
La brecha entre el consumo actual de productos del mar y las recomendaciones alimentarias en Estados Unidos abre un espacio para ampliar la presencia del salmón chileno, especialmente entre consumidores que buscan proteínas de calidad, conveniencia y alternativas disponibles durante todo el año.
Ese fue uno de los principales planteamientos de Chris Mohr, Ph.D. en fisiología del ejercicio y dietista registrado, durante el webinar Salmon from Chile: Versatility, Value, and Nutrition Across the Supply Chain, realizado este 13 de octubre con el patrocinio del Chilean Salmon Council.
Según los antecedentes presentados, 76% de los adultos estadounidenses no alcanza la recomendación de consumo de productos del mar de ocho onzas semanales. El dato, proveniente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), fue utilizado por Mohr para mostrar el potencial de consumidores que todavía podrían aumentar su ingesta de pescados y mariscos.
En ese escenario, identificó distintos perfiles de interés, desde familias jóvenes y consumidores activos que priorizan proteínas hasta personas que buscan alimentos convenientes, envejecimiento saludable o nuevos sabores.
Oferta durante todo el año
Uno de los atributos que Mohr destacó del salmón proveniente de Chile fue su disponibilidad durante los 365 días del año, tanto en formato fresco como congelado, condición que permite a compradores, distribuidores, supermercados y operadores de foodservice trabajar con una oferta menos condicionada por la estacionalidad.
En el caso del producto fresco, la presentación apuntó a su uso en vitrinas de productos del mar y preparaciones destinadas a chefs, mientras que el congelado permite extender la vida útil, manejar porciones y entregar mayor flexibilidad en la planificación de menús. También se destacaron formatos listos para cocinar y otras alternativas de valor agregado dirigidas a consumidores que buscan mayor conveniencia.
Durante la ronda de preguntas, Mohr sostuvo que esta continuidad de suministro permite planificar con anticipación promociones vinculadas a fechas o tendencias de consumo, precisamente porque el producto puede mantenerse disponible en distintos formatos durante el año.
La versatilidad culinaria fue otro de los elementos abordados. La presentación incluyó preparaciones a la parrilla, asadas, al horno, a la sartén, crudas, curadas y ahumadas, además de su combinación con cítricos, hierbas, especias, marinadas y salsas de distintas cocinas.
Proteína y omega-3 como argumentos de consumo
El componente nutricional ocupó una parte importante de la exposición. De acuerdo con datos del USDA presentados durante el webinar, una porción de aproximadamente 100 gramos de salmón Atlántico de cultivo crudo aporta alrededor de 20 gramos de proteína y 1,97 gramos de omega-3 EPA y DHA, además de los nueve aminoácidos esenciales.
La misma porción entrega, según la presentación, 140% del valor diario de vitamina B12, 60% de vitamina D y 45% de selenio.
Mohr puso especial énfasis en los ácidos grasos omega-3. Una de las comparaciones expuestas, basada en información de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y USDA FoodData Central, muestra 1,83 gramos de EPA y DHA en una porción de tres onzas de salmón de cultivo cocido, frente a 0,24 gramos en camarón, una diferencia de aproximadamente 7,6 veces.
La comparación resulta particularmente relevante para el mercado estadounidense, donde el camarón continúa encabezando el consumo de productos del mar, con 5,10 libras per cápita en 2023, seguido por el salmón con 3,51 libras, de acuerdo con cifras del National Fisheries Institute incluidas en la presentación.
Durante el webinar, Mohr también abordó una consulta sobre las diferencias entre salmón silvestre y de cultivo. Señaló que ambas alternativas presentan un buen perfil nutricional, aunque destacó que el salmón de cultivo puede aportar ligeramente más omega-3 y suma ventajas relacionadas con precio y disponibilidad continua. Webinar salmon
Del atributo nutricional a la compra
Más allá de las características del producto, una parte de la presentación estuvo dedicada a cómo convertir estos atributos en mayores oportunidades para retailers y operadores de foodservice.
Mohr planteó que entre las barreras que dificultan un mayor consumo se encuentran la falta de confianza para preparar productos del mar, el desconocimiento de su relación entre precio y aporte nutricional, la búsqueda de conveniencia y la necesidad de contar con ideas simples para incorporarlos a las comidas.
Frente a ello, la presentación propuso trabajar con soluciones de comida más sencillas, formatos convenientes, educación permanente y estrategias de merchandising vinculadas a distintos estilos de alimentación.
Para retailers, esto puede traducirse en recetas, venta cruzada, preparaciones listas para cocinar y promociones asociadas a tendencias como el consumo de proteínas, dieta mediterránea o alimentación saludable. En foodservice, Mohr destacó al salmón como un producto adaptable a distintas técnicas y preparaciones, con tiempos de cocción relativamente breves.
El expositor sintetizó el potencial del salmón chileno en cuatro frentes: disponibilidad estable para compradores y distribuidores, versatilidad para retailers, flexibilidad culinaria para chefs y operadores de foodservice, y una combinación de proteína y densidad nutricional para el consumidor final.
El webinar fue organizado por el medio especializado internacional SeafoodSource y patrocinado por Chilean Salmon Council.

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