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Revista de Acuicultura.

Salmón gana terreno en el retail de EE.UU. y efecto de nuevo arancel aún no llega a precios

El salmón mostró crecimiento tanto en fresco como congelado durante el segundo trimestre de 2026, en un mercado marcado por mayores presiones sobre el presupuesto de los consumidores. Anne-Marie Roerink, presidenta de 210 Analytics, abordó además el reciente arancel de 12,5% al salmón chileno y señaló que su impacto todavía no se observa en los precios minoristas.

El salmón volvió a destacar dentro del mercado de productos del mar en Estados Unidos durante el segundo trimestre de 2026, mostrando crecimiento tanto en las categorías frescas como congeladas, pese a un escenario de mayor presión sobre el gasto de los hogares y aumentos de precios en distintos productos del mar.

Así lo expuso Anne-Marie Roerink, presidenta de 210 Analytics, durante una nueva edición del webinar Seafood Performance at U.S. Retail, organizado por MSD Animal Health, donde presentó los principales resultados del mercado minorista estadounidense entre abril y junio.

El contexto estuvo marcado por una menor confianza de los consumidores y el efecto combinado de los precios de los alimentos y combustibles. Según explicó la analista, el aumento del gasto en gasolina llevó a parte de los hogares a ajustar otros componentes de su presupuesto, incluyendo las salidas a restaurantes y sus decisiones de compra de alimentos.

A ello se sumó un escenario de mayores precios para los productos del mar. Durante el trimestre, la inflación de seafood se situó por encima de la observada en carnes y aves, aumentando la competencia entre las distintas proteínas disponibles para los consumidores.

Salmón crece en fresco y congelado

En este escenario, el desempeño del salmón contrastó con el de varias otras especies. En productos refrigerados, donde representa cerca de la mitad de las ventas de la categoría, sus precios se mantuvieron relativamente estables durante el trimestre.

El salmón fresco registró un crecimiento cercano al 6% en ventas en dólares y de 3% en volumen respecto del mismo periodo del año anterior. Roerink destacó que este avance ocurrió simultáneamente con el crecimiento del salmón congelado y también con resultados positivos para el salmón en conserva.

“En otras palabras, el aumento que vimos en el salmón congelado no se produjo a costa de una disminución en fresco. Ambas áreas crecieron y, de hecho, también observamos crecimiento en el salmón en conserva”, explicó la especialista.

El resultado del congelado fue especialmente relevante dentro de una categoría que mostró comportamientos dispares. Mientras los mariscos congelados registraron una caída de 12% en volumen y los peces congelados disminuyeron alrededor de 3%, el salmón se apartó de la tendencia general y consiguió impulsar crecimiento.

En precios, el salmón congelado alcanzó un promedio de US$9,66 por libra durante el segundo trimestre, un 7,6% más que un año antes, de acuerdo con los datos presentados durante el webinar.

Arancel al salmón chileno todavía no se refleja en el retail

Durante la ronda de preguntas, la presentación abordó también uno de los temas de mayor interés para la industria chilena: el reciente arancel de 12,5% aplicado al salmón de Chile en Estados Unidos.

Consultada específicamente sobre si la medida ya había influido en las decisiones de compra o provocado aumentos en los precios del salmón chileno en el retail estadounidense, Roerink señaló que todavía no observa ese efecto.

“Todavía no lo he visto en el precio minorista. Eso normalmente tiene un rezago de un par de meses, así que quizás podamos observarlo en la revisión del tercer trimestre”, afirmó.

La especialista explicó que los aumentos de costos eventualmente tienden a trasladarse hacia los precios y pueden modificar tanto los productos escogidos por los consumidores como la frecuencia con que los compran.

“En este momento hay inflación prácticamente en todas las categorías y los consumidores están recalibrando constantemente. Pero una inflación adicional y una mayor presión sobre los ingresos normalmente tienen consecuencias para la demanda”, agregó.

Conveniencia y nuevas generaciones marcan las oportunidades

El análisis mostró además cambios en los canales utilizados por los estadounidenses para comprar alimentos. En productos del mar, parte del gasto ha migrado desde supermercados tradicionales hacia clubes de compra, formatos de descuento, grandes superficies y comercio electrónico, siguiendo una tendencia similar a la observada en el mercado de alimentos en general.

Roerink identificó también la conveniencia como uno de los factores con mayor potencial para aumentar el consumo. Un 52% de las comidas se prepara actualmente en menos de 15 minutos, mientras las soluciones listas para cocinar o consumir continúan ganando espacio en los supermercados.

Esta tendencia adquiere especial importancia a medida que las generaciones más jóvenes comienzan a representar una mayor proporción del gasto. Mientras los baby boomers continúan siendo consumidores relevantes de productos del mar, su gasto comienza a estabilizarse, haciendo necesario atraer a generaciones más jóvenes que muestran patrones diferentes de compra y preparación de alimentos.

Entre los atributos que cobran importancia para estos consumidores se encuentran la rapidez de preparación, los beneficios nutricionales, la sostenibilidad y la información disponible sobre los productos.

En ese contexto, Roerink sostuvo que el salmón cuenta con oportunidades para ampliar su presencia en el mercado estadounidense, particularmente mediante formatos convenientes y productos que permitan trasladar al hogar preparaciones que tradicionalmente los consumidores asociaban a restaurantes.

La presentación forma parte de la serie Seafood Performance at U.S. Retail de MSD Animal Health, que realiza un seguimiento periódico del comportamiento de las distintas categorías de productos del mar en el mercado minorista estadounidense.