
La gestión de residuos orgánicos es una de las tareas más relevantes dentro de las pisciculturas de agua dulce, tanto por razones sanitarias como ambientales. Sin embargo, nuevas miradas sobre el bienestar animal y la fisiología de los peces están abriendo una pregunta incómoda para la industria: ¿pueden las limpiezas excesivamente frecuentes generar más estrés y vulnerabilidad sanitaria que beneficios? En esta columna, Axel Paulsen, director de BioCambio, analiza los efectos de las intervenciones físicas recurrentes sobre la salud de los salmones y plantea la necesidad de avanzar hacia estrategias que reduzcan el impacto operacional sobre la biomasa:
«¿Cuándo fue la última vez que calculaste el impacto real de cada limpieza en tu piscicultura?
No hablo solo de las horas de trabajo de tu personal, la energía de las bombas o el volumen de agua residual que satura el sistema de tratamiento. Hablo del costo invisible: el alimento que se va al fondo porque los peces entran en anorexia por estrés, el desgaste inmunológico severo y el incremento de la mortalidad que aparece, silenciosamente, de 48 a 72 horas después de un sifonado.
Tengo una admiración absoluta por los productores del agua dulce en Chile. Quienes operan estos centros son verdaderos «malabaristas» de la bioseguridad, manteniendo a raya desafíos monumentales de oxígeno, temperatura y calidad de agua en el dinámico escenario de las regiones de La Araucanía, Los Lagos y Aysén.
Seamos realistas: el manejo de los desechos orgánicos es un pilar crítico de la operación, rigurosamente regulado y fiscalizado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca). Bajo las directrices del Reglamento Sanitario de la Acuicultura (REPSA), la acumulación de fecas y alimento no consumido debe controlarse estrictamente para evitar la proliferación de patógenos. Si no intervienes a tiempo, el lodo del fondo actúa como un «asesino silencioso», consumiendo el oxígeno disuelto y liberando compuestos altamente tóxicos como el sulfuro de hidrógeno (H2S) y el amoníaco (NH3).
Ante este escenario, sé que la limpieza frecuente ha sido tu herramienta tradicional para proteger a los peces. Sin embargo, la ciencia zootécnica y los reportes sanitarios nos deparan una cruda paradoja: el exceso de limpieza física e invasiva en los estanques termina aumentando la mortalidad de la biomasa.
La pregunta incómoda: ¿Cuánto nos cuesta realmente cada manejo?
Te invito a pensarlo por un segundo: cuando revisas el registro diario de tu centro,
¿asocias la mortalidad de mediados de semana con el sifonado de los días previos?
¿O atribuimos las bajas simplemente a un patógeno de turno sin mirar el gatillante fisiológico que le abrió la puerta?
Cada vez que tu personal ingresa a los estanques para cepillar o succionar los lodos, rompe la paz hidrodinámica del sistema y desencadena una respuesta de estrés agudo en alevines y smolts:
- La cascada del cortisol: El disturbio físico activa el eje hipotálamo-pituitaria-interrenal (HPI) de los salmónidos, elevando drásticamente el cortisol plasmático, lo que altera la osmorregulación y retarda la estabilización de la glucosa en la sangre.
- Inflamación branquial: La agitación física irrita el delicado tejido respiratorio. Al verse agredidos, los peces reaccionan sobreproduciendo mucus para autoprotegerse, lo que reduce la superficie de intercambio gaseoso y dificulta la captación de oxígeno.
-Incrementos abrasivos de Sólidos Suspendidos Totales (SST): Al remover mecánicamente la materia orgánica incrustada, tu equipo resuspende partículas finas de forma inevitable. Estos sólidos actúan como una «lija» sobre el epitelio de las branquias y dañan la piel, destruyendo la primera línea de defensa del salmón.
Este debilitamiento físico y la inmunosupresión causada por el cortisol abren las puertas de par en par a las patologías de mayor prevalencia en el agua dulce chilena:
-Saprolegniasis (Saprolegnia parasitica): Este hongo oportunista aprovecha cualquier microlesión dérmica o branquial inducida por el manejo para colonizar al huésped. En los informes de Sernapesca, las micosis medioambientales representan una porción crítica de la mortalidad de origen infeccioso en Salmón del Atlántico (Salmo salar).
