología de nuestro planeta. Consiste en invitar a microorganismos y bacterias buenas que ya viven en el ecosistema para que descompongan los residuos orgánicos de manera orgánica y amigable, permitiendo que el mar se limpie y se sane a sí mismo de forma suave, sin alterar el delicado equilibrio marino.

Para que estas geniales ideas de las startups no se queden atrapadas en un papel de laboratorio por falta de presupuesto, existe una herramienta increíble llamada Ley de Investigación y Desarrollo (Ley de I+D). Explicado en sencillo, como para un trabajo escolar de séptimo básico, esta ley es un trato inteligente de trabajo en equipo: el Estado les dice a los productores de salmón que si ellos contratan a las startups de nuestra región para crear estas soluciones biológicas, el gobierno les devolverá hasta el 35% de lo que gasten haciendo un descuento directo en sus impuestos. Así, el dinero de los impuestos no viaja a una caja común en Santiago, sino que se queda en el sur, liderado por la Región de Los Lagos, convertido en ciencia aplicada y aguas más sanas.

El reciente taller del 30 de junio es un gran hito que nos llena de optimismo. Cuando la autoridad decide escuchar a la naturaleza, se apoya en el ingenio de las startups de base tecnológica y simplifica las reglas para cuidar el mar, el futuro de la acuicultura chilena no solo se vuelve más sostenible, sino que nos demuestra que con colaboración real podemos estar profundamente orgullosos de nuestro mar.»