Mundoacuicola

Revista de Acuicultura.

Aker QRILL Company se refiere a colisión con nave activista en la Antártica

A cinco días del incidente en el estrecho Bransfield, la compañía sostuvo que la colisión pudo haber provocado un derrame en una zona ecológicamente sensible y mantiene coordinación con autoridades chilenas y argentinas.

A seis días del incidente marítimo registrado en aguas antárticas, Aker QRILL Company emitió una declaración pública en la que abordó la colisión ocurrida entre uno de sus buques y la nave Bandero, vinculada a la Captain Paul Watson Foundation, advirtiendo sobre los riesgos operacionales y ambientales que el episodio pudo haber generado en una zona de alta sensibilidad ecológica.

La situación se produjo el pasado 31 de marzo en el estrecho Bransfield, luego de que la Capitanía de Puerto “Soberanía” recibiera una denuncia radial emitida por el buque pesquero Antarctic Enabler, de bandera noruega.

Según informó la Armada de Chile en un comunicado emitido tras los hechos, la denuncia apuntó a que la nave Bandero, con bandera de San Cristóbal y Nieves, realizaba maniobras orientadas a la obstrucción de la navegación de embarcaciones pesqueras que operan bajo la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), llegando incluso a efectuar un abordaje que puso en riesgo la seguridad de la navegación.

Tras ello, la autoridad marítima chilena tomó contacto formal con la embarcación involucrada, ordenando el cese inmediato de estas acciones, y dispuso el despliegue de la unidad naval Lientur para resguardar el libre desarrollo de las actividades en el sector.

Graves consecuencias

En su declaración, Aker QRILL calificó lo ocurrido como una acción imprudente y sostuvo que el impacto pudo haber tenido consecuencias graves para el ecosistema antártico.

La compañía indicó que toda la tripulación y los observadores independientes a bordo se encuentran fuera de peligro.

Asimismo, advirtió que la colisión se produjo en proximidad a estanques de combustible, lo que pudo haber derivado en un derrame en una de las zonas ecológicamente más frágiles del planeta.

De acuerdo con antecedentes difundidos por medios internacionales, la empresa señaló que el impacto ocurrió a escasa distancia de un tanque diésel, escenario que, de haberse producido una falla estructural, pudo haber generado un evento ambiental de alta complejidad.

Desde la firma agregaron que mantienen activo un comité de crisis y que continúan en coordinación con autoridades de Chile y Argentina a la espera de eventuales acciones posteriores.

Contexto internacional

El incidente se produce en un contexto de creciente tensión internacional en torno a la pesca de kril en la Antártica, actividad regulada por la CCAMLR y que en los últimos meses ha sido objeto de cuestionamientos por parte de organizaciones ambientalistas.

La captura de kril antártico resulta estratégica para la producción de ingredientes destinados a acuicultura, suplementos nutricionales y alimentación animal, particularmente en industrias como la salmonicultura, lo que ha intensificado el debate sobre sostenibilidad, gobernanza y límites de extracción en la zona.

La controversia se da además tras el cierre anticipado de la temporada anterior, cuando la pesquería alcanzó por primera vez el límite global de captura fijado en 620 mil toneladas métricas, elevando la presión internacional sobre esta actividad.