-Flavobacteriosis (Flavobacterium psychrophilum): El agente causante del Síndrome del Alevín de la Trucha Arcoíris (RTFS) ingresa con total facilidad a través de tejidos lesionados, provocando bacteriemias sistémicas y necrosis.
El verdadero impacto zootécnico de espaciar las limpiezas
Si entendemos el altísimo costo fisiológico de cada limpieza, la pregunta que debes hacerte no es «¿cómo limpiamos más rápido?», sino ¿cómo reduzco la necesidad de intervenir físicamente los estanques para otorgar un verdadero reposo biológico a mis peces?
Cuando logras espaciar las limpiezas de forma segura, el impacto en la salud de tu biomasa se consolida en tres pilares biológicos fundamentales:
- Estabilización del Eje Hormonal (HPI): El estrés crónico de manejos muy seguidos debilita severamente el sistema inmune. Al extender el intervalo entre limpiezas, permites que el cortisol plasmático regrese a sus niveles basales. Un pez sin la presión hormonal del estrés constante mantiene una respuesta inmunitaria activa y competente, lista para defenderse frente a los desafíos del medio ambiente.
- Maduración y regeneración de la barrera mucosa: Las células caliciformes de la piel y las branquias necesitan un tiempo prudente y libre de disturbios para regenerar una película protectora de calidad. Si intervienes el estanque constantemente, interrumpes este ciclo natural y dejas el epitelio expuesto. Al espaciar los manejos, logras que el mucus madure y actúe como un escudo físico y químico infranqueable contra esporas fúngicas y bacterias oportunistas.
- Estabilidad en la calidad de la columna de agua: Al evitar la remoción mecánica constante, impides la resuspensión periódica de sedimentos pesados y mantienes los Sólidos Suspendidos Totales (SST) controlados y estables. Esto no solo previene la irritación abrasiva en las branquias, sino que evita que los patógenos que ya habían decantado hacia el fondo vuelvan a colonizar el volumen de agua en contacto directo con tus peces.
En nuestro caso de éxito en Biocambio, utilizando el programa de biotecnología operativa Bioescudo para digerir biológicamente la materia orgánica in situ, logramos espaciar de forma segura las limpiezas físicas de una frecuencia semanal a una quincenal.
No obstante, la honestidad zootécnica me obliga a recordarte que cada centro de cultivo es un universo único. El intervalo ideal para tu operación variará según la biomasa sembrada, tu estrategia de alimentación, la temperatura del agua y el diseño hidrodinámico de tus flujos.
Beneficios operativos y sustentabilidad: El nuevo estándar
Duplicar el tiempo de reposo biológico en tus estanques cambiará por completo los números de tu ciclo productivo:
-Optimización del FCR (Factor de Conversión Alimenticia): El estrés metabólico obliga al pez a desviar energía hacia la homeostasis y la osmorregulación. Al reducir las limpiezas, tus salmónidos canalizan esa energía neta directamente hacia el crecimiento, optimizando el FCR y logrando lotes más homogéneos.
-Cumplimiento de la Normativa Ambiental y Manejo de Lodos: Menos limpiezas mecánicas agresivas significan una menor generación de sólidos dispersos e inestables. Al permitir que la biología estabilice el sedimento dentro del sistema, facilitarás la gestión y aprobación de tus Planes de Aplicación de Lodos ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) y la autoridad sanitaria. Esto te permite transformar un residuo crítico en una enmienda orgánica de alta calidad para la agricultura local, cumpliendo con las exigencias del país sin frenar tu operación.
Para mí, la salmonicultura del futuro no consiste en luchar contra la materia orgánica usando solo fuerza física; consiste en aliarse con la biología para espaciar las intervenciones y resguardar el bienestar animal.
La próxima vez que planifiques el calendario de mantenimiento de tu centro, te invito a preguntarte:
¿Cuánto impacto sanitario y operacional podrías mitigar si redujeras esas limpiezas a la mitad?”

